Este blog busca difundir algunas fuentes de la obra vygotskiana publicada en español, así como traducir algunos artículos editados en revistas y libros o bajados de la red; todo relacionado con Vygotski.

viernes, 1 de enero de 2016

Vieriesov


Marxismo y psicología y marxismo en psicología
Nikolái Viériesov
En: Undiscovered Vygotsky. Etudes on the pre-history of the cultural-historical psychology. Capítulo IV. Methodology and the theory of psychology. Germany: Peter Lang, 1999.
https://www.academia.edu/402227/Veresov_N._1999_._Undiscovered_Vygotsky_Etudes_on_the_Pre-History_of_Cultural-Historical_Psychology._Peter_Lang

Traducción: Efraín Aguilar

5. Marxismo y psicología y marxismo en psicología

5.1 Algunas notas sobre los orígenes marxistas de la psicología de Vygotski

Parece imposible mostrar el punto de vista de Vygotski sobre el problema de la psicología marxista presentado en el “Sentido histórico de la crisis psicológica” de modo separado o sin tomar en cuenta el gran problema –el de las relaciones históricas y metodológicas entre la teoría de Vygotski y la filosofía del marxismo como un todo. Sin duda la filosofía marxista tuvo gran impacto en diferentes aspectos de las ideas de Vygotski. El tema de las fuentes marxistas del enfoque de Vygotski permanece como uno de los puntos centrales en las discusiones de la literatura soviética, rusa moderna y occidental; parece difícil agregar algo esencialmente nuevo a este tema. La investigación detallada de este problema está fuera del objetivo del presente libro. Sin embargo, comenzaré el análisis del problema con una breve observación de la literatura. Es típico en tales casos que entre la enorme cantidad de literatura podemos distinguir obras primarias, que establecen posturas primarias y fundamentales, y secundarias, que derivan del desarrollo de estos enfoques principales. En mi observación me concentraré sobre todo en las fuentes primarias soviéticas y occidentales.
El primero de estos enfoques se relaciona con la tradición de presentar la teoría de Vygotski estrictamente como psicología marxista. Esta tradición está esencialmente conectada con el cuadro clásico de las relaciones entre dos teorías, la histórico-cultural y la teoría psicológica de la actividad. Como ya se ha mencionado (ver Capítulo II), los representantes soviéticos de este enfoque ven estas teorías como dos estadios teóricos e históricos del desarrollo de la psicología marxista o hasta de modo estricto como una teoría (ver por ej. Davydov y Radzikhovski 1985, Davydov y Zinchenko 1989, Leont’ev 1974-75, 1978, 1982, Leont’ev y Luria 1968, Radzikhovski 1979 y otros). De aquí sigue que la creación de la psicología marxista fue tarea primordial de la investigación de Vygotski y que fue en la filosofía marxista donde halló las respuestas y soluciones a las contradicciones de la psicología contemporánea. Así, en su famoso artículo, S. Toulmin escribió que “debería ser  evidente que las citas de Vygotski… de los padres del marxismo, y… las referencias respectivas a Marx y Engels… representan algo más que un hipócrita servicio hagiográfico y político… Así como los cartesianos de salón de finales del siglo XVII leyeron todas las referencias de Descartes a Dios y a la Creación solo para salvar las apariencias eclesiásticas, los traductores de Vygotski también asumieron que aparentemente sus alusiones a Marx eran meras concesiones a las demandas ideológicas del Partido, e irrelevantes así para el contenido intelectual del argumento...  Ese fue un error… Vygotski estaba más que contento de llamarse a sí mismo un marxista. Y en cualquier caso, dejando de lado todas las cuestiones políticas, el marco general dado por la filosofía ‘materialista histórica’ le dio las bases que él necesitaba para desarrollar un reporte integrado de las relaciones entre psicología del desarrollo y neurología clínica, antropología cultural y psicología del arte” (Toulmin 1978, pp. 51-57). De hecho, en la literatura occidental esta postura general es apoyada en diferentes aspectos (ver Cole y Scribner 1978, Wertsch 1981, 1985b, y otros).
La expresión más completa y brillante de esta postura podemos hallarla en el libro escrito en colaboración de investigadores soviéticos y occidentales, “Cultura, comunicación y cognición  (Wertsch 1985a). Ahora me gustaría explicar por qué le doy mucha atención a este libro, que es, por supuesto, solo uno entre muchos. Esta obra es importante por muchas razones, y creo que no es sobre estimarlo si decimos que su aparición fue uno de los eventos editoriales más importante de los años 1980s. Mi visión es que este libro, primero, es uno de los mejores ejemplos de cómo el análisis metodológico no se corresponde con el análisis histórico y cómo la historia “juega” contra el método y, segundo, el tema “Vygotski y el marxismo”, al presentar la teoría de la actividad como teoría psicológica marxista es uno de los temas centrales ahí. Por último, tomaré este libro porque las citas de “El sentido histórico de la crisis psicológica” juegan un papel importante para la argumentación del tema.
Al discutir diferentes aspectos de la teoría psicológica de Vygotski y sus aplicaciones prácticas desde diferentes ángulos y  posturas los investigadores soviéticos y occidentales, sin embargo, tiene similares opiniones del problema de Vygotski y el marxismo. Así, en particular, Wertsch en el artículo introductorio mencionó esta similitud: “En suma, me parece que los capítulos de este volumen se refieren a tres formas por las que uno puede responder a la cuestión de lo que es el marxismo en la psicología de Vygotski. Primero señalaría las similitudes en el método. Segundo, yo diría que la Primera Tesis de Marx sobre Feuerbach brinda las bases de la actividad como una concepción básica en la teoría psicológica. Y tercero, haría notar el uso por Vygotski de la Sexta Tesis de Marx sobre Feuerbach para formular un relato de los orígenes sociales de las funciones psicológicas individuales (Wertsch 1985b, p. 13).
Sigamos la explicación de Wertsch de lo que fue la esencia de “las similitudes en los métodos” de Marx y Vygotski. Espero que el lector me disculpe una cita larga, que incluye la cita a Vygotski, pero después mostraré por qué he hecho esto. Así, de acuerdo con Wertsch: “Primero, con respecto al método que Vygotski debe a Marx esto va más allá de lo comúnmente reconocido. El método… es lo que en otro lugar… yo he denominado la ‘explicación genética’ de Vygotski. Este método está construido sobre la suposición que los fenómenos psicológicos solo pueden ser entendidos al examinar la génesis de las unidades vivas completas del funcionamiento. Tanto la noción de génesis como la de unidad viva completa son esenciales para ello… Las ideas de Marx parecen haber jugado un papel central en llevarle a combinar las nociones de génesis y de unidad. Vygotski reconoció esta deuda con Marx: ‘Yo no quiero descubrir la naturaleza de la mente con parchar juntas un montón de citas. Yo quiero hallar cómo debe ser construida la ciencia, para abordar el estudio de la mente después de haber aprendido todo el método de Marx… Para crear tal método-teoría posible del modo científico generalmente aceptado, es necesario descubrir la esencia de las áreas dadas del fenómeno, las leyes de acuerdo con las cuales cambian, sus características cualitativas y cuantitativas, sus causas. Es necesario formular las categorías y conceptos que son específicamente relevantes a ellas –en otras palabras crear el propio El capital. Todo El capital está escrito de acuerdo con el siguiente método: Marx analiza una sola ‘célula’ viva de la sociedad capitalista –por ejemplo la naturaleza del valor. Dentro de esta célula él descubre la estructura de todo el sistema y de todas sus instituciones económicas. Dice que para un lego este análisis debe parecer una turbia maraña de pequeños detalles. Por cierto, debe haber pequeños detalles, pero ellos son exactamente los esenciales para la ‘micro anatomía’. Cualquiera que pueda descubrir lo que es una célula ‘psicológica’ –mecanismo que produce incluso una sola respuesta- hallaría por lo tanto la llave de la psicología como un todo (Cuadernos no publicados de Vygotski, citado en Cole y Scribner 1978, p. 8)” (Wertsch 1985b, pp. 5-6).
Según B. Lee, esta “combinación” de las nociones de “unidad” y de “génesis” parece como si la reorganización funcional puede ser referida como un constructo clave de la explicación genética de Vygotski (Lee 1985). Por lo tanto, “la discusión de este constructo a su vez lleva al tema de las unidades de análisis, ya que las unidades son las que subyacen a la reorganización” (Wertsch 1985b, p. 6). La idea de las unidades de análisis de la mente como noción clave de las similitudes de los métodos de Vygotski y Marx fue un tema de los participantes soviéticos del libro en colaboración del que hablo. Me refiero al artículo de Davýdov y Radzijovski, en especial a su descubrimiento del problema de “la célula primaria de análisis” (Davydov y Radzikhovski  1985, pp. 50-51) y al artículo de Zinchenko sobre las unidades de análisis de la mente de Vygotski (Zinchenko 1985, pp. 94-118).
Podría resumir las opiniones de los autores de este libro, que en esencia están de acuerdo, en que por lo menos hubo tres puntos principales conectados uno con otro sobre “la similitud de los métodos” entre Vygotski y Marx; génesis (la idea del desarrollo), el análisis funcional (reorganización estructural) y la idea del análisis no de ciertos elementos sino con unidades. Así, la construcción parece bastante lógica y parece cubrir todas las características principales del método de Vygotski, que aparece aquí como el principal método marxista.
Todo esto parece claro y hasta obvio. Parece que lo debido es aceptar esta postura como algo que refleja el problema de “Vygotski y el marxismo” de modo completamente correcto, como algo que está probado por las referencias a los textos de Vygotski. ¿Qué podría ser entonces más fuerte? Desde 1985 ningún artículo ha puesto en duda este cuadro de las relaciones de Vygotski y el marxismo.
Sin embargo, yo no puedo compartir este punto de vista. Además, tal abordaje del problema de “qué es marxista en la psicología de Vygotski” crea más dudas que respuestas. Ahora, trataré  formular algunas de esas dudas y mostrar algunas posibles respuestas.
El primer grupo de preguntas concierne a la cita de Vygotski presentada arriba.  Regresemos a ese pasaje y preguntemos: ¿cuál era el título del “cuaderno no publicado” del que fue tomada la cita? La respuesta es que se trataba de “El sentido histórico de la crisis psicológica”. Era no publicado para Cole y Scribner en 1978, pero en 1985 ya no era un cuaderno no publicado; fue publicado en las Collected Works de Vygotski en 1982. Me sorprendió mucho leer esa referencia en el artículo de Wertsch, porque pienso que, como editor del tema, podría haber hallado las referencias a las Collected Works de Vygotski en los artículos de los participantes soviéticos de ese libro, por ejemplo en el artículo de Davýdov y Radzijovski (Davydov y Radzikhovski 1985, p. 65) y en muchos otros lugares. Todo esto, desde luego, puede ser tomado como un pequeño error técnico y editorial, pero el problema es que la cita de Vygotski no es por completo correcta. En realidad, quien haya leído “El sentido histórico de la crisis psicológica” podría ver que la cita de Vygotski  hecha por Cole y Scribner en 1978 y repetida por Wertsch en 1985 es una suerte de combinación libre de tres lugares diferentes del texto de Vygotski, tomado y combinado en uno sin tomar en cuenta los contextos de su aparición.
Por supuesto, en principio, no tengo nada contra el método de combinar tres o hasta más citas en una sin hacer cambios radicales de su sentido, ya que esto es una práctica normal en la literatura científica, pero en tales casos el método normal es unir las citas con una serie de puntos. Tampoco tengo nada contra el cambio del orden original de las oraciones de la cita si éste no destruye la lógica. Pero, desafortunadamente lo que tenemos aquí no pertenece a esos casos. No es una cavilación o un error de investigación mío; la cita que critico está hecha de tal modo que destruye no solo el orden original sino el sentido del pensamiento de Vygotski. Así, debido al carácter principal de esos tres pasajes y su lugar principal en “El sentido histórico de la crisis psicológica” todo esto no puede ser ignorado. Regresemos directamente al texto de Vygotski y tratemos reconstruir estos contextos olvidados así como la lógica y el sentido perdidos de sus ideas. 

5.2 Método analítico y metodología de la ciencia

Al descubrir el problema de cuál metodología necesita la psicología para deshacerse de la herencia destructiva del empirismo teórico, Vygotski comenzó con una discusión del problema de las relaciones entre los métodos analítico y experimental en ciencias naturales dentro del marco del principio de la objetividad de tales análisis científicos. Tradicionalmente, esos métodos eran vistos como diferentes: un acopio de hechos experimentales y su análisis teórico con las abstracciones. Al hablar de eso Vygotski mencionó que “el método de análisis en ciencias naturales y psicología causal es que descubrimos un fenómeno, esto es, un representante típico de cierto dominio y la deducción de cierta declaración acerca de la totalidad de este dominio” (Vygotsky 1982, p. 402). Vygotski rechazó radicalmente este punto y explicó la similitud de esos métodos mediante diferentes modos. Primero, el análisis (abstracción) no es algo relativamente secundario al experimento. Por ejemplo, cuando descubrimos la propiedad de cierto gas ¿sobre qué bases llegamos a la conclusión de que esta propiedad es importante para los demás gases? Podemos hacer esta conclusión porque ya tenemos el concepto inicial de gas. Por lo tanto, “el análisis se halla en la base de cada experimento; cada experimento es un análisis en acción, y cada análisis es un experimento en el pensamiento. Por lo tanto, es mejor llamarlo método experimental  (Vygotsky 1982, p. 403). Aún más, la similitud del análisis científico y el experimento científico es que en el experimento “tenemos una combinación artificial de fenómenos en los cuales la acción de cierta ley puede ser vista en su más clara forma; esto es como poner una trampa a la naturaleza, el análisis en acción. La misma combinación artificial de fenómenos, pero basada en la abstracción mental, podemos crearla en el análisis (teórico)… Puede parecer que el análisis, como el experimento, distorsiona la realidad –crea condiciones artificiales para la observación. De aquí la demanda para la cercanía a la vida y la naturalidad del experimento. Si esta idea va más allá de una demanda técnica –no para asustar a lo que estamos buscando- deviene un absurdo. La fuerza del análisis está en la abstracción, como la fuerza del experimento está en la artificialidad (Vygotsky 1982, pp. 406-7). Y por último, la característica común del experimento y el análisis es que esos métodos no son los del descubrimiento directo sino del indirecto. “Del análisis del estímulo llegamos a la conclusión del mecanismo de la reacción, de la orden –al movimiento de los soldados, de la forma de la mesa- a las reacciones a ella” (Vygotski 1982, p. 407).
Así, esos problemas –el problema de la objetividad de los métodos y el problema del principal carácter indirecto de ellos- eran el contexto en el cual Vygotski citó las ideas de Marx del método con el cual está escrito El capital todo. Veamos lo que dijo en realidad Vygotski –aquí en especial voy a poner en itálicas las oraciones omitidas por Wertsch:
Marx dice en esencia lo mismo cuando compara la fuerza de la abstracción con el microscopio y los reactivos químicos de las ciencias naturales. Todo ‘El capital’ está escrito de acuerdo con el siguiente método: Marx analiza una sola ‘célula’ viviente de la sociedad capitalista –por ejemplo la naturaleza del valor4 y muestra que es mucho más fácil descubrir el desarrollo del cuerpo que el de la célula. Dentro de esta célula él descubre la estructura de todo el sistema y de todas las formaciones económicas. Él dice que a un lego este análisis puede parecerle una maraña turbia de pequeños detalles. En efecto, pueden ser pequeños detalles, pero son exactamente esos, los que son esenciales para la anatomía microscópica. Cualquiera que sea capaz de descubrir lo que es una célula ‘psicológica’ –el mecanismo de una sola respuesta- por lo tanto podría hallar la clave de la psicología como un todo” (Vygotsky 1982, p. 407). Ahora, quiten lo que está marcado con itálicas, cambien las palabras “anatomía microscópica” por “micro anatomía” y “el mecanismo de una sola respuesta” por “el mecanismo que produce una sola respuesta” y después díganme si es posible reconocer el significado original de esas ideas de Vygotski. De todos modos, después de esas operaciones, resulta imposible saber de cual método, cual célula y cual clave hablaba Vygotski. 

4 Aquí Vygotski malinterpreta a Marx. En El capital la “célula” de la producción capitalista (no de la sociedad capitalista) es la comodidad, no el valor. 

Además, la idea de “célula” no es algo genuinamente marxista. Desde los tiempos de Aristóteles la noción de “célula” de hecho no es más que la consecuencia inevitable del método analítico conocido desde Galileo y Descartes. La “célula” es el “resto” no analizable del objeto que se obtiene cuando se ha usado el método analítico en él.
Una pequeña y particular ilustración de Vygotski de lo que es el método analítico, una analogía que como todas tiene una validez limitada, retirada del contexto concreto y reducida en esencia, fue transformada y presentada como la principal demanda metodológica, la expresión esencial del programa de la creación de la psicología marxista, el método de la aplicación del marxismo a la psicología. Debo enfatizar esto porque de acuerdo con Vygotski (y todo lector cuidadoso puede hallar una serie de lugares relacionados con este punto en “El sentido histórico de la crisis psicológica”) una aplicación directa y estricta del marxismo y su método filosófico  a la psicología con el objeto de construir una psicología marxista es una tarea imposible.
Pero esto no significa que la psicología marxista sea imposible; el problema era entender cuál psicología, de acuerdo con la opinión de Vygotski, podría ser definida como marxista.

5.3 Marxismo y metodología psicológica

Vygotski comenzó a discutir este problema con la afirmación que ningún sistema filosófico, incluido el marxismo, podría sustituir a la metodología en psicología. Por lo tanto, la única legitima contribución del marxismo sería la de ayudar a desarrollar la psicología general, la metodología de la psicología, la que vio como cierto enlace mediador (metodología-teoría mediadora) entre filosofía y ciencia. Cualquiera que ignorara la metodología científica concreta, volteando directamente a la metodología filosófica, inevitablemente “saltaría por encima del caballo al tratar montarlo” (Vygotsky 1982, p. 418). Así, la “inmediata aplicación de la teoría del materialismo dialéctico a los problemas de la ciencia natural, en particular la biología y la psicología, es imposible como lo es aplicarla inmediatamente a la historia o la sociología… Como la historia, la sociología requiere la especial teoría mediadora del materialismo histórico, que explica el significado particular de las leyes abstractas del materialismo dialéctico para un grupo particular de fenómenos. De modo similar, es indispensable una teoría de materialismo biológico, o de materialismo psicológico, como ciencia mediadora que explique la aplicación concreta de los principios abstractos del materialismo dialéctico a un dominio particular de fenómenos” (Vygotsky 1982, p. 418). El problema del marxismo y la psicología, decía Vygotski, es mucho más difícil que solo construir la psicología de acuerdo con el marxismo. La psicología necesita cierta metodología-teoría (meta teoría) de sí misma, pero no tomada estrictamente de la filosofía. Para la economía política, la historia y la sociología tal meta teoría mediadora (materialismo histórico) fue construida por Marx en El capital.
En este sentido la psicología necesita su propio El capital. En este contexto (y solo en este particular pero bastante importante) Vygotski dijo: “Para crear tales metodologías-teorías posibles en las ciencias generales es necesario descubrir la esencia del área dada de fenómenos, las leyes de sus cambios, sus características cualitativas y cuantitativas, su causalidad; para crear las categorías y conceptos relevantes a ellas –en otras palabras, para crear su propio El capital” (Vygotski 1982, p. 420). De acuerdo con Vygotski, la idea no es imponer los principios dialécticos a la naturaleza, sino hallarlos ahí. De modo similar a como El capital no fue la aplicación del materialismo dialéctico  a los problemas de la economía política y la sociedad, el futuro El capital en psicología fue visto solo como la posibilidad de expresar y describir sus propios objetos y leyes, pero no como la aplicación del materialismo dialéctico. En consecuencia, las categorías, conceptos y leyes  en este El capital deben ser psicológicos y no filosóficos (Vygotsky 1982, p. 420).
Así, tomando en cuenta el contexto de las ideas de Vygotski sobre El capital de Marx ¿podemos decir algo acerca de las similitudes en los métodos de Vygotski y Marx? De todas formas, no en el sentido presentado por Wertsch. Esta cita en particular no dice nada en absoluto de ella como de la anterior. Por otro lado, la cita de Wertsch está “combinada” de modo que tal “similitud” aparece de pronto. Parece como si primero, todo el método de Marx era ese que “permite la teoría-método” que buscaba Vygotski y, segundo, El capital estaba escrito por ese método. Esto significa que el sentido original de las afirmaciones de Vygotski está transformado en el  sentido absolutamente opuesto. Ello deviene más claro si damos una mirada al análisis crítico de Vygotski de la psicología marxista contemporánea.
Ya que la psicología marxista no tenía su propia metodología (materialismo psicológico), los psicólogos marxistas (como Kornílov) no podían ver la diferencia entre las epistemologías materialista e idealista y las teorías de la cognición psicológica (Vygotsky 1982, p. 411). Por lo tanto, la primera tarea era hallar esta diferencia, pero no hallarla mediante recortes de citas de Marx y Engels, sino de la psicología misma.
Recordemos que la creación de una nueva psicología marxista era la principal tarea de una generación joven de psicólogos soviéticos y que era una tarea oficial, y que Vygotski por supuesto no era el único involucrado en esas investigaciones. Vygotski rechazaba el modo de construir la psicología marxista que tomaba ciertas fórmulas de leyes dialécticas de la filosofía y explicaba los procesos psicológicos y sus leyes como manifestaciones concretas de las leyes universales de la dialéctica. Desde esta visión criticaba a Kornílov que no solo era uno de los líderes administrativos (como director del Instituto de Psicología Experimental) sino de los científicos de la psicología marxista en los 1920s (Kornilov 1930). La “psicología marxista” de Kornílov ya ha sido descubierta por la literatura moderna (van der Veer y Valsiner 1991, pp. 113-40), pero me gustaría señalar algunos temas aquí. Primero, el enfoque de Kornílov para la creación de la psicología marxista “a la luz del materialismo dialéctico” era muy típico de aquel tiempo. Entender la naturaleza de la consciencia era explicarla de acuerdo con el materialismo y la dialéctica. La principal idea era explicar la naturaleza “dialéctica” de los procesos y leyes psíquicos al presentarlos como ejemplos de leyes filosóficas fundamentales y universales tales como la ley de la penetración mutua de los opuestos, la ley de la transformación de lo cuantitativo en lo cualitativo y la ley de la negación de la negación. Así, en particular, los cambios en la percepción de las figuras descritos en la teoría de la Gestalt eran explicados de acuerdo con la ley de la transformación de la cantidad en calidad (Kornílov 1930, p. 255).
Por otro lado, el materialismo en psicología fue visto como una expresión concreta de la idea filosófica abstracta de la primacía de la materia. “En las creaturas vivas con un sistema nervioso altamente organizado, hallamos una clara expresión de aquellas reacciones internas de las actividades del cerebro que llamamos consciencia, pensamiento, psique. Así, eso que llamamos consciencia de la psique desde este punto de vista es indistinguible en su naturaleza de la materia… y no es más que una de las propiedades de la materia altamente organizada” (Kornilov 1930, p. 247). Las demás explicaciones de la naturaleza de la psique y la consciencia eran vistas  como materialismo ingenuo (Kornilov 1926) o de modo estricto como idealistas y metafísicas (Kornilov 1924).

5.4 Psicología marxista y psicología científica

Vygotski recordaba cómo una vez fue sorprendido por una pregunta que le hizo cierto científico occidental. La pregunta era “¿Qué psicología estudian ustedes en Rusia? Que sean marxistas todavía no explica qué clase de psicólogos son. Conociendo la popularidad de Freud en Rusia primero pensé en los adlerianos; ellos son marxistas, pero ustedes tienen una psicología bastante diferente, ¿no es cierto? Nosotros también somos social-demócratas y marxistas, pero igual somos darwinistas y copernicanos” (Vygotsky 1982, p. 434). Esa conversación alimentó el pensamiento y los argumentos de Vygotski contra el término “psicología marxista” como tal. Primero, así como la teoría de Darwin forma parte de la biología y la teoría de Copérnico es parte de la astronomía, debe haber una teoría concreta para determinar la estructura interna de la psicología. “Un historiador marxista nunca debería decir ‘una historia marxista de Rusia’. Él asumiría que la cosa estaba clara por sí misma ya que es sinónimo de ‘verdadero o científico’” (Vygotsky 1982, p. 434). Así, decir que los científicos de la URSS estudiaban psicología marxista sería eludir el tema. “A fin de cuentas, no hay psicología marxista como tal. Ello debe ser visto como una tarea histórica, no como algo dado. Pero, en el estado actual de las cosas, es difícil evitar la impresión de que hay una falta considerable de seriedad y responsabilidad científica alrededor de este título” (Vygotsky 1982, p. 433). Segundo, Vygotski tenía otro argumento contra el término “psicología marxista”. “La psicología marxista no es una escuela entre otras, sino la única verdadera psicología como ciencia. No puede haber otra psicología sino ésta (Vygotsky 1982, p. 435). De igual modo, el término ‘psicología marxista’ “coincidía con el de psicología científica en general, donde quiera y por quien fuera a desarrollarla” (Vygotsly 1982, p. 435). Aquellos que trataban construir la psicología marxista solo con hallar las ‘citas correctas’ de Marx y Engels, decía Vygotski, estaban mirando hacia el lugar equivocado, buscando cosas equivocadas y del modo equivocado. Miraban hacia el lugar equivocado porque los marxistas clásicos no se habían ocupado de los temas psicológicos y, por lo tanto, quizá no los podían haber resuelto correctamente. Ni Marx y Engels, ni Plejánov tenían tal verdad (Vygotsky 1982, p. 421). Estaban buscando el objeto erróneo porque pensaban que había respuestas claras a los problemas filosóficos y psicológicos, o fórmulas marxistas ya hechas aplicables a la psicología. Pero tal fórmula solo podía ser alcanzada como resultado del proceso teórico de la psicología misma. Sería un milagro hallar un sistema de puntos de vista psicológicos en el marxismo y en el pensamiento de Marx; sería como hallar una ciencia antes de la ciencia, antes de comenzarse a sí misma.
Y, por último, los psicólogos marxistas estaban buscando del modo equivocado, porque estaban bloqueados por su miedo a las autoridades marxistas. Para Vygotski, las ideas marxistas estaban mal usadas porque la “psicología marxista” adoptaba una postura dogmática y autoritaria que endurecía la crítica y prevenía la investigación científica libre. “El pensamiento está atado por el principio de autoridad; no son estudiados los métodos, sino los dogmas; la gente no está abordando el tema con espíritu crítico, libre e inquisitivo (Vygotsky 1982, p. 398).
En este contexto particular Vygotski escribió: “Yo no quiero… descubrir lo que la psique es cortando un par de citas, yo quiero aprender de todo el método de Marx, cómo construir la ciencia, cómo abordar la investigación de la psique" (Vygotski 1982, p. 421). Ahora podemos ver qué tan diferente es el significado original de esa idea de Vygotski de aquella que fue presentada por Wertsch. También podemos ver cómo esas tres citas de Vygotski estaban originalmente conectadas y cómo el método de cortar citas destruye su lógica y significado originales.
Sin embargo, creo que la afirmación de Vygotski respecto a la idea de la relevancia de la psicología marxista y de la psicología científica necesita ser vista no solo en el aspecto teórico-metodológico, sino también desde el aspecto histórico-ideológico. Me gustaría decir que la relación entre la filosofía del marxismo y la psicología en la URSS de los años 1920s y 1930s debe ser entendida no solo desde el punto de vista de sus “relaciones científicas”. En los 1920s la filosofía marxista era vista como la metodología de la ciencia, y la postura de Vygotski era, por supuesto, una de las más raras excepciones (para más detalles ver, por ej. Bauer 1968, Kozulin 1984, Joravsky 1989). Por otro lado, la tarea de crear una psicología objetiva era para Vygotski una tarea práctica, una de las tareas en el proceso de construir una sociedad socialista nueva. Las últimas páginas de “El sentido histórico de la crisis psicológica” estaban llenas de pathos romántico. “Nuestra ciencia no podría y no puede desarrollarse en la vieja sociedad… Al contrario, en la nueva sociedad nuestra ciencia estará en el centro de la vida… En realidad será la última ciencia en la historia de la especie humana. La nueva sociedad creará un hombre nuevo. Cuando uno habla acerca de remodelar al hombre como un rasgo indudable de la nueva especie humana, y de la creación artificial de un nuevo tipo biológico, esta será la primera y única especie biológica que se creará a sí misma” (Vygotsky 1982, p. 436).
La situación cambió en los 1930s cuando el marxismo fue visto cada vez más como una suerte de “ideología científica”. La situación general y el principio general que dominaba más y más podrían ser expresados no en la fórmula “la psicología científica real puede ser llamada psicología marxista”, sino en la fórmula “la única psicología científica es la psicología marxista”. De ahí seguía que  todas las demás teorías no eran científicas y algunas eran hasta anti científicas. El juego tenía nuevas reglas. Desafortunadamente no tengo la oportunidad para una discusión detallada de este tema, que ya ha sido discutido en la literatura (ver por ej., las excelentes obras de Bakhurst 1990, 1991, y de Yaroshevsky 1991, 1996). Por otro lado, debo decir que el contexto histórico de “El sentido histórico de la crisis psicológica” debe ser también tomado en consideración. De cualquier modo, al descubrir el problema de las relaciones del marxismo y Vygotski debemos tomar en cuenta el carácter dramático y hasta trágico de esas relaciones.
Tal vez aquí podamos hallar la respuesta a por qué “El sentido histórico de la crisis psicológica”, donde “Vygotski había establecido las bases de la psicología marxista” (Leont’ev 1990, p. 33) o, de igual modo, dio uno de los pasos hacia la fundación de esa psicología (Davydov y Radzikhovskii 1985, pp. 48-53) no fue publicado en el país de la psicología marxista. Como psicólogo, materialista y marxista, Vygotski no podía seguir esas nuevas reglas del juego y fue una de las víctimas de aquella formula (la única psicología científica es la marxista) al ser acusado de “carácter idealista no científico y anticientífico” en su teoría psicológica. En su libro, Rudnieva escribió acerca de las distorsiones paidológicas de Vygotski (Rudneva 1937). Al decir que “Vygotski estaba más que contento de llamarse a sí mismo marxista” (Toulmin 1978) deberíamos también decir que era una alegría triste.
Ahora vayamos a la siguiente “porción” de problemas concernientes al “cuadro clásico” de Vygotski y el problema de las similitudes de los métodos de Vygotski y Marx. La afirmación de que “las similitudes” en los métodos de la teoría de Vygotski y el marxismo pueden ser halladas en la “combinación de la noción de la génesis y la noción de unidad” (Wertsch 1985, p. 6) no puede ser tomada como completamente correcta. No puede ser considerada por completo como correcta debido a la ignorancia de la lógica interna del desarrollo de las ideas teóricas de Vygotski y de los principales estadios de su desarrollo.
Aquí el primer punto de mi crítica es que debemos analizar este problema desde el ángulo histórico, desde el punto de vista del desarrollo de la evolución teórica de Vygotski. Debo decir que la aparición de la idea del desarrollo (análisis genético de las funciones psíquicas), la idea del análisis estructural de la consciencia y el concepto de análisis con unidades deben ser referidos a diferentes periodos de la obra de Vygotski. Hasta un breve análisis comparativo de los principales textos de Vygotski lo muestra claramente. Tomemos, por ejemplo, la idea del desarrollo (génesis de las funciones mentales superiores). Como se vio antes (ver Capítulo III) durante el primer periodo de las ideas de Vygotski él estaba muy lejos de la noción del análisis del desarrollo tal como era presentado en el marxismo. En Psicología Pedagógica habló de un simple crecimiento más que del desarrollo en sí y puso gran atención a la complejidad creciente de los reflejos. La situación fue muy similar en el trabajo “Los métodos de la investigación psicológica y reflejológica”  (Vygotsky 1982, pp. 43-62). Además, no se puede hallar ninguna pista del “método genético” en 1925-26, en particular, en su programática “La consciencia como problema de la psicología de la conducta” (Vygotsky 1925a, pp. 175-98; 1982, pp. 78-89; 1997a, pp. 63-79). A pesar de esto, el análisis estructural-funcional fue uno de los más importantes aspectos metodológicos presentados en este artículo. Podemos ver, entonces, que la idea del análisis estructural-funcional (reorganización de las funciones mentales) apareció mucho antes que el principio del desarrollo y no con base en el marxismo, sino basado en el modelo teórico de “la consciencia en la estructura de la conducta humana”. No hace falta decir que nada podemos hallar acerca del análisis con “unidades” en esas obras ya que ésta era una de las últimas ideas de Vygotski, que a su vez llegó a ser una de las principales en su Pensamiento y Habla (Vygotsky 1934b, p. 9; 1987b, pp. 46-47). Podemos decir lo mismo de la idea de los orígenes sociales de la mente. En su forma completa esa idea fue presentada en los inicios de los 1930s en El desarrollo de las funciones psicológicas superiores (Vygotsky 1960, pp. 13-23; 1981). “Parafraseando una postura bien conocida de Marx podríamos decir que la naturaleza psicológica de los humanos representa el agregado de las relaciones sociales internalizadas que han devenido funciones para el individuo y formas de su estructura… Todas las funciones mentales superiores son relaciones sociales interiorizadas. Su composición, estructura genética y medios de acción –en pocas palabras, toda su naturaleza- es social. Incluso cuando regresamos a los procesos mentales, su naturaleza permanece quasi-social… No queremos decir que este sea el significado de la postura de Marx, pero vemos en esta expresión la más completa expresión de aquello hacia lo que la historia del desarrollo cultural nos lleva… El principal problema es mostrar cómo la respuesta individual emerge de las formas de vida colectiva” (Vygotsky 1981, pp. 164-65).
El punto más importante al analizar la idea que parece ser marxista y la que es marxista, es que ella apareció gradualmente y con base en la psicología y no como resultado de la aplicación estricta de las formulas marxistas a la psicología, y no fue tomada del marxismo. Ahora mostraré brevemente el movimiento de las ideas y posturas de Vygotski a esta idea y la lógica de su aparición en la psicología de Vygotski.