Este blog busca difundir algunas fuentes de la obra vygotskiana publicada en español, así como traducir algunos artículos editados en revistas y libros o bajados de la red; todo relacionado con Vygotski.

domingo, 22 de enero de 2012

Elhammoumi

¿BASTA CON VOLVER A VYGOTSKIY? LEGADO DE LA PSICOLOGÍA SOCIOHISTÓRICO CULTURAL
Mohamed Elhammoumi
Departamento de Psicología, Escuela de Ciencias Sociales, Universidad Islámica Imam Muhammad Ibn Saud, Arabia Saudita.
En: Psicologia em Estudo, Maringá, v. 15, n. 4, p. 661-673, out./dez. 2010

Traducción: Efraín Aguilar

VOLTAR PARA VYGOTSKY É O SUFICIENTE? O LEGADO DA PSICOLOGIA SÓCIOHISTÓRICO-CULTURAL
RESUMO. Voltar para Vygotsky é o suficiente? A psicologia de Vygotsky tem suas raízes nos escritos de Marx. Assim, o marxismo é indispensável para o estudo da teoria de Vygotsky. Por isso, afirmamos neste trabalho que, ao voltar para Vygotsky também volta-se para Marx e para o marxismo. Além disso, qualquer tentativa de modificar o uso que Vygotsky fez das idéias do marxismo com algum elemento estranho não é apenas objetivamente anti-Vygotsky, mas também a distorção da sua teoria. Vygotsky trouxe em destaque o movimento dialético das totalidades sociais, dentro do qual uma complexa interação ocorre entre as forças de produção, relações sociais de produção, os meios de produção, modo de produção, consciência, alienação e atividade. E é nessas interações complexas que a vida mental humana é formada e moldada. Ciente destas armadilhas, Vygotsky não tenta construir uma psicologia marxista, que fica do lado da teoría do determinismo econômico. Os esforços de Vygostsky foram dirigidos, em vez disso, para a localização de aspectos psicológicos nos escritos de Marx e fazer, de um desses aspectos, um novo ponto de partida para a análise da mesma totalidade com a qual Marx estaba preocupado.
Palavras-chave: Vygotsky; Psicologia Marxista; Método Dialético.

"To be radical is to grasp things by the root.
But for man the root is man himself"
[Ser radical es tomar las cosas por la raíz.
Pero la raíz para el hombre es el hombre mismo]
(Marx, 1844, p. 52).
Contribution to the critique of Hegel’s philosophy of right.
In Early writings (pp. 43-59). NY: McGraw-Hill, 1963.

La psychologie ne détient donc nullement le “secret” des faits humains,
simplement parce que ce “secret” n’est pas d’ordre psychologique
[De ningún modo tiene la psicología el “secreto” de los hechos humanos,
solo porque este “secreto” no es de orden psicológico].
Georges Politzer, 1929, p. 170

Cuando murió Liev Semiónovich Vygotskiy el 10 de junio de 1934, a los 37 años de edad, la psicología marxista sufrió la pérdida de una gran mente cuyo trabajo abrió nuevas avenidas en el campo de la ciencia psicológica.

Al comenzar con Psicología educativa (1922-23), su pensamiento evolucionó a través de una serie de estadios para finalmente arribar a concepciones teóricas refinadas (1927) que trascendieron el marxismo dogmático de la Segunda Internacional en la psicología soviética. Vygotskiy estaba muy comprometido con la conceptualización de la psicología marxista. Centró su energía en el estudio científico de las funciones mentales superiores del hombre a las cuales dedicó su más grande y duradera contribución: el descubrimiento del carácter específico de la actividad histórico-cultural en el desarrollo de la vida mental humana. Es claro que Vygotskiy no solo era un psicólogo, sino también el expositor de una doctrina educativa, un educador destacado de sujetos con necesidades especiales (defectólogo) y un psicólogo socio-histórico cultural de primera categoría.

En una gran serie de volúmenes (ver las Obras Escogidas en seis volúmenes) que aparecieron durante las últimas dos décadas (en ruso, inglés, español, francés, alemán, entre otros idiomas), Liev Vygotskiy abrió una nueva concepción del mundo en la ciencia psicológica: el carácter específico histórico-cultural de las funciones mentales superiores humanas. Esto fue por completo insospechado para las escuelas rivales de psicología clásica y la llamada psicología marxista, pues ellas aplicaban las categorías de la fisiología materialista alemana (Fechner y Helmholtz), del empirismo filosófico británico y del dualismo cartesiano francés. Estas escuelas rivales (conductismo, psicoanálisis, reflejología, asociacionismo, mentalismo, etc.) estaban comprometidas con la creencia de la evolución unilineal y la esencia inmutable de la naturaleza mental humana. Contrario a estas ideas, Vygotskiy estableció con firmeza la relatividad de las categorías del pensamiento humano y la imposibilidad de reducir nuestra razón y nuestros elementos de la experiencia, a la razón y a los elementos de la experiencia de naturaleza física.

Es demasiado temprano para nosotros comprender el significado del pensamiento de Liev Vygotskiy. Por supuesto sus escritos permanecen, así como una miríada de trazos de su visión de la ciencia psicológica. Él fue el más valiente opositor al dogmatismo de la tradición marxista, a través de recuperar la psicología no escrita de Marx, para inaugurar una renovada psicología científica (psicología marxista). Sobre todo, para Vygotskiy, esto significaba que el conocimiento científico se gana sólo después de una larga y difícil batalla –no hay un camino corto hacia el conocimiento científico- por una práctica teórica transformadora. Ser un psicólogo marxista no es asunto de aplicar los conceptos y principios heredados por Marx y sus discípulos a la psicología. Se trata de recuperar y desarrollar un legado provisional, imperfecto e incompleto; de producir nuevos conceptos y análisis apropiados para la investigación de la vida mental del hombre.

BASES FILOSÓFICAS DE LAS IDEAS DE VYGOTSKIY

Para Vygotskiy, la fisiología materialista alemana (Fechner y Helmholtz), la filosofía empirista británica y el dualismo cartesiano francés representaban los intentos de los más grandes pensadores occidentales para captar la naturaleza de la vida mental superior del hombre. Sus categorías y métodos de pensamiento dieron la más alta expresión teórica a las contradicciones de las relaciones sociales de producción de su actividad práctica socialmente organizada.

En esta sección, buscaremos reconstruir las tesis pertinentes del trabajo de Vygotskiy con la idea de liberarlas de la presentación dogmática de la psicología en boga. El primer asunto es la emancipación de Vygotskiy de la herencia cognitivista y semiótica que ha crecido a su alrededor bajo la bandera de “teoría sociocultural o sociohistórica”. La emancipación de Vygotskiy implica al mismo tiempo entender a Marx (y el marxismo) como emancipador. Valoramos el programa de investigación de Vygotskiy como una autoreflexión del potencial humano que aclara el camino hacia un mundo social sin fetiches y emancipado.

Cualquiera que busque captar las ideas de Liev Vygotskiy -y hoy ese esfuerzo es necesario más que nunca- enfrenta una serie de obstáculos. El más serio es el efecto posterior a las distorsiones confeccionadas por la tradición conocida como “antropología cultural orgánica”, “construccionismo social”, o “relativismo sociocultural”, o, más exactamente, “relativismo cognitivista antropológico”. Esto fue armado por los escritos de los psicólogos cognitivos y de los antropólogos culturalistas, cuya extendida influencia en los años 1960s y 1970s contribuyó de modo significativo a la mistificación. Como si fuera poco, la visión fragmentada conocida como “constructivismo social”, que tan bien expresa el caos y la confusión de la ciencia psicológica de nuestros días, ha oscurecido el campo aún más.

No hace mucho tiempo, los psicólogos vygotskianos se esforzaron en dar expresión teórica a la escuela soviética de psicología histórico-cultural pero ahora parecen haberse adaptado a la moda posmoderna. El posmodernismo hace más que presentar un cuadro brumoso de la realidad concreta: niega tanto la realidad como la verdad. Por esta negación, se requiere una selección especial de conceptos.

No buscamos acomodar las ideas de Vygotskiy a la psicología en boga, pero estamos por una teoría negativa de la versión principal de Vygotskiy en la cual las funciones mentales superiores del hombre no pueden ser explicadas por la fragmentación del discurso 'científico', sino por la total recuperación del hombre. En versión de Marx
La totalidad de estas relaciones de producción constituye la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la cual surge una superestructura legal y política a la cual corresponden formas definidas de consciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso general de la vida social, política e intelectual. No es la conciencia de los hombres la que determina su existencia, sino la existencia social la que determina su consciencia (Marx, 1971, pp. 8-9).
De modo similar Vygotskiy arguyó que “La primera forma de actividad intelectual es el pensamiento activo, práctico. Ese pensamiento que es dirigido a la realidad. Es una forma básica de adaptación a condiciones nuevas o cambiantes del medio ambiente externo” (Vygotsky, 1987, p. 63).

En La consciencia como un problema de la psicología conductual (1925) y en El problema de la consciencia (1933), Vygotsky concluyó que la dialéctica hegeliana-marxista muestra que el conocimiento de la vida social y mental no es una ciencia (como una ciencia natural), sino consciencia, y que implica la posibilidad de una psicología marxista. Vygotskiy usó la dialéctica de Marx en diferentes áreas de su pensamiento. Es a través de la dialéctica que la psicología deviene ciencia del hombre. Al respecto, Henri Wallon dijo que "La dialéctica es la que ha dado a la psicología su estabilidad y su significado" (1951, p. 34). El materialismo dialectico es "la explicación más racional para la psicología" (Wallon, 1954, p. 127). El materialismo dialectico "es relevante para todo el campo del conocimiento, así como para todo el dominio de la acción... la psicología... debe, más que cualquiera otra ciencia, hallar en el materialismo dialéctico su base normal y sus principios guías" (Wallon, 1951, p 34). Estos principios guías han permitido a la psicología entender y comprender los fenómenos mentales superiores humanos y su medio ambiente que están en constante interacción, como "un todo unificado" (Wallon, 1951, p. 34). Vygotskiy señaló que "La dialéctica cubre la naturaleza, el pensamiento, la historia -es la ciencia más general y universal. La teoría del materialismo psicológico o dialéctica de la psicología es lo que he llamado psicología general" (1997a/1927, p. 330). En otras palabras, los métodos dialécticos están particularmente dotados para tratar con problemas conceptuales y teóricos que surgen de la investigación psicológica. El método dialectico es "siempre genético y, como toda realidad humana, es tanto material como psíquico: el estudio genético del hecho humano implica en todo caso y en el mismo grado su historia material y la historia de las doctrinas que se le relacionan ... una de las tesis básicas del método marxista es que todo estudio serio de la realidad humana dirige su pensamiento al pasado cuando su aspecto material ha sido tomado desde el punto de partida, y hacia la realidad social y económica cuando uno ha empezado con la historia de las ideas" (Goldmann, 1966, p. 62). De acuerdo con Goldmann el hombre es un "ser vivo y consciente colocado en un mundo lleno de realidades económicas, sociales, políticas, intelectuales, religiosas y demás. Él sufre el efecto total de este mundo y a su vez reacciona ante el en su momento. Esto es lo que llamamos relaciones dialécticas" (1966, p. 87). Goldmann delineó tres elementos estructurales mayores de la vida social: 1) la importancia específica de la vida económica, 2) la función histórica predominante de las clases sociales y, 3) la existencia de conciencia potencial. Argumentó que la clase social es definida por 1) su función en la producción, 2) sus relaciones con los miembros de otras clases, y 3) su consciencia potencial que es una visión del mundo.

Es a través de la aplicación creativa y concreta del materialismo dialéctico que la psicología puede escapar de la osificación y de la ortodoxia que con frecuencia la torturan. Es una psicología en crisis porque está vacía de su dialéctica y es ignorada a consciencia.

En esta perspectiva las funciones mentales humanas son formadas y transformadas por la vida material real. Wallon, Politzer y Vygotskiy se parecieron en muchos aspectos; querían promover una psicología materialista en esencia, integrada a la estructura social real, al proceso histórico y al desarrollo cultural.

La teoría socio-histórico cultural de Vygotskiy es una serie de extensiones de los escritos de Marx y Engels. Al ahondar en la naturaleza oculta de los procesos mentales superiores y en la consciencia, Vygotskiy analizó el papel de la cultura, la historia, las condiciones materiales, posiciones sociales, la interacción social, herramientas y signos en el desarrollo de los procesos mentales y en la consciencia del hombre. Vygotskiy se vio impulsado en esta cuestión por su insatisfacción con la psicología de su tiempo: la psicología burguesa occidental y la llamada psicología marxista soviética, sus objetivos y métodos.

¿POR QUÉ LEER A VYGOTSKIY?

¿Por qué estudiar psicología marxista? Los escritos de Marx así como la psicología marxista son disciplinas agónicas. ¿Cuántos grupos de psicología marxista hay ahora? ¿Cuantos psicólogos están involucrados en este proyecto para crear el propio Capital de la psicología? ¿Cuántos cursos de Crear el propio Capital de la psicología son enseñados en las universidades y debatidos en seminarios? ¿Cuántos psicólogos vygotskianos laboran por su cuenta mediante La ideología alemana, Los Grundrisse y El Capital?

Yo estoy familiarizado con el enfoque de Vygotskiy usualmente conocido como el enfoque marxista de la psicología (o a veces abordaje científico de la psicología), el cual he tratado elaborar en mis escritos. Mi principal interés en este enfoque ha sido entender la actividad humana como práctica socialmente organizada o, en otras palabras, entender las categorías de la vida mental humana como categorías abiertas, que conceptualizan los procesos no predeterminados del desarrollo humano.

El mismo Vygotskiy se basa en las Tesis sobre Feuerbach. En su magna obra El significado histórico de la crisis en psicología (1927) Vygotskiy presentó una sugestiva reflexión sobre el monismo de Marx, el cual ilumina el enfoque marxista de la psicología. Al respecto, el sistema de Vygotskiy es el estadio más alto del enfoque marxista de la psicología. Esta versión del enfoque ha encontrado críticas no solo de marxistas (versiones positivistas de marxismo) que quisieron estudiar psicología sin comprometerse con un esquema cultural, histórico y social. La psicología clásica sacó al individuo activo de la historia y lo reemplazó con procesos cognitivos. La sobre teorizada psicología de nuestros días toma los procesos cognitivos fuera de la historia y los reemplaza con estructuras. Vygotskiy finalmente notó que los hombres no son realmente sujetos históricos con una consciencia. El hombre “no es un organismo en un medio o contexto social, sino un momento en la totalidad social, en el conjunto de las relaciones sociales” (Shames, 1988, p. 131). Vygotskiy decía que la formación social, modo de producción, fuerzas de producción y relaciones sociales eran mejores conceptos que género, raza, grupos étnicos, etc. Esta formación social (modo de producción, fuerzas de producción, relaciones de producción, medios de producción) consisten de formas económicas, políticas, culturales e históricas dentro de las cuales residen las condiciones de existencia de las relaciones de producción. En el método de Marx, estos conceptos (modo de producción, fuerzas de producción, relaciones de producción, medios de producción) solo pueden ser entendidos en la referencia de unos con otros y en lo particular en relación con la consciencia humana. De acuerdo con Marx, la derivación de estos conceptos de otros hace posible el entendimiento del cambio socio-histórico.
Siempre que hablamos de producción, entonces, significa siempre que es producción en un estadio definido del desarrollo social -producción por individuos sociales. Debe parecer, por lo tanto, que con objeto de hablar de producción debemos del todo buscar ya sea el proceso del desarrollo histórico a través de sus diferentes fases, o declarar de antemano que estamos tratando con una época histórica específica tal como, por ejemplo, la moderna producción burguesa, que por cierto es nuestro tema particular. Sin embargo, todas las épocas de producción tienen ciertos rasgos comunes, características comunes. Producción en general es una abstracción, pero una abstracción racional en la medida que realmente resalta y fija el elemento común y así nos salva de la repetición. Además, esta categoría general, este elemento común separado por comparación, es por sí mismo segmentado muchas veces y se divide en diferentes decisiones. Algunas decisiones pertenecen a todas las épocas, otras sólo a unas cuantas (Marx, 1973, p. 85).
Los psicólogos contemporáneos basan sus teorías y prácticas de investigación en una filosofía individualista así como en conceptos individuales de la función mental superior. El papel que siempre jugaron los conceptos sobrevivientes y las tendencias heredadas de generaciones tempranas de la psicología clásica y preservadas sólo por tradición de investigación es discutida a lo largo de los escritos de Vygotskiy. Aún más, las teorías psicológicas obtienen su inspiración del espíritu de la época de la naturaleza socialmente organizada de las relaciones sociales de producción.

Para Vygotskiy, el concepto marxista "relaciones sociales de producción" es la unidad apropiada de análisis de la vida mental humana. Las funciones mentales superiores del hombre, la personalidad y la consciencia son un conjunto de relaciones sociales, mediadas por relaciones sociales, herramientas y medio ambiente concreto social-cultural-histórico.

LA PSICOLOGÍA SOVIÉTICA: ¿QUÉ FALLÓ?

En mi opinión el marxismo soviético después de la muerte de Lenin es más un producto de la reacción rusa ante occidente que un resultado directo del marxismo en sí. El análisis de Vygotskiy nos lleva al centro de todo lo que es la psicología marxista. De acuerdo con Vygotskiy, la psicología soviética de los años 1920s fue precisamente un producto híbrido de las escuelas locales en competencia de Rusia y occidente (psicoanálisis, conductismo, darwinismo y fenomenología). Estos productos híbridos han sido presentados y elaborados por los psicólogos soviéticos líderes bajo la guía de la psicología materialista de Pávlov, quien fue uncido como materialista y revolucionario. El rigor teórico de Pávlov dirige la admiración de aquellos que estaban buscando un atajo para construir una psicología marxista.

¿Qué es la psicología marxista? A primera vista, Vygotskiy parece perseguir una pregunta similar a la de sus colegas de la Unión Soviética. No sorprendería, quizá, a un erudito intelectual marxista su respuesta: ni ecléctica, ni superficial, ni epíteto, pero sí de principios con respecto al marxismo. En opinión de Vygotskiy
Toda la complejidad de la situación actual en psicología, donde las combinaciones más inesperadas y paradójicas son posibles, pero también el peligro de este epíteto (incidentalmente, hablando de paradojas: esta psicología impugna el derecho de la reflejología rusa a una teoría de la relatividad). Cuando la teoría ecléctica y sin principios, superficial y semi científica de Jameson es llamada psicología marxista, cuando también la mayoría de los psicólogos de la influyente Gestalt se refieren a sí mismos como marxistas en su trabajo científico, entonces este nombre pierde su precisión con respecto al "marxismo". Recuerdo qué tan sorprendido estaba cuando lo comprobé durante una conversación. Tuve la siguiente conversación con uno de los psicólogos más educados: ¿Qué tipo de psicología tiene ustedes en Rusia? Que sean ustedes marxistas no dice hasta ahora qué tipo de psicólogos son. Conociendo la popularidad de Freud en Rusia, primero pensé en los adlerianos. Después de todo, ellos también son marxistas. Pero ustedes tienen una psicología bastante diferente. Nosotros también somos social-demócratas y marxistas, pero al mismo tiempo somos darwinistas y seguidores de Copérnico también (Vygotsky, 1997a/1927, p. 341).
Vygotskiy señaló que los hombres son el resultado del desarrollo histórico, cultural y social más que el punto de partida de nuestra explicación. Para Vygotskiy, el funcionamiento mental superior humano no yace osificado en la herencia del pasado, todavía será creado en nuestro desarrollo futuro (los hombres están llenos de potencialidades, ver la zona de desarrollo próximo). Los psicólogos solo han tratado entender la confección de la mente humana, mientras que lo importante es cambiarla. Pero la mente humana no puede ser entendida a menos que sea cambiada.

EL IMPACTO DEL MARXISMO EN VYGOTSKIY

En filosofía existió el periodo de Descartes y Locke, después el periodo de Kant y Hegel, y desde entonces ha estado el periodo de Marx y Engels. En psicología estuvo el periodo de Helmholtz y Fechner, William James y Skinner, luego el periodo de Jean Piaget, y desde la mitad de los años 1970s ha estado el periodo de Liev Vygotskiy. Si Piaget extrajo su inspiración de Kant, Vygotsky la obtuvo de Marx. Las ideas de Marx son prominentes y de notable significado en la teoría de Vygotskiy. El descubrimiento de Vygotsky es que la actividad práctica socialmente organizada es el verdadero fundamento sobre el que se organizan las funciones mentales superiores. Para Vygotskiy entender la psicología marxista implica cinco asertos:
• La psicología permanece dentro de los conceptos del materialismo histórico y de la lucha de clases, lo que significa el rechazo de todas las teorías no materialistas y no marxistas;
• Individuo psicológico significa que el sujeto de estudio de la psicología es el hombre concreto formado y moldeado por relaciones sociales específicas;
• Materialismo, lo cual significa que la vida mental humana y la conducta gobernada por reglas derivan, se forman y se moldean por las condiciones materiales de la realidad social;
• Dialéctica, lo cual significa que todo fluye; nada es inmutable o constante;
• Actividad, lo cual significa que una persona actúa para cambiar la realidad concreta y al hacerlo se cambia a sí misma.

El concepto de actividad ocupó el papel central en la teoría de Marx. Éste explica
Aún cuando yo estoy activo científicamente, etc. — una actividad, que puedo ejecutar en asociación directa con otros — luego mi actividad es social, porque yo la ejecuto como un hombre. El material de mi actividad me es dado como un producto social – tal como el mismo lenguaje que usa el pensador - el cual me es dado como un producto social. Mi propia existencia es una actividad social y, por lo tanto, lo que yo produzco por mí mismo, lo produzco para la sociedad y con la consciencia de actuar como un ser social [traducción ligeramente alterada –ME. Se nota -EA] (Marx, 1963/1844, pp. 157-158).
En este punto de nuestra pesquisa del enfoque marxista de la psicología podemos concluir lo siguiente. Tal como el marxismo comienza con el materialismo dialectico en tanto análisis socio-histórico cultural del desarrollo humano, también comienza con el materialismo dialéctico en tanto teoría de los procesos cognitivos como medios para obtener conocimiento. De modo similar, tal como la teoría de la función mental superior de Vygotskiy es materialista, así su teoría -que tal vez pueda ser llamada aquí “del desarrollo socio-histórico cultural de la función mental superior del hombre”- también es materialista. En conexión con esto, Georgy Lukács concluyó que
El materialismo histórico eclipsa todos los métodos anteriores, por un lado en la medida que concibe la realidad como un todo de modo consistente, como un proceso histórico y, por otro lado, en la medida que está en una posición de entender el punto de partida del conocimiento en cualquier momento. El conocimiento por sí mismo es entendido como el producto del proceso objetivo de la historia (Lukács, 2000, p. 105).
Vygotskiy buscó renovar el pensamiento marxista en psicología; al hacerlo, se moldeó en Marx. Esto es, analizó la transformación de la sociedad socialista soviética después de 1917, así como Marx analizó las sociedades capitalistas del siglo diecinueve.

¿Cómo abordó Vygotskiy la crisis de la psicología? El siguiente párrafo dará luz de cómo Vygotskiy volteó la psicología en su cabeza. Estableció que,
No queremos negar nuestro pasado. No padecemos megalomania por pensar que la historia comienza con nosotros. No queremos un nombre completamente nuevo y trivial en la historia. Queremos un nombre cubierto por el polvo de los siglos. Nos referimos a nuestro derecho histórico, como indicación de nuestro papel histórico, de nuestro reclamo para hacer de la psicología una ciencia. Debemos vernos en conexión con y en relación con el pasado... Es por ello que aceptamos el nombre de nuestra ciencia con todos sus delirios seniles como un recordatorio vívido de nuestra victoria sobre esos errores, como las escaras o heridas de batalla, como un testimonio vívido de la verdad que se desarrolla en la increíblemente complicada lucha contra la falsedad (Vygotsky, 1997a/1927, pp. 336-337).
En la crisis de la psicología, Vygotskiy volteó su atención hacia el marxismo. Mientras dedicaba mucho espacio a la competencia entre las escuelas psicológicas, logró formular los conceptos de una psicología científica o psicología marxista. Pensó que la competencia había develado la crisis final de la psicología individual que basaba su espacio teórico en la esfera interna privada, independiente del mundo material. Notó que el problema con las escuelas en competencia que dominaban el campo de la psicología en los años 1920s –y en la psicología de nuestros días también- es que los psicólogos lograron quitar al hombre de la psicología.

EL INDIVIDUO HUMANO ESTÁ LLENO DE POTENCIAL NO DESARROLLADO

LIev VygotskIy, fundador de la psicología marxista a mitad de los años 1920, reconoció que las potencialidades humanas despliegan muchas características que no son adaptaciones y que no promueven directamente la naturaleza de la organización social. Esto es porque: (a) las funciones mentales superiores del hombre tienen capacidades más allá de las que fueron seleccionadas por la naturaleza de las relaciones sociales de producción y de la distribución de las actividades socialmente organizadas; y (b) porque las funciones mentales superiores humanas son sistemas integrados en los cuales un cambio adaptativo en una de sus partes puede llevar a un cambio no adaptativo de alguna otra característica.

Así la psicología marxista abarca la categoría dialéctica ‘desarrollo verdadero contra desarrollo potencial’. En otras palabras, los hombres están llenos de potencialidades pero éstas son compartidas por la naturaleza de las relaciones sociales de producción. El desarrollo total de las potencialidades humanas es realizado solo cuando los individuos se reconocen mutuamente unos a otros. Mientras la distribución de la cognición humana esté predeterminada por las clases sociales organizadas socialmente, este reconocimiento es prácticamente imposible. Desde mi punto de vista, la teoría marxista de la intersubjetividad es capaz de crear un ser humano totalmente desarrollado, transformado en una humanidad y naturaleza humana logradas. La consciencia es, por lo tanto, una reflexión de la realidad concreta. Como señaló Marx:
Para Hegel, el proceso de pensamiento… es el creador del mundo real... Conmigo lo contrario es cierto: lo ideal no es más que el mundo material reflejado en la mente del hombre y traducido en formas de pensamiento (Marx, 1977, p. 102).
Las funciones mentales superiores del hombre pasan por un verdadero desarrollo histórico, cultural y social.

¿POR QUÉ LOS PSICÓLOGOS SON ATRAÍDOS POR VYGOTSKIY?

Porque Vygotskiy fue uno de los primeros psicólogos soviéticos en reconocer la importancia de los escritos de Marx para crear una psicología científica (psicología marxista), porque Vygotskiy fue uno de los primeros psicólogos soviéticos en ser apreciado en Europa occidental y del norte, y en las universidades norteamericanas. Sin embargo, para los psicólogos europeos del norte y occidente, así como para el resto del mundo (Elhammoumi, 1997, 2001), Vygotskiy ha significado muchas cosas diferentes en tiempos diferentes: en los años 1960s, Vygotskiy era entendido como el psicólogo líder de una revolución cognitiva en psicología. Sus ideas fueron absorbidas por la ola de la psicología de las pruebas y la medición. En los años 1970s, Vygotskiy fue entendido como un exponente de la antropología cognitiva cultural que fue vista primero como una combinación de psicología cognitiva y antropología cultural con los conceptos de linealidad del tiempo y relatividad del desarrollo cognitivo y, segundo, fue visto como un pionero de la psicología marxista (Sève, 1975; Zazzo, Fraisse, Piaget, & Galifret, 1971; Caveing, 1969; Fraisse, 1977; Mecacci, 1979). En el periodo de los años 1980s, la psicología de vena vygotskiana en la Unión Soviética continuó su enfoque en la edición y circulación de los muchos trabajos tempranos de Vygotskiy centrados en la educación, la epistemología, defectología, etc. Los años 1980s podrían ser caracterizados como un periodo de colecta de archivos y manuscritos de Vygotskiy. Los 1990s podrían caracterizarse como una década de explosiva aplicación, interpretaciones y extensiones de la teoría de Vygotskiy (Elhammoumi, 1997, 2001).

Con la edición y traducción de las obras escogidas de Vygotskiy al español, inglés, francés, alemán, etc., una nueva apreciación de la inmensa receptividad y curiosidad de Vygotskiy comenzó a dominar el mundo de la psicología. Pero bajo el peso de miles de páginas (seis volúmenes de las Obras Escogidas, Psicología Educativa, Psicología del Arte y artículos esparcidos en diferentes revistas), los logros intelectuales de Vygotskiy se dividieron en docenas de estudios especializados en el campo de la ciencia psicológica (educación especial, desarrollo cultural del niño, desarrollo del habla, semiótica, mediación, signos, herramientas, memoria, zona de desarrollo próximo, teoría histórico-cultural, teoría de la actividad, desarrollo mental superior, conceptos espontáneos y científicos, habla interior, estadios del desarrollo cognitivo, bases teóricas de la psicología, etc.). Desde mi punto de vista, Vygotskiy puede ser caracterizado como un psicólogo sistemático, para quien nada tiene sentido excepto a la luz de todo lo demás. Ha llegado a quedar claro que la nueva tendencia en los estudios de Vygotskiy es su recuperación como un psicólogo sistemático. En este artículo he mostrado la imagen de un Vygotskiy que no es un gran refutador sino un gran asimilador de las ideas de su tiempo, sea como crítico literario, esteticista, filósofo, científico, psicólogo, sociólogo, antropólogo, lingüista, médico, fisiólogo o político.

¿Qué hace verdaderamente vygotskiano el tratamiento de cualquier tema? Para mí es el uso de aquella especial selección de conceptos marxistas que van bajo el encabezado de “materialismo histórico y dialéctico”.

Vygotskiy repitió y justificó muchas veces esta frase bien conocida: la psicología necesita su propio Capital. Esta frase requiere, por una parte, ser tomada con seriedad, y por otra, ser objeto de reflexión crítica para ponerla dentro del contexto de la psicología de Vygotskiy. Uno podrá notar, primero, que Vygotskiy ha escogido a propósito un término nuevo para los estudios psicológicos, psicología científica o marxista, que no pertenece al vocabulario de la psicología clásica. A este respecto, la matriz conceptual de El significado historico de la crisis en psicología nos da la posibilidad, las herramientas y los medios rigurosos para verificar la validez y contenido de cada concepto usado en la psicología científica (marxista).

Cuando Vygotskiy declaró en su obra magna, El significado histórico de la crisis en psicología, que dentro de 5 o 10 años la psicología soviética alcanzaría las disciplinas avanzadas tales como filosofía, sociología y antropología, ello significaba que en el lapso de una década la psicología soviética habría alcanzado lo que a las psicologías francesa, norteamericana y británica les tomó más de 50 años de batallar para establecer la psicología como disciplina científica independiente. Cuando Vygotskiy y sus colegas construyeron su panoplia teórica, tuvieron que comenzar de numerosos pasajes esparcidos de Marx en los cuales hace comentarios sobre la naturaleza de la ciencia psicológica y sobre cuestiones generales de su metodología. También hay varios lugares en los que Marx compara sus propios estudios históricos, económicos y políticos con el tipo de investigación llevada a cabo por los científicos sociales del desarrollo mental humano. Vygotskiy y sus colegas no comenzaron basándose en una tabula rasa, sino que mantuvieron una constante interacción con las escuelas clásicas de la psicología rusa y mundial.

LOS CONCEPTOS DE LAS RELACIONES SOCIALES DE PRODUCCIÓN DE VYGOTSKIY

La sociedad no solo consiste de individuos sino que expresa la suma de una serie de relaciones duraderas. Marx distinguió tres aspectos de la organización social. Ellos son:
• Primero, las “fuerzas materiales de producción”, o el verdadero método por el cual la gente produce sus medios de existencia;
• segundo, las “relaciones de producción” que surgen de ellas y que incluyen derechos y relaciones de propiedad;
• y tercero, las superestructuras e ideas “legales y políticas”, o “formas de consciencia social”, que corresponden a las dos primeras (Marx, prefacio de la Contribución a la crítica de la economía política, 1971/1859).

Marx argumentaba que en la producción social de sus medios de existencia los hombres
entran en definidas … relaciones de producción que corresponden a un estadio definido del desarrollo de sus fuerzas materiales productivas. La suma total de esas relaciones de producción constituye la estructura económica de la sociedad, el fundamento real…. El modo de producción de la vida material condiciona los procesos sociales, políticos e intelectuales en general. (Marx, prefacio de la Contribución a la crítica de la economía política, 1971/1859).
El concepto de relaciones sociales de producción ocupó un papel central en la teoría de Vygotskiy. Dijo que ‘la naturaleza mental del hombre representa la totalidad de las relaciones sociales internalizadas y convertidas en funciones del individuo y en formas de su estructura… vemos en esta tesis la más completa expresión de todo aquello hacia donde lleva nuestra historia del desarrollo cultural’ (Vygotsky, 1997c, p. 106). Es a través de este concepto que Vygotskiy conceptualizó su teoría histórico-cultural. De acuerdo con Vygotskiy (1994, p. 176)
Toda la formación psicológica de los individuos parece depender directamente del desarrollo de la tecnología, del grado de desarrollo de las fuerzas de producción y de la estructura de aquel grupo social a que pertenece la persona.
Es aquí donde Vygotskiy integró de un modo dialectico sus estudios psicosociales e histórico-culturales, y aparecieron como la primer teoría socio histórico cultural bien definida en psicología científica (psicología marxista). La visión de Vygotskiy de la psicología fue del todo opuesta a aquella de sus contemporáneos, y tenía una pobre opinión de Freud como hombre de ciencia de la psicología. Marx fue un pionero de la psicología científica, junto con otros tres: Henri Wallon, con su concepción de la psicología como ciencia de los hombres en acción; Georges Politzer, con su investigación de la psicología como ciencia de la realidad mental concreta, del conflicto y del drama (Vygotskiy decía que ‘La psicología debe ser desarrollada en los conceptos de drama, no en los conceptos de procesos’ (Vygotsky, 1989, p. 71); y por último el mismo Vygotskiy, con su estudio de ‘la formación y apariencia de la actividad económica que subyace a todo desarrollo histórico’ (Vygotsky, 1997b, p. 211). Las causas fundamentales de todo cambio social, mental y conductual ‘deben ser buscadas no en la mente de las gentes… sino en los cambios y los medios de producción y distribución. … Así, en la especie humana el proceso de producción asume el carácter social más amplio posible [el cual]… abarca el mundo entero. De acuerdo con esto, ahí surgen las más complejas formas de organización de la conducta humana’ (Vygotsky, 1997b, p. 211). Vygotskiy comprendió que la teoría de Marx sobre las fuerzas de producción y las relaciones sociales de producción, los medios de producción y los conflictos entre ellos, sobre los que la lucha de clases es la manifestación más obvia, ayudaría para penetrar la compleja estructura y formación de la función mental superior del hombre. La conducta humana es un ‘proceso dialéctico y complejo de lucha entre el hombre y el mundo, y dentro del hombre mismo’ (Vygotsky, 1997b, p. 53).

Engels escribió en 1874 en el prefacio a su libro La Guerra campesina en Alemania que hay tres formas de lucha de clases: Primero, la lucha de clases en el frente económico, segundo en el frente político, y tercero en el frente teórico. Cuando la lucha de clases sucede en el campo teórico se le llama filosofía. De mi lectura de los escritos de Vygotskiy aprendí que éI trasladó la lucha de clases al campo de la psicología y la educación. La lucha de clases se reflejó en sus artículos, libros y conferencias que se relacionaron con la práctica educativa, la pedagogía, paidología, defectología, enfermedad mental, educación cognitiva en la escuela (por ej. la zona de desarrollo próximo) y psicoterapia. Vygotskiy hizo exactamente lo que Lenin observó en su famoso discurso en que revisó los logros de cinco años de la revolución rusa. Decía que la cosa más importante por hacer para los camaradas era sentarse y estudiar. Pero hizo mucho énfasis en la necesidad de continuar con la lucha de clases y caracterizó el socialismo como la continuación de la lucha de clases en una nueva forma. En esta línea Vygotskiy decía que
Los conceptos de la categoría social de clase y lucha de clases, por ejemplo, se revelan en su más pura forma en el análisis del sistema capitalista, pero esos mismos conceptos son la llave a todas las formaciones sociales pre capitalistas, aunque en todo caso ahí nos encontramos con diferentes clases, con una forma diferente de lucha, con un estadio particular del desarrollo de esta categoría. Pero esos detalles que distinguen la originalidad histórica de diferentes épocas de las formas capitalistas no solo no se han perdido, sino al contrario, solo podrán ser estudiadas cuando las abordemos con las categorías y conceptos adquiridos en el análisis del otro, la formación superior (Vygotsky, 1997a, p. 235).
La psicología de Vygotskiy está mucho más cercana a Marx, Wallon y Politzer que a Mead, Dewey y Piaget; su teoría histórico-cultural contradice la visión del mundo individualista de la psicología occidental. Él rechazó sus bases filosóficas por negar el conflicto social y enfatizar la abstracción general. Lo que Vygotskiy da aquí es una teoría bien definida sobre cómo la función mental superior del hombre se forma en el proceso del desarrollo cultural.

POR UN ENTENDIMIENTO VYGOTSKIANO DE LA NATURALEZA DE LA FUNCIÓN MENTAL SUPERIOR

¿Qué es la naturaleza de la función mental superior? Me parece que esto es fundamental para las relaciones entre la teoría histórico-cultural y la teoría de Marx. El gran mérito de la primera es que nos ofrece un entendimiento más profundo del desarrollo cultural de la función mental superior. No sustituye a la teoría de Marx, es más, fue cultivada dentro del marco de la visión marxista del mundo. La psicología histórico-cultural llega a ser con facilidad una vía para el construccionismo y el constructivismo sociales, el socioculturalismo, el relativismo antropológico cultural y la semiótica. En ese sentido, la teoría histórico-cultural tiene un tipo de relación similar con la teoría de Marx como lo hace el darwinismo. Darwin hizo una gran contribución al materialismo, el cual, en la sociedad basada en el antagonismo de clases, tiende a pervertirse por distorsiones ideológicas. Así como la psicología piagetiana necesitaba ser rescatada del cognitivismo, el marxismo del estalinismo y el darwinismo del darwinismo social; la psicología vygotskiana necesitó ser rescatada del socioculturalismo. Tal como ya lo señalé (Elhammoumi, 2001, 2006), varios psicólogos marxistas se esforzaron para ello en este siglo que terminó (Henri Wallon, Gerorges Politzer, Liev Vygotsky, Alex Leóntiev, Alexánder Luria, Lucien Sève, René Zazzo, entre otros). Sus trabajos esperan ser revividos, desarrollados y expandidos como parte de la batalla para renovar la psicología científica o marxista en la ciencia psicológica.

El estudio de la naturaleza y génesis de la “función mental superior”, sin embargo, parece requerir una visión filosófica multidisciplinaria. Esta visión filosófica del hombre y su función mental superior está aterrizada en una organización social dada. Marx, por supuesto, refutó el concepto abstracto de Feuerbach del “hombre” y definió la “esencia del hombre” como “el conjunto de las relaciones sociales”. (Marx, 1998, p. 573). Así de brillante como fue esta reflexión, Vygotskiy por cierto no la consideró palabra final sobre el aspecto de la vida mental humana y de la conducta gobernada por reglas. En El significado histórico de la crisis en psicología (1927), argumentó contra las tendencias de la psicología de su tiempo y su visión estrecha del funcionamiento mental superior, al establecer que “Genéticamente las relaciones sociales, relaciones reales entre la gente, son la base de todas las funciones superiores y sus relaciones”. (Vygotsky, 1989, p. 58).

Así como Marx y Engels descubrieron las bases de la evolución cultural, y Darwin descubrió las bases de la evolución biológica, así Vygotskiy descubrió la evolución cultural del funcionamiento mental superior. De acuerdo con Vygotskiy, la característica esencial definitoria del hombre es su habilidad para el trabajo con el uso y desarrollo de herramientas. Esas herramientas son medios de producción, que son usadas por las fuerzas de producción. Esas fuerzas de producción crean necesariamente relaciones sociales de producción. Es la dinámica de las relaciones sociales de esos factores interconectados la que es el origen real de todo el desarrollo cultural, histórico, social y mental. Son esos factores interconectados los que forman la base que es el origen real de la consciencia social del hombre. La contradicción entre las relaciones sociales de producción y las fuerzas productivas son la base de todo el diseño mental humano. Esta contradicción es la fuente del conflicto humano y la fuerza que dirige el desarrollo social y psicológico. Es el desarrollo de las fuerzas de producción y las relaciones sociales los que son la parte integral que juega un papel central en la creación de un nuevo principio que permite a cada individuo alcanzar su legítimo potencial. Y eso nos permite regresar a lo que Vygotskiy consideró un proceso de aprendizaje. El enfoque de Vygotskiy para aprender las (dis) habilidades comenzó desde el potencial del niño (dis) capacitado (o individuo) más que desde su (dis) habilidad. Las habilidades humanas pueden alcanzar su potencial solo en una sociedad basada en el a cada quien según sus necesidades.

VYGOTSKIY: EL FEUERBACH DE LA PSICOLOGÍA MARXISTA

Durante las últimas ocho décadas a partir de 1920 la psicología marxista no ha logrado sus objetivos. La mayoría de sus líderes como Liev Vygotskiy, Georges Politzer, Henri Wallon, Alexey Leóntiev, Alexánder Luria, Serguey Rubinshtéin, René Zazzo, Klaus Holzkamp, Lucien Sève, entre otros, operaron dentro de las categorías del programa de investigación pre-marxista. En otras palabras, la psicología marxista en su forma presente, opera al nivel de Feuerbach, no de Marx. Identificamos tres estadios en la evolución de una psicología marxista. El primero (rebelión) puede ser caracterizado en cierto grado como aquel de los jóvenes hegelianos de izquierda (Wilhem Reich, Alexánder Luria, Alexey Leóntiev, Georges Politzer, Henri Wallon, René Zazzo, Lucien Sève, Klaus Holzkamp, entre otros); el segundo estadio puede ser caracterizado como el de las categorías pre-marxistas de Feuerbach (Liev Vygotsky), y el tercer estadio es el de las categorías radicales de Marx. Desde mi punto de vista, la psicología marxista no ha sido capaz de moverse de las categorías feuerbachianas hacia las categorías marxistas. En esta revisión crítica me enfoco en los psicólogos marxistas y sus inspiraciones teóricas. Desde los años 1920s, los psicólogos marxistas presentaron sus conceptos e ideas “de una forma mucho más astuta y confusa por el uso de una ‘nueva’ terminología, de modo que esas ideas podían ser tomadas por la gente ingenua como filosofía reciente” (Lenin, 1908/1972, p. 20). El freudo-marxismo, el marxismo pavloviano, la psicología soviética, la escuela de Frankfurt, la psicología crítica de Berlín, la psicología marxista occidental y otras formas de psicología materialista, han sido tomadas por los psicólogos radicales ingenuos como verdadera psicología marxista.

Mientras el marxismo controlaba en gran medida la organización social de la Unión Soviética, el objetivo temprano de los psicólogos marxistas fue establecer un modelo psicológico que siguiera a la filosofía marxista. Ellos parten de la idea que, al cambiar las relaciones sociales de producción que gobiernan las pautas de la sociedad, puede cambiar la naturaleza humana. Este marco teórico llevó a Vygotskiy a enfatizar el papel de varias relaciones sociales (relaciones sociales de producción, interacción social, cooperación, colaboración, etc.) en el desarrollo individual. Él desarrolló el concepto de zona de desarrollo próximo en el cual el eje individuo-sociedad se constituye dialécticamente. El dilema de la gallina y el huevo de la prioridad del individuo o de la sociedad ha sido resuelto de acuerdo con la siguiente fórmula: en potencialidad, el hombre es primero; en la realidad, la sociedad como una expresión de las relaciones sociales es primero. Esto nos lleva al argumento marxista que los individuos están llenos de potencial no desarrollado, y que éste solo puede ser liberado después de la reorganización estructural de las relaciones sociales de producción de toda la organización de la sociedad. En otras palabras, el potencial humano puede ser desarrollado en su totalidad en una sociedad en la cual las relaciones sociales de producción son reguladas por la fórmula a cada quien según sus necesidades.

PSICÓLOGOS MARXISTAS SOVIÉTICOS Y OCCIDENTALES: ¿SON MARXISTAS O JÓVENES HEGELIANOS?

A mitad de los años 1920s Liev Vygotskiy formó la Troika, un grupo de "jóvenes" psicólogos marxistas reunidos en la Universidad de Moscú en los turbulentos años del ascenso del estalinismo de 1925 a 1934. Las figuras centrales fueron Liev Vygotskiy, Alexánder Luria y Alexey Leóntiev. Muchos otros fueron atraídos por sus ideas.

La Troika fue un grupo intelectual de psicólogos cuyo tema común era la aplicación del método dialéctico de Marx y la conclusión filosófica para el estudio de la vida mental superior del hombre. Sus puntos de vista de la psicología eran radicales y críticos de las escuelas dentro de la unión soviética.

La formación inicial de Vygotskiy fue como miembro de la radical escuela `joven marxista' de crítica social que surgió en Rusia después de la revolución de 1905, la cual contribuyó al fermento de las ideas que llevaron a la revolución de octubre en 1917. Al inicio, influido por Marx, sus primeros escritos fueron dedicados a la crítica de arte, crítica literaria y filosofía desde una perspectiva humanista radical. Sin embargo, pronto llegó a apreciar las ideas de Marx que la consciencia humana, la conducta gobernada por reglas y la actividad tienen sus raíces en las condiciones materiales y en la actividad práctica socialmente organizada. Henri Wallon y Georges Politzer fueron llegando a conclusiones similares como resultado de sus experiencias con la psicología en Francia (Psicología dialéctica de Wallon (1925) y Psicología concreta de Politzer (1928)). Vygotskiy colaboró con una serie de trabajos al atacar a sus contemporáneos por su idealismo al basar sus inspiraciones teóricas en la fisiología de Pávlov, en el psicoanálisis de Freud, en la selección natural de Darwin, el conductismo, la hermenéutica, el idealismo de Hegel y el ciencismo positivista. De aquí emergió la teoría `histórico-cultural de las funciones mentales superiores del hombre', la teoría que, dice Vygotskiy, sirvió como el hilo conductor para sus estudios psicológicos por el resto de su vida.

Vygotskiy y sus colegas hicieron una importante contribución a la psicología marxista, pero sus esfuerzos estuvieron al nivel de Feuerbach, no al de Marx (Shames, 1984, 1988, 1990, Elhammoumi, 2001). Vygotskiy y sus colaboradores (Leóntiev, Luria entre otros) eran similares a los jóvenes hegelianos de izquierda quienes trataron poner un punto final a la filosofía idealista de Hegel. La misma ambición atrajo a Vygotskiy y colegas de poner punto final a las escuelas idealistas dominantes de la psicología y que la llevaron a una profunda crisis. En su revisión crítica de la filosofía hegeliana Vygotskiy señaló
Cuando Hegel procura subordinar la actividad única del hombre a la categoría de lógica –al argumentar que esta actividad es la “conclusión”, que el sujeto (hombre) juega el papel de un "componente" de la "figura" "conclusión" lógica– esto no es solo estirar el asunto, es un juego. Hay ahí un profundo punto, uno puramente materialista. Debemos revertirlo: la actividad práctica del hombre debe llevar la repetición de varias figuras lógicas un millón de millones de veces para que esas figuras devengan axiomas... Aún más: ‘La práctica del hombre, repetida un millón de millones de veces, afianza las figuras de la lógica en su consciencia’ (1987, p. 88).
Y agregó
¿Qué es el hombre? [El ser humano] para Hegel, es un sujeto lógico. Para Pávlov, es soma, un organismo. Para nosotros, el hombre [ser humano] es una persona social = un agregado de las relaciones sociales, incorporado en un individuo (funciones psicológicas construidas de acuerdo con la estructura social) (1989, p. 66).
Vygotskiy sugirió que, correctamente desde mi punto de vista, lo que atrajo a Marx hacia Hegel fue en apariencia la habilidad de Hegel para afianzar el campo de la libertad humana en las vicisitudes de la historia humana.

A este respecto, Vygotskiy es el Feuerbach de la psicología marxista. De acuerdo con Vygotskiy
La maravillosa frase de L. Feuerbach debe ser tomada como la divisa para el estudio del desarrollo del niño anormal: "Eso, que es imposible para uno, es posible para dos". Agreguemos: Eso que es imposible en el nivel del desarrollo individual viene a ser posible en el nivel del desarrollo social. (1993, p. 218).
Fue Feuerbach quien preparó el camino a Marx y la conceptualización de la filosofía marxista. En su artículo Crítica de la dialéctica hegeliana, Marx vio a Feuerbach como “el único que tiene una actitud seria, crítica hacia la dialéctica hegeliana” y le dio crédito por haber “instalado la base del materialismo genuino y de la ciencia real” (Marx, 1844/1963, p. 197). Si Vygotskiy es el Feuerbach de la psicología marxista, ¿quién será el Marx de la misma? Desde mi óptica, la psicología marxista está necesitada de su propio Marx, un Marx que la reelaborará y refundará sobre el Feuerbach (Vygotskiy) de la psicología marxista. En conclusión, la psicología soviética y la psicología materialista occidental han producido el Feuerbach de la psicología (en este caso Vygotskiy), pero todavía no al Marx de la psicología.

CONCLUSIÓN

Vygotsky, cuya muerte prematura a la edad de 37 años en 1934 fue una seria pérdida para la psicología marxista, será recordado por tres cosas. Primero, él jugó una parte importante en revivir el enfoque marxista de la psicología que había sido suprimido por las versiones marxistas del ciencismo positivista. Segundo, en sus trabajos mayores, hizo una positiva y original aplicación del método de Marx, que en los trabajos de Marx siempre padecieron de materialismo dialéctico vulgar. Tercero, Vygotskiy es el Feuerbach de la psicología, pero todavía no el Marx de la psicología.

Vygotskiy había leído muchos textos de Marx y de marxismo. Sus ideas estuvieron basadas en una filosofía que fue tanto dialéctica como materialista. Sin duda, tenía la necesaria filosofía, política, literatura, economía, historia y cultura para llevar a una conclusión exitosa la tarea extremadamente compleja y difícil que se había impuesto. Tarea que fue la de crear el propio Capital de la psicología.

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domingo, 8 de enero de 2012

Ratner

Lo inconsciente: una perspectiva desde la psicología sociohistórica
Carl Ratner*
The Institute of Mind and Behavior, Inc.
En: The Journal of Mind and Behavior. Autumn 1994, 15(4): 323-342
http://www.sonic.net/~cr2/uncon.htm

Traducción: Efraín Aguilar

*Me gustaría expresar mi agradecimiento a Theodore Sarbin, Brent Duncan, Susan Frances, Larry Wornian, Phil Cushman, Josh Weinstein, Edith Gold, Bob Rieber, Bud Andersen y Ray Russ por sus valiosos comentarios sobre este artículo.

Muchos académicos, incluidos filósofos sociales de la escuela de Frankfurt y psicoantropólogos, han dicho que un abordaje cultural o sociohistórico de la psicología no podría explicar completamente los fenómenos psicológicos. Según ellos, la psicología cultural puede comprender la organización sociohistórica de los fenómenos conscientes tales como actitudes o costumbres, pero no puede explicar los procesos inconscientes arcanos, subterráneos. Así, la psicología sociohistórica debe complementarse con los conceptos freudianos que comprenden lo inconsciente. Hace poco, Dorothy Holland (1992), una psicoantropóloga, se ha quejado de que la teoría cognitivo-social no aborda los fenómenos inconscientes tales como la "censura" y el "conflicto psíquico", y se dedica a importar otras teorías tales como el psicoanálisis para llenar este hueco.

Voy a participar en este debate. Procuraré demostrar que un análisis psicológico sociohistórico puede iluminar fenómenos llamados inconscientes.

No es necesario, ni posible, ni deseable complementar la psicología sociohistórica con el psicoanálisis. Los principios psicoanalíticos no pueden ser importados a la psicología sociohistórica porque son incompatibles con sus asertos. Aún más, los conceptos psicoanalíticos en lo fundamental malinterpretan la psicología humana y en particular lo inconsciente. Tal como Vygotski lo establece, el intento de integrar el psicoanálisis con el abordaje sociohistórico de la psicología es "una combinación monstruosa" (Yaroshevsky, 1989, p. 169; cf. Lichtman 1982 para una conclusión similar con respecto a la integración de tales disciplinas). La psicología sociohistórica puede bastarse a sí misma para explicar los fenómenos "inconscientes" y esta explicación será superior a la psicoanalítica.

El inconsciente freudiano

La teoría freudiana del inconsciente asume una mente privada, personal. Es una mente poblada con deseos que tienen origen biológico, intrapsíquico y que siguen leyes mecánicas endémicas. Cuando a esos deseos se les niega acceso a la consciencia ellos permanecen ocultos en la mente como residuos inconscientes que distorsionan la percepción de sí mismo y de los otros.

La concepción freudiana del inconsciente se basa en dos asunciones claves concernientes a la psicología humana, la biología y la sociedad (Danziger, 1990). Una de ellas es un punto de vista romántico de la humanidad. Es la idea de un individuo no social que posee ideas endógenas, sentimientos y motivos pero que no puede expresarlos en una sociedad intolerante. Sin embargo la persona se maneja valientemente para sortear esta presión social. Los pensamientos inconscientes reprimidos permanecen activos e incluso guían la actividad consciente. Ellos son el significado real detrás de la fachada consciente. El punto de vista romántico permitió a Freud colocar un submundo entero de pensamientos, sentimientos y motivos independientes de lo consciente y de la sociedad, "percepciones immaculadas" por decirlo así. También generó un abordaje terapéutico que busca descubrir deseos ocultos en el inconsciente y que los libera en lo posible de la represión social y consciente.

Una segunda concepción que sostuvo el inconsciente freudiano es que los procesos psicológicos son básicamente biológicos por naturaleza. De acuerdo con Freud, la biología proporciona el contenido del inconsciente en forma de impulsos "primordiales" del id.*

* Freud adoptó la idea de Darwin que la emoción es una forma de energía psíquica (Rivto, 1990). La concepción freudiana de energía psíquica fue modelada sobre la energía física de tal modo que él debió encontrarle un origen físico. Esta fue una razón por la que llegó a preocuparse tanto del sexo: la energía sexual parece ser una presión física y por lo tanto constituye un posible apuntalamiento biológico para la energía psíquica. Como dice Freud, "En el proceso sexual tenemos la  'base orgánica' indispensable sin la cual un médico solo puede sentirse incómodo en la vida de la psique" (mencionado en Sulloway, 1983, p. 90).

Esos "procesos primarios" pueden existir dentro de la psique, desconectados de la consciencia, porque para empezar no son conscientes. Los principios biológicos también dotan al inconsciente de una habilidad dinámica para convertir los impulsos primordiales inaceptables en formas diferentes (disfrazadas). Esta dinámica existe porque la energía psíquica obedece a leyes termodinámicas: esto es, la energía psíquica no puede ser creada ni destruida, solo puede ser convertida de una forma en otra.* Este principio físico, que Freud adoptó de los trabajos de Fechner y Helmholtz, dicta que la sociedad no puede eliminar los impulsos que condena; la sociedad solo puede hacer individuos inconscientes de los impulsos que sin embargo continúan su influencia de forma disfrazada.

* La importancia de la termodinámica para la teoría freudiana del inconsciente puede verse en su artículo de 1915 sobre la represión. Ahí habló Freud acerca de la libido reprimida y halló la efectiva expresión alternativa "de acuerdo a su cantidad". En otras palabras, la cantidad de libido se preserva en las expresiones sustitutas.

La habilidad de los impulsos primordiales para resistir el control social y permanecer activos inconscientemente, es apoyada por otro principio mecánico. Este es "la tendencia a la conservación" de los instinto para permanecer en estado original y retornar cuando son afectados. Esta tendencia, que Freud (1920/1963) describe en Más allá del principio del placer, permite a los instintos preservar su carácter primordial aislado de los efectos sociales y cognitivos.

En suma, los puntos de vista romántico y biológico de Freud le condujeron a una concepción particular de lo inconsciente como impulsos primordiales intransigentes a la formación social y segregados de lo consciente. Esta idea es desarrollada por Freud en su artículo El inconsciente (1915/1957). El hecho que la idea de Freud sobre lo inconsciente surja de una ideología particular significa que no es la única posible (Whyte, 1978). Es más, se sostiene o cae con la verdad de sus fundamentos románticos y biológicos. Para mala fortuna de Freud, este fundamento tiene grietas y no puede sostener el edificio psicoanalítico que hospeda a lo inconsciente. Tal como Sulloway (1991, p. 245) ásperamente concluye, "muchos de los conceptos psicoanalíticos esenciales de Freud estuvieron basados en ideas erróneas de la biología del siglo XIX y ahora pasados de moda... La mala biología generó mala psicología. Freud levantó su edificio psicoanalítico sobre una especie de arena movediza intelectual, circunstancia que determinó en consecuencia muchas de sus más importantes conclusiones teóricas desde el inicio".

La idea de Freud sobre lo inconsciente posee grietas porque separa lo inconsciente de lo consciente y de la vida social. La noción de un mundo arcano de ideas y mecanismos primordiales, naturales, casi físicos, segregados de lo consciente ha sido atacada con vigor por William James (1890/1950, pp. 164-176), por los neofreudianos y los existencialistas. Sartre (1943/1956, pp. 47-54) decía que la actividad psicológica fuera de lo consciente es una imposibilidad.

Un sentimiento que no se siente o una idea que no se conoce es un oxímoron. Sartre arguye que las ideas y los sentimientos son aspectos de la consciencia. Ellos no son formas de una energía primordial fuera de la consciencia.

Mecanismos autónomos tales como la defensa perceptual son tan ilógicos como los sentimientos inconscientes. La defensa perceptual asume un censor que bloquea subrepticiamente la percatación de los estímulos displacenteros. Este tipo de censor es capaz de comprometerse con un ejército de actividades, incluyendo: saber qué cosas amenazan al sí mismo, querer proteger al sí mismo del peligro, decidir bloquear la información dolorosa hacia lo percatado y efectuar tal bloqueo para todo lo desconocido al sujeto. Sin embargo, la crítica de Sartre hace ilógica esta clase de información autónoma. La información solo es procesada, las decisiones solo son tomadas y el conocimiento solo es poseído por lo consciente.

Searle (1990) extiende este argumento para desafiar los modelos físicos de procesamiento de la información postulados por los científicos cognitivos. Arguye que los mecanismos neurofisiológicos no conscientes no procesan información. Ellos pueden agrupar o calcular ciertas propiedades de datos pero no comprenden esos datos como ser o significar algo. Nada más lo consciente (o los mecanismos de la consciencia) puede procesar información sobre la base de comprender significaciones.

La crítica de los procesos inconscientes puede parecer viciada por la percepción subliminal, que recientemente ha sido reconceptualizada como percepción implícita (Bornstein y Pittman, 1992, pp. 17-45; Kihlstrom, 1990, pp. 450-453). Sin embargo la percepción subliminal no es análoga al inconsciente freudiano. Los estímulos para la percepción subliminal son de baja graduación porque son presentados durante lapsos extremadamente cortos o están cubiertos por otros estímulos (cf. Masling et al., 1991; Bornstein y Pittman, 1992). Sin embargo los pensamientos, sentimientos, necesidades y motivos inconscientes que Freud discutió, carecen típicamente de todas esas propiedades. Muy al contrario, son duraderos y persistentes. De acuerdo con Freud, los estados mentales son difíciles de comprender no porque sean pasajeros, sino por su contenido amenazante.

La percepción subliminal y el inconsciente Freudiano también difieren en su modo de operar. La percepción subliminal es el reconocimiento muy general de un estímulo previamente hallado. El sujeto presumiblemente comprende alguna porción del estímulo que es suficiente para permitirle más tarde reconocerlo cuando el estímulo se presenta con otros estímulos de prueba. Aún más, el reconocimiento tardío solo ocurre en cierta fracción de las pruebas; no es un perfecto reconocimiento. El inconsciente Freudiano es bastante diferente. El inconsciente es total conocimiento (sin consciencia) que dirige la conducta compleja cada vez que halla un estímulo relevante. Las ideas inconscientes se mantienen fuertemente lejos de lo percatado y son transformadas en otras ideas porque se sabe implícitamente que dañan al individiduo. La percepción subliminal no depende de tales dinámicas. Ésta es simplemente el reconocimiento confuso de estímulos degradados a pesar de su significación psicológica para el sujeto.

Las grandes diferencias entre la percepción subliminal inducida experimentalmente y el inconsciente freudiano hacen peligroso aplicar los hallazgos de la primera al último. Dice Kihlstrom (1990, p. 447): la investigación sobre percepción subliminal, olvido motivado y cosas parecidas ofrecen poco apoyo a la concepción freudiana de la vida mental inconsciente, porque las proposiciones que han sido probadas rara vez son únicas de la teoría freudiana. Tal apoyo solo puede ser dado por la investigación que prueba aquellas hipótesis que son únicas a la teoría freudiana á-á, por ejemplo, que los contenidos inconscientes son sexuales y agresivos por naturaleza, y que los procesos inconscientes son primitivos e irracionales. Tales experimentos son difíciles de llevarse a cabo, y los hallazgos positivos más raros aún.

Incluso si la investigación experimental demostrara la percepción no consciente de los estímulos de laboratorio subliminales y enmascarados, esto tendría poca fuerza para la percepción inconsciente diaria. Sin embargo, la investigación de la percepción subliminal aún no es concluyente, es equivocada. La mayoría de los experimentos han fallado en probar que los sujetos en efecto no se percatan de los estímulos que discriminan. Cuando se hace mediciones rigurosas de la percatación, parece que los sujetos se percatan de los estímulos (Merikle y Reingold, 1992; Ratner, 1991, pp. 195-196; Silverman, 1977). En otros casos, la habilidad para discriminar sin percatarse está mínimamente por arriba de la probabilidad y confinada a un pequeño número de sujetos (Merikle y Reingold, 1992, p. 67). Los experimentos han fallado asimismo en corroborar el fenómeno de la represión. Después de revisar esta investigación, Holmes ha concluido que hasta hoy no existe evidencia controlada de laboratorio que apoye el concepto de represión (Holmes, 1990, p. 96). En suma, "dada la evidencia disponible, aún es posible decir que los procesos perceptuales inconscientes no han demostrado tener algún papel importante en dirigir la conducta humana" (Merikle y Reingold, 1992, p. 76).

Las críticas precedentes de los procesos inconscientes indican que la actividad psicológica no procede por mecanismos independientes de la consciencia. La actividad psicológica es actividad de la consciencia. También es inseparable de la vida social. De acuerdo con esto, el inconsciente y sus productos (sueños, lapsus linguae y síntomas disfuncionales) deben ser reconceptualizados como parte de una consciencia social (cf. Lakoff, 1993 para un análisis cognitivo social de los sueños). La reconceptualización podría ser objetivada en su terminología. El término "el inconsciente" podría ser abandonado porque connota una cosa física o un lugar fuera de la consciencia. "El inconsciente" puede ser sustituído por "lo no percatado" que connota un proceso o estado más que una especie de cosa. En lo que resta, intentaré articular una concepción social de lo no percatado. La perspectiva más fructífera para guiar este esfuerzo es la psicología sociohistórica. Esta escuela fue creada por Liev Vygotskiy, Alexánder Luria y Alexei Leóntiev en la década de 1920.

Lo no percatado de acuerdo con la psicología sociohistórica

Una revisión de la Psicología Sociohistórica

El espacio no permite una explicación completa de la psicología sociohistórica que puede consultarse en Ratner (1991, 1993a), Van der Veer y Valsiner (1991) y Wertsch (1985a, 1985b). La piedra angular de este punto de vista es que las funciones psicológicas dependen de la vida social real y llevan su marca. De modo específico, a medida que un individuo participa en las actividades económica, política, educativa, religiosa, recreativa, familiar e interpersonal; ellas forman conceptos sociales. Los conceptos sociales son conocimientos, expectativas y evaluaciones de objetos, gente y eventos socialmente compartidos. Los conceptos sociales son los significados que las cosas tienen para una cultura (cf. Lutz, 1985). Bourdieu (1977, capítulo dos) empleó el término habitus para referirse a esos sistemas socialmente constituidos de estructuras cognitivas y motivantes que generan la conducta. Los conceptos sociales encierran lo que los psicólogos sociales llaman valores sociales, esto es, ideales que la gente positivamente valora y busca (Berry, Poortinga, Segal, y Dasen, 1992, pp. 51-56, 330-333; Feather, 1994; Smith y Bond, 1993, pp. 38-53). Los conceptos sociales no son simplemente productos intelectuales compartidos, ellos se originan de la praxis social. Siendo formados en el crisol de actividades sociales concretas tales como el trabajo, la educación, religión y vida familiar; los conceptos sociales reflejan una orientación social característica. Los conceptos sociales organizan las funciones psicológicas. De acuerdo con Vygotskiy, entender y evaluar de cierta manera las cosas estructura la manera en que las percibimos, recordamos, imaginamos, necesitamos, deseamos, respondemos emocionalmente a ellas y las razonamos lógicamente. Aunque estas funciones mentales dependen de los conceptos, ellas recíprocamente modifican los conceptos.

Al expresar el nexo entre las funciones psicológicas, los conceptos, y la vida social, Vygotskiy (1931/1991, p. 88) dijo que los problemas de la vida "llevan al desarrollo de la funcion central y principal de todo el desarrollo mental, a la formación de los conceptos, y con base en la formación de los conceptos surge una serie de funciones mentales completamente nuevas; percepción, memoria, atención, [etc.] son reconstruidas sobre esta nueva base [y] son unificadas en una nueva estructura".* Los conceptos sociales también organizan las funciones corporales. Ellos determinan el grado en que privatizamos las funciones corporales, así como nuestra tolerancia al dolor, olores y suciedad. También determinan el despertar sexual.

* En un artículo que antecede a Vygotskiy por varias décadas, John Dewey describió la manera como las relaciones económicas influyen la psicología.

Las ocupaciones determinan los modos fundamentales de actividad, y de ahí controlan la formación y el uso de hábitos... Los conjuntos aperceptivos y las series asociativas de necesidad conforman las actividades dominantes. Las ocupaciones determinan los modos principales de satisfacción, los estándares de acierto y error. Entonces ellas proveen las clasificaciones de trabajo y las definiciones de valor; controlan los procesos del deseo. Es más, ellas deciden los grupos de objetos y relaciones que son importantes, y por ende proveen el contenido o material de atención y las cualidades que son significativas de modo interesante. Las direcciones dadas a la vida mental se extienden por lo tanto a las características emocionales e intelectuales. Tan fundamental y penetrante es el grupo de las actividades ocupacionales que éstas proporcionan el esquema o pauta de la organización estructural de los rasgos mentales. Las ocupaciones integran elementos especiales en un todo funcional. (Dewey, 1902, pp. 219-220).

Aún más, los conceptos sociales estructuran los síntomas somáticos de la disfunción psicológica. Smith Rosenberg (1972) concluye que la conversión histérica de la clase media femenina en el s. XIX reflejó el valor social de que las mujeres debían ser débiles y espirituales más que activas fisicamente. Este valor social llevó a las mujeres frustradas a apagar sus sentidos e inmobilizar sus extremidades, exagerando entonces el ideal normativo de género (Ratner, 1991, p. 274). Kleinman y Kleinman (1985, p. 434) de modo similar concluyen que los valores sociales canalizan el estrés en síntomas somáticos entre la gente precapitalista y entre la clase baja y grupos rurales de las sociedades capitalistas, mientras que canalizan el estrés hacia síntomas psicológicos entre la gente con estilo de vida burgués.

Las características que definen los conceptos sociales son que ellos están compartidos por individuos y que están enraizados en las actividades sociales concretas de un sistema social. Los conceptos sociales se originan de la praxis particular dentro de sectores y clases (o campos) de un sistema social (cf. Bourdieu y Wacquant, 1992, pp. 94-115). Pero los conceptos puede migrar hacia otros sectores y clases y devenir bastante generales. Conceptos económicos tales como competencia, individualismo y materialismo pueden permear la vida familiar, la educación y las artes (Adorno, 1974; Bronfenbrenner, 1979; Henry, 1963; Leach, 1993). Las ideas religiosas y los conceptos científicos también pueden adquirir amplia aceptación. Donde los conceptos sociales sean aceptados, ellos organizan la percepción, las emociones, motivos, imaginación, necesidades y funciones corporales. La investigación de las bases culturales-cognitivas de las funciones psicológicas ha sido resumida por Shweder y Sullivan (1993) y Ratner (1991). Esta investigación demuestra que los fenómenos psicológicos están integrados unos con otros, con la vida social y con la consciencia. Desafortunadamente poco se sabe de las operaciones específicas por las que los conceptos sociales organizan los fenómenos psicológicos.

De acuerdo con la psicología sociohistórica, los conceptos sociales forman la actividad psicológica. Ellos no solo inhiben las funciones pre-sociales, pre-conscientes. Los conceptos sociales reorganizan y reconstituyen las funciones naturales, infantiles, en actividad psicológica. Las funciones naturales no retienen su carácter original y continúan operando de modo independiente de la consciencia social. En palabras de Vygotskiy, "la cultura reorganiza toda la conducta natural del niño y esculpe de nuevo su curso total de desarrollo" (1993, p. 166). Los pensamientos individuales pueden ser anti-sociales en contenido y pueden oponerse a ciertas normas sociales, sin embargo no son pre-sociales en su origen. Tampoco los conceptos sociales influyen la mente operando sobre una función, por ejemplo la sexualidad que, a su vez, determina todas las demás funciones. Los conceptos sociales forman de manera directa toda la actividad psicológica; su impacto es extenso y sistemático. De igual modo, los conceptos sociales derivan de la totalidad de las relaciones sociales, no solo de un simple dominio de cosas sexuales. Las influencias sociales sobre la consciencia incluyen normas económicas, políticas y otras. En contraste con la psicología de Freud que limitó el impacto de la sociedad y lo consciente sobre la psicología, la psicología sociohistórica expande su importancia.

Bases psicológicas sociohistóricas de lo no percatado

Aunque Vygotski no propuso un modelo sociohistórico de lo no percatado, los siguientes principios pueden extenderse para desarrollar uno. Incluso una concepción alternativa de lo inconsciente podría reforzar la crítica que Vygotski dirigió contra el psicoanálisis. Mientras que al inicio él simpatizó con el abordaje materialista de Freud y estuvo atraído por ciertas ideas de aquél, su trabajo maduro repudió todo el sistema conceptual de Freud (Van der Veer y Valsiner, 1991, capítulo cinco).

Una reconceptualización exhaustiva de lo inconsciente va más allá de este trabajo. Sólo delinearé algunos conceptos fundamentales relacionados con la naturaleza de lo no percatado.

Para empezar, la psicología sociohistórica acepta la distinción de Freud entre fenómenos psicológicos que están temporalmente más allá del foco de atención pero son fácilmente accesibles (lo preconsciente), contra fenómenos que sólo son accesibles mediante análisis extenso (lo inconsciente). Sin embargo, la psicología sociohistórica construye esta distinción en términos significativamente diferentes a los de Freud.

Una visión más aceptable de la no percatación temporal es la concepción fenomenológica descrita por Sartre (1943/1956, pp. 150ff), Husserl (1913/1962, sección 27; 1920/1973) y Schutz (1970). Ellos se refieren a lo no percatado temporal como "pre-reflexivo" o percatación no tematizada que está en el horizonte de lo percatado temático. Esta información no tematizada es accessible al individuo; uno simplemente no la atiende al momento, aunque influya sobre nuestra consciencia focal. Polanyi (1966) a esta no percatación no tematizada la llama "percatación subsidiaria" o "conocimiento tácito".

Ya que este tipo de no percatación es fácilmente accesible por el enfoque de la atención en los elementos no tematizados, no requiere de análisis. Por lo tanto en su lugar discutiré la no percatación más profunda que es difícil detectar y hacer accesible. Esta profunda e intransigente no percatación puede ser conceptualmente dividida en dos categorías: no percatación del procesamiento de la información y no percatación de las características de las cosas.

Respecto a la primera categoría, por lo general no sabemos que simbolizamos la estimulación de llegada y la comparamos con las representaciones almacenadas tal como las percibimos, sentimos, necesitamos, deseamos, soñamos, creamos, resolvemos problemas o recordamos. Tampoco sabemos las suposiciones específicas que deducimos para guiar estas funciones psicológicas. A menudo no sabemos el contenido de nuestras suposiciones que nos llevan a estar enojados, a percibir un objeto como lejano más que como pequeño, o recordar u olvidar cierto evento. Estos procesos implícitos son lo que Helmholtz denominó con el término "inferencia inconsciente". Más recientemente los psicólogos cognitivos han llamado a esta actividad mental "lo inconsciente cognitivo" (Kihlstrom, 1990). Los procesos cognitivos inconscientes son funciones de la consciencia en el sentido que tienen los mismos orígenes, usan los mismos símbolos y conocimientos, y se ocupan de dar la interpretación del significado. Lo inconsciente cognitivo no es un sistema por entero diferente con orígenes y dinámicas diferentes, como lo que postuló Freud. Tampoco está reprimido ni oculto. Lo inconsciente cognitivo permanence dentro de lo consciente aunque opera fuera de lo percatado explícito.

No intentaré revelar el misterio embrollado de cómo lo inconsciente cognitivo se adquiere y controla. En su lugar analizaré otro aspecto de lo no percatado, es decir la ignorancia de las características de las cosas y las gentes. Ejemplos de este tipo de no percatación son las ilusiones perceptivas que nos engañan al examinar las características de los objetos físicos. De modo similar podemos pasar por alto las características psicológicas de uno mismo y de otras personas tales como los motivos, emociones, habilidades y actitudes. Esta ignorancia de los atributos es lo que el concepto de inconsciente de Freud denotaba. En seguida ofreceré una explicación psicológica sociohistórica de este tipo de lo no percatado.

La psicología sociohistórica explica la no percatación de las cualidades psicológicas de la gente, en términos de los conceptos sociales que estructuran la percepción. Tal como se discutió al inicio, los conceptos sociales funcionan como esquemas cognitivos que estructuran nuestros procesos mentales y nos sensibilizan hacia ciertas cosas mientras nos desensibilizan a otras. En este sentido los conceptos sociales crean lo no percatado así como lo percatado. Por ejemplo, el valor social del amor romántico lleva a exagerar el atractivo del amante y oculta sus fallas. El valor social de la juventud lleva a exagerar las capacidades de los jóvenes y a tapar sus límites. Al contrario, las capacidades y sabiduría de los mayores son ocultadas y denigradas.

Desde este punto de vista, lo no percatado y lo percatado son dos lados de la misma figura de Jano. Lo no percatado es el anverso de lo percatado, su opuesto dialéctico. Lo no percatado no es un sistema separado como dijo Freud.

Lo no percatado se debe a una equivocada percepción y es explicable en los mismos términos de las ilusiones perceptuales: el perceptor invoca ideas incorrectas acerca de una cualidad psicológica y estas ideas erróneas le desinforman acerca de sus propiedades, relaciones y orígenes. Asch (1952, p. 604) explicó esto como sigue: "la enérgica exclusion de los datos (y objetivos) del centro de lo consciente no necesita involucrar la operación de las fuerzas inconscientes en el sentido freudiano. Lo de mayores consecuencias a nivel social es que no ve uno los hechos en su propio contexto, o no los encara, o uno tensa violentamente ciertos eventos a expensas de otros, operaciones que producen desestructuración o distorsión del entendimiento y sentimientos". Explicar lo no percatado en los mismos términos que mala percepción tiene varias virtudes. Agudiza nuestro entendimiento de lo no percatado al emplear conceptos aceptados, detallados del estudio de la percepción y la cognición. También mantiene un parsimonioso cálculo de varios fenómenos con pocos conceptos, lo que es uno de los objetivos de la ciencia.

La percepción y recolección de características psicológicas están distorsionadas por conceptos inadecuados.* La distorsión ocurre por dos vías. En ciertos casos, el esquema conceptual lleva a percibir mal una cualidad constante. Por lo tanto, una persona de poca inteligencia se cree brillante. Su poca inteligencia persiste a pesar de su sobreestimación. En otros casos, el esquema conceptual transforma realmente una cualidad psicológica. Por ejemplo, una persona enojada que se considera de buen genio puede no percibir su propio estado de enojo como enojo. El enojo será mal construido como ecuanimidad y esto último será lo experimentado. El enojo pudo haberse experimentado por un momento pero fue transformado en el acto de reflexión y ya no existe más. Desde luego, la corta experiencia de enojo puede ser codificada en la memoria y recordada como una experiencia previa. Sin embargo, con toda probabilidad, el enojo no será recordado porque fue muy pasajero y discordante con la autoimagen del sujeto.** Ambos tipos de percepción errónea hacen al sujeto no percatarse de la cualidad original. En ningún caso la cualidad original permanece en el "inconsciente" del sujeto. La poca inteligencia no es "inconscientemente" conocida por el sujeto, más que las propiedades reales de los objetos son "inconscientemente" conocidas en el caso de las ilusiones perceptivas.

* Pensadores tan diversos como Kant, Husserl, Brentano, Dilthey, Wundt y William James reconocieron que la reflexión sobre la experiencia interpreta e inevitablemente distorsiona la experiencia vivida. Este problema les llevó a rechazar la simple introspección como una base suficiente para la psicología científica (Ermarth, 1978, pp. 210-213).

** Para estudios sobre el impacto de las expectativas en la memoria ver Bartlett (1932/1967), Cordua et al. (1979), Ross (1989), Anderson y Pichert (1978), Higgins y Lurie (1983), Schwartz (1991) y Robbins (1982). Ross (1989) resume varios estudios demostrativos que la memoria de los eventos de una persona depende de su teoría de las características de los eventos. Así, tendemos a exagerar la consistencia entre las actitudes de presente y pasado porque creemos que las actitudes son consistentes. Un estudio halló que los estudiantes universitarios exageraron la consistencia de sus impresiones hacia sus amantes. Esto fue cierto sólo para rasgos tales como honestidad que los sujetos creyeron ser estable en un pretest. El efecto de consistencia no se obtuvo para la felicidad que durante el pretest se la consideró un sentimiento inestable.

Los conceptos sociales funcionan como filtros que distorsionan el carácter de una cualidad psicológica tal como ellos pueden distorsionar las propiedades de los objetos físicos. La distorsión es causada por limitaciones conceptuales de los valores sociales y no, como dicen los freudianos, por el miedo de la persona a encarar sus verdaderas ideas inaceptables.

Decir que los conceptos sociales estructuran lo percatado significa que toda actividad perceptual está sesgada hacia ciertas cosas y alejada de otras. La percepción nunca puede ser totalmente responsable de todo. Debe ser insensible a, o no darse cuenta de, los fenómenos que caen más allá de sus parámetros. Aunque todos los conceptos sociales producen algo de no percatación, el contenido y extensión de lo no percatado varía. Ciertos conceptos pueden desensibilizarnos a cosas que son bastante valiosas y desearemos reemplazar estos conceptos por otros que nos sensibilizan a las cosas importantes. Regresaremos a este aspecto en la sección sobre la superación de lo no percatado.

Estudio de un caso ilustrativo

Para hacer útil la exposición teórica en curso, será de ayuda aplicarla al estudio específico de un caso. Analizaré por lo tanto un caso personal de lo no percatado para iluminar de qué manera se forma por los conceptos sociales. Tal análisis sociohistórico corregirá la tendencia predominante a representar lo no percatado en términos personales. Con fines de ilustración analizaré un caso cuyas características sociohistóricas son identificables. Los casos más complicados de no percatación pueden ser entendidos al extrapolar y refinar este análisis.

El sujeto es Jorge. De niño, Jorge careció de habilidades sociales y de auto confianza, no tenía amigos. Como adolescente desarrolló una actitud crítica hacia sus pares. Comenzó a creer que ellos eran superficiales y pretenciosos y que eran indignos de su amistad. Jorge llegó a ser una persona seria preocupada por las causas sociales. Se creía más inteligente y perceptivo que otros. Con frecuencia sermoneaba a otras personas, discutía con ellas y hacía comentarios sarcásticos para exponerlas como superficiales, ignorantes e insensibles. Deseaba que la gente percibiera su inteligencia y estuviera de acuerdo con sus opiniones, pero en lugar de eso ellos rechazaban su beligerancia. Jorge interpretaba su rechazo hacia él como confirmación de su intolerancia y superficialidad. Jorge, además, envidiaba el éxito de la gente. Interpretaba su buena fortuna como producto de su sociabilidad inescrupulosa, insincera y clientelista. Jorge dinfundía maliciosos rumores acerca de la gente para divulgar su inferioridad. También robaba cosas de las tiendas, diciéndose a sí mismo que "nunca me agarrarán, soy demasiado inteligente para ellos" y "otras gentes no pueden permitirse comprar esas cosas y me admirarán por tenerlas”.

Ahora, ¿de qué era "inconsciente" Jorge y porqué? Tal como lo desarrollaré más adelante, él no se percataba de las razones de su torpeza y alejamiento, del verdadero nivel de su inteligencia y de su carácter moral, del punto de vista y de la sensibilidad de los demás, de la consistencia de sus ideas y acciones a través de las situaciones, y de la conexión de su actividad psicológica con la sociedad.

La psicología sociohistórica explica la no percatación de Jorge al respecto en términos de dos conceptos sociales que él adoptó. Uno es competitividad, el otro es atomización.

Competitividad es un valor que nos impulsa a superar a otras personas a través de enfatizar nuestra propia destreza y de explotar la debilidade de otros. Este valor social refleja una práctica económica de nuestra sociedad capitalista. La competitividad conformó el entendimiento de Jorge acerca de las personas hasta cegarlo a ciertas realidades. Estaba tan dedicado en probarse a sí mismo y a denigrar a otros que sobreestimó su propia fuerza y las debilidades de los demás, mientras subestimó sus propias debilidades y la fuerza de los otros (sensibilidad y habilidades).

La lógica del enfoque competitivo de Jorge era tan forzada que le llevó a inventar ciertas fuerzas en sí mismo y debilidades en los demás. Imaginaba que era superior intelectual y moralmente a otros, cuando no era así. La lógica de su perspectiva también le llevaba a imaginar que las personas le rechazaban por ser superficiales, intolerantes e inseguras. No podía ver que otras gentes fueran sensibles y que se ofendían por su arrogancia. Necesitaba postulados ficticios para respaldar la integridad de su sistema ideológico.

El concepto social de competitividad de Jorge además le llevaba a construir mal la interrelación de ciertas cualidades en él y en otros. Su esquema competitivo no le permitió percibir su torpeza como factor causal que llevaba a las personas a alejarse de él. Esto habría implicado cierta debilidad en Jorge lo cual era inconcebible desde su punto de vista. Su esquema competitivo le hizo invertir la relación causal y postular que los demás se separaban de él, produciendo así su torpeza.

Otro concepto social, atomización, constituía la no percatación de Jorge. Atomización es la creencia de que los fenómenos son átomos discretos, independientes. La atomización, como la competencia, está enraizada en nuestro sistema socioeconómico capitalista. La lucha entre emprendedores independientes para maximizar su salud privada, no controlada por la coordinación social, la cooperación o la obligación, fomenta la creencia que el mundo está compuesto de elementos independientes, separados (Macpherson, 1962). Cuando la gente se refiere a sí misma en esos términos atomísticos se siente internamente fragmentada y aislada de otras personas. El aislamiento nos desensibiliza de las necesidades, percepciones, emociones, razones y motivos de los demás. También oscurece las influencias sociales que moldean la conducta.

Estos efectos de la atomización se pueden ver en la psicología de Jorge. Él por cierto se sentía extraño entre la gente y era terriblemente insensible a sus percepciones, emociones y personalidad. El pensamiento atomista de Jorge también oscureció las interrelaciones entre sus actividades psicológicas. Enfocó su atención sobre actos individuales y le distrajo de la detección de consistencias entre ellos. Por ejemplo, nunca se le ocurrió que robar, difundir rumores, resentirse del éxito de los demás y sermonear a todos, abarcaba una tendencia común de sentirse superior. Los diferentes detalles de esos actos ocultaron elementos similares. Cuando Jorge tenía éxito en sus robos estaba absorbido en el suceso de obtener un objeto gratis. Cuando sermoneaba a la gente estaba absorbido en presentar una idea inteligente. Los diferentes actos generaban una superioridad alegre, pero como los actos no se compararon juntos, este sentimiento no se prolongó como una cualidad esencial común.*

* Los psicólogos experimentales han descrito una percatación similar de eventos particulares pero no percatación de sus relaciones. Kenneth Bowers (1984) describió un experimento donde selectivamente reforzó la preferencia de los sujetos por ciertas imágenes. Este refuerzo llevó a cambios dramáticos en la preferencia de algunos individuos. Estos sujetos se percataban del refuerzo, pero no podían comprender el efecto que tenía éste en sus preferencias: ellos insistían que sus preferencias eran independientes del refuerzo. Nisbett y Wilson (1977) resumen demostraciones experimentales adicionales de gente que se percataba de eventos factuales pero no se percataba de la relación causal entre ellos. Los sujetos cuya conducta ha sido modificada sistemáticamente por manipulación de ciertas variables atribuyen mal su conducta a otros factores.

Un efecto final que tenía el pensamiento atomísta sobre la no percatación de Jorge fue cegarlo a la relación que esta conducta tenía con la sociedad toda. Él construyó esta conducta en términos individuales y era inconsciente de los factores sociales, incluidos los conceptos sociales, los cuales influían su acción.

Es importante entender que los conceptos sociales reestructuraron la consciencia de Jorge para bloquear las características y relaciones anteriores. Jorge no podia entender esos temas porque permanecían fuera de su marco conceptual, no porque temiera encararlos. No se percataba de ellos porque eran inconcebibles, no porque fueran inaceptables. El conocimiento de esos temas no existía subrepticiamente en el "inconsciente" de Jorge aislado de la consciencia social. Es más, el esquema competitivo y atomista estructuró la psique tan a fondo como para excluir el conocimiento de cualquier nivel. El verdadero caracter y las relaciones de los actos psicológicos eran desconocidos para Jorge sin ser inconscientes en el sentido freudiano. De acuerdo con la psicología sociohistórica, lo no percatado no es producto de bloqueos negativos a una idea existente. Resulta de estructurar positivamente la percepción de tal modo que deconstruye cualidades y sus relaciones. Lo no percatado depende de cierto tipo de percatación. Para Freud, entender la no percatación no requiere entender la consciencia. El único aspecto relevante de la consciencia es rechazar cierta idea como inaceptable. Para la psicología sociohistórica, entender lo no percatado depende de entender los conceptos sociales específicos de lo consciente que valora y devalúa ciertas cualidades de la gente, relaciona y diferencia atributos particulares, lo cual en cierto modo construye eventos.

La referencia conceptual de Jorge no solo le desensibilizó ante ciertas características (por ej., debilidades) y relaciones (esto es, pautas) de actividad psicológica. Su referencia conceptual también oscureció las causas de su no percatación. Paradójicamente, los conceptos sociales de competitividad y atomización que estructuraron la percatación y la no percatación de Jorge no eran discernibles para él. Debido a que esos conceptos enfatizan la separatividad de la gente de la sociedad, los conceptos obscurecen el hecho que la psicología personal sea afectada por los conceptos sociales. Conceptos sociales como competitividad y atomización por lo tanto oscurecen su propia existencia.

Conformarse ante las influencias sociales de las que no nos percatamos es lo que Sapir significó por "la copia inconsciente de la conducta en sociedad". La conducta (incluidos pensamiento y sentimiento) está socialmente pautada de acuerdo con reglas y modelos definidos. Sin embargo los individuos pueden enfocarse en acciones particulares y no percibir la pauta completa. "La naturaleza inconsciente de este copiado no consiste de alguna función misteriosa de una mente racial o social reflejada en las mentes de los individuos de la sociedad, sino sólo en la típica no percatación del individuo de los bosquejos y demarcaciones y significados de la conducta que él sigue implícitamente todo el tiempo" (Sapir, 1974, p. 35). Que el individuo no se percate de la manera en que su conducta está estructurada por las normas sociales significa que sus actos contienen una "intención objetiva" y una función que excede sus intenciones conscientes (Bourdieu, 1977, p. 79).*

* La falla de los individuos ingenuos para identificar la pauta social, significado y origen de sus funciones psicologicas significa que debe hacerse un analisis sociohistórico por un observador sensible a la cultura más que por el mismo sujeto. Los reportes fenomenológicos de la experiencia subjetiva no explicarán el carácter sociohistórico de la experiencia ingenua. Como dijo Sartre (1960/1976, p. 225), "No hay una razón a priori por la que el... resultado [de eventos sociales] debería ser entendido por el agente: todo depende de los instrumentos de pensamiento dados para él en su momento, clase y circunstancias históricas". Mientras que un carácter sociohistórico está implícito en toda experiencia, solo puede ser explicado por un analista que tiene conocimiento de la sociedad y puede mostrar la manera en que la experiencia refleja (y contradice) los valores sociales y las normas (Cf. Ratner, 1993b).

La no percatación de los conceptos sociales, prácticas y condiciones que modelan la actividad personal significa que los individuos no pueden controlarlos. Lo no perctado aumenta entonces el poder determinista de las fuerzas sociales. Bourdieu dice que los "determinismos sociales operan al tope... con la complicidad del inconsciente" (Bourdieu and Wacquant, 1992, p. 136).

La psicología sociohistórica es el único enfoque psicológico que identifica los sistemas e ideologías sociales particulares como determinantes primarios de lo no percatado. En contraste con otros abordajes que enfatizan determinantes intrapersonales o determinantes interpersonales (diadas) de los fenómenos psicológicos, la psicología sociohistórica sostiene que los conceptos sociales constituyen nuestras herramientas psicológicas. Los conceptos sociales son los medios por los que producimos fenómenos psicológicos, ellos son nuestros "medios psicológicos de producción" y "modos psicológicos de producción". Los conceptos sociales no solo determinan nuestras percepciones, emociones, imaginación y necesidades, sino también nuestra no percatación.

Debe hacerse varias advertencias respecto a la psicología e ideología sociales. Aunque la ideología está construida y sostenida por las instituciones sociales, los individuos creativamente aplican la ideología a su particular situación personal. Hemos visto como las mujeres histéricas exageran los valores sociales para construir síntomas psicológicos. Jorge fue así de creativo al usar la competencia para explicar su aislamiento. Postuló debilidad de sus pares los cuales le rechazaron por ello. Sin embargo, él podría haber usado el concepto de competitividad para explicar su aislamiento social de otro modo. Debió considerarse como un perdedor con menos habilidad que sus pares exitosos. Culparse uno mismo por fallar es tan compatible con la ideología competitiva como culpar a otros. Una ideología tiene muchos cabos y el individuo puede seleccionar entre ellos.

Otra advertencia es que los valores sociales predominantes tales como la competencia y la atomización no afectan a todos por igual. La gente tiene diferentes experiencias sociales y ejerce cierta selección al adoptar conceptos sociales. No se menciona aquí porqué un individuo particular adopta una forma particular de una ideología particular. Sólo me interesan los parámetros sociales dentro de los cuales ocurren las variaciones individuales. Los parámetros sociales permiten la predicción de tendencias psicológicas generales entre las masas, pero no la predicción de cualquier individuo. La psicología de una persona se compone de conceptos sociales, pero ¿cuál de ellos en particular debe ser descubierto después que él o ella hace la selección?

Superar lo no percatado

Hemos visto que lo no percatado de las cualidades y las relaciones psicológicas está formado por las influencias sociales de las que también no nos percatamos. En consecuencia, superar lo no percatado requiere identificar las influencias sociales que lo producen, repudiar estas influencias y esencialmente reemplazarlas por otras que aumentan la sensibilidad.

Los conceptos sociales que generan lo no percatado pueden ser colectados por un análisis social de la actividad consciente. Lo consciente y lo no percatado son dos lados del mismo concepto social. El analista debe comenzar con los conceptos sociales que informan a la actividad consciente y proceder a identificar lo no percatado que esos mismos conceptos producen. Por ejemplo, la arrogancia y el robo de Jorge fueron formas de competencia y esto último fue responsable de su ignorancia de sí y de los otros. Una vez que la actividad consciente es construida en términos sociales, también lo no percatado puede hacerlo.

Reconceptualizar los conceptos cognitivos y la conducta en términos sociales tales como competencia, materialismo, individualismo, reificación y alienación; reestructuraría el entendimiento porque el lenguaje produce el significado. Esta función del lenguaje de dar significado fue uno de los intereses centrales de Vygotskiy. El creía que "El habla no solo sirve como la expresión del pensamiento desarrollado. El pensamiento es reestructurado a medida que es transformado en habla. No es expresado sino completado en la palabra" (Vygotsky, 1987b, p. 251; cf. Ratner, 1991, pp. 36-37).

Reformar la experiencia personal de vida al reflejar los conceptos sociales* provee el mayor potencial para identificas, repudiar y eliminar las causas de la no percatación personal. Identificar los conceptos sociales en la psique podría hacer a Jorge percatarse de las muchas vías en que él piensa y actúa competitivamente, y cómo ellas se combinan para que no se percate de los aspectos importantes.

* Dilthey fue un importante defensor de este tipo de reforma (cf. Ermarth, 1978, pp. 226-227).

Entonces Jorge podría estar en posición de repudiar sistemáticamente estas manifestaciones psicológicas de competencia que deterioran su percatación. Identificar los conceptos sociales podría permitirle adicionalmente identificar sus orígenes y manifestaciones en diversos sectores de la sociedad. Jorge podría discernir que su competitividad personal fue promulgada por la competitividad en la economía, en el medio, en la escuela y en cualquier otra parte. Estaría entonces en posición de repudiar sistemáticamente los orígenes sociales de su conducta destructiva y su no percatación.

Explicar y repudiar los conceptos sociales que generan lo no percatado es un paso necesario para desmantelar ese estado. Sin ambargo, tal acto negativo de deconstrucción debe ser complementado por un acto positivo que construya un nuevo sistema conceptual sensibilizador. Lo percatado no seguirá inmediatamente al desmantelamiento de los viejos conceptos sociales y su praxis social. Aunque Freud asumió que este podría ser el caso, su idea fue ingenuamente romántica. Lo percatado no fluye automáticamente de la eliminación de los conceptos. Percatarse de sí mismo y de los otros depende de poseer un "aparato" cognitivo de conceptos sociales para llegar a percatarse.

Por ejemplo, un valor cooperativo podría orientar a Jorge trabajar con la gente para un bien común más que aumentar su propio interés por eclipsar a otros. Un valor cooperativo le permitiría apreciar a otros individuos como aliados útiles y dependientes cuya fortaleza puede ser apreciada más que temida. En este clima protector Jorge podría reconocer sus fallas más que atribuírselas a sus pares. Un concepto social cooperativo le permitiría entonces registrar con más agudeza sus propias habilidades y las de otros. Evidencia de este debate puede hallarse en la investigación transcultural sobre formación de la identidad. Marcus y Kitayama (1994, pp. 105-114) indican que los habitantes de sociedades colectivas estiman con más realismo sus capacidades que los de sociedades individualistas. Las personas colectivas se consideran armoniosas con, similares a, y dependientes de otras gentes. La creencia en un sí mismo social les permite reconocer las propias debilidades y la fortaleza de otros. En contraste, los ciudadanos de las sociedades individualistas se mantienen como distintos y mejores que los demás. Creerse mejor que otros resulta en sobreestimar la propia fuerza y subestimar la propia debilidad. Las concepciones de sí mismo derivadas de la cultura afectan la propia habilidad para percibir de modo realista las características del sí mismo.

Sustituir la atomización del concepto social por el holismo facilitaría cambios adicionales en la auto percatación de Jorge. Aumentaría su percatación de los rasgos comunes que corren a través de sus diversas conductas. El holismo también facilitaría la percatacion de las razones sociales para su conducta. Los nuevos conceptos sociales podrían reestructurar entonces el campo psicológico de Jorge. Los elementos se reorganizarían en nuevas relaciones, los vectores causales podrían invertirse y las características que parecían inmutables serían percibidas como variables. Ya que los conceptos sociales emanan de la práctica social, nuevos conceptos benéficos pueden ser implementados con éxito sólo si son apoyados por una nueva práctica social, así como el debilitamiento de los conceptos sociales que sólo pueden ser erradicados si sus bases sociales son repudiadas.

La psicología sociohistórica es única al enfatizar los cambios sociales necesarios para incrementar lo percatado. Los análisis no sociales ignoran el rango total de las influencias sociales y psicológicas que sustentan lo no percatado. Los análisis no sociales también prestan poca atención a la reconstrucción de nuevas prácticas sociales y a conceptos que deben reemplazar a los que se debilitan. Esto hace muy difícil vencer lo no percatado porque el contexto prevaleciente sigue perpetuándolo. Paradójicamente, sobrevalorar los sistemas sociales reifica la conducta como algo natural, mientras que reconocer los orígenes y formas sociales de la conducta les permite ser cambiados.

Las prácticas y los conceptos sociales pueden ser cambiados por varias razones. Una es que pueden producir conductas que les contradicen. Por ejemplo, la competencia es designada para motivar la conducta ganadora, pero a menudo produce conducta perdedora. La gente que consistentemente pierde puede ver la contradicción entre lo que prometen los valores sociales y lo que realmente producen. El valor social no puede rescatar su propia definición de éxito. Esta contradicción interna puede llevar a cuestionar la viabilidad del concepto social.

Otra razón para alterar los conceptos sociales es la contradicción "externa" que ocurre entre diferentes conceptos. Toda sociedad tiene numerosos conceptos sociales que reflejan actividades de diferentes sectores sociales. En los EU la competencia es contradicha por la religión, la familia y los valores educativos. Las contradicciones internas y externas entre los conceptos sociales pueden generar pelea psíquica y el deseo de cambiar la conducta. No hay necesidad de postular un segmento no social de sí mismo que cambia y mejora los conceptos sociales.

Conclusión

De acuerdo con la psicología sociohistórica, las cualidades psicológicas no son desconocidas porque se hallan sumergidas bajo la percatación consciente. Son desconocidas porque permanecen más allá de la vista de nuestro esquema conceptual. La introspección psicológica no puede obtenerse por una psicología profunda que excava los impulsos del interior de la mente. La introspección requiere una psicología de aliento que desarrolle nuevas relaciones y conceptos sociales. Esto es lo que Vygotskiy (1987a, p. 77) tenía en mente cuando decía, "no son las profundidades sino las cimas de la personalidad las que son decisivas para entender las reacciones de la personalidad y para el destino de la consciencia de un individuo". La verdadera percepción de sí mismo no es inmediata o natural, permaneciendo en nuestro inconsciente y esperando ser liberada removiendo un velo social, como una princesa dormida esperando saltar a la vida después que un beso especial ha removido su hechizo. La auto percepción está mediada y estructurada por los conceptos sociales de igual modo que la percepción de todas las cosas también es mediada. La verdadera auto percepción requiere la construcción positiva de prácticas y conceptos sociales apropiados.

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