Este blog busca difundir algunas fuentes de la obra vygotskiana publicada en español, así como traducir algunos artículos editados en revistas y libros o bajados de la red; todo relacionado con Vygotski.

viernes, 9 de junio de 2017

West


La psicología del arte y la literatura, de Liev Vygotski
D.W. West
En Changing English 1999, 6 (1): 47-55

Traducción: Efraín Aguilar

Es significativo que Vygotski haya puesto como epígrafe un poema en 'Pensamiento y palabra', el capítulo final y más importante de Pensamiento y lenguaje, capítulo dictado en la primavera de 1934 durante los estadios finales de su infructuosa batalla contra la tuberculosis (moriría el 11 de junio de ese año): 'He olvidado la palabra que yo deseaba pronunciar, y mi pensamiento incorpóreo regresa al reino de las sombras (de su amigo Osip Mandelshtam) (Vygotsky, 1934, p. 119). Es significativo porque toda la vida personal e intelectual de Vygotski estuvo permeada por un profundo interés en —y pasión por— las artes, en especial la literatura. Así como con Mandelshtam, Vygotski emplea obras de teatro, poemas, fábulas y novelas en su búsqueda de ejemplos para ilustrar y apoyar los argumentos profundamente originales y complejos de ese capítulo final, un capítulo que, recordamos, está destinado a ser el punto culminante del libro (si no de su vida), como la declaración resumida y conclusiva de su investigación científica sobre la relación entre pensamiento y habla: Ana Kariénina de Tolstói, por ejemplo, es citada con amplitud para ejemplificar 'la condensación del habla externa y su reducción a predicados' (Ibid., p. 139). Aún más, lo literario tiene presencia en el capítulo no solo a nivel de referencia, como una herramienta usada con frecuencia para ilustrar y elucidar los complejos argumentos científicos, sino también a nivel de lenguaje. Como gran parte de la obra de Vygotski, 'Pensamiento y palabra' está escrito con la atención de un poeta y el dominio de los medios de comunicación, puntuado como está por símiles y metáforas, por giros impresionantes de frases, por pasajes de ritmo y cadencia controlados: 'El significado de una palabra del diccionario no es más que una piedra en el edificio del sentido'; 'en el habla interior las palabras mueren a medida que producen el pensamiento'; y (mi favorito), 'Un pensamiento puede ser comparado con una nube que derrama una lluvia de palabras' (Ibid., pp. 146, 149, 150). Al recordar las conferencias de Vygotski, un estudiante hablaba de 'la hermosa expresión literaria de su pensamiento', del 'deleite estético producido por el sonido de su voz 'barítono suave' (citado por Van der Veer & Valsiner, 1991, p. 14).
En este ensayo deseo dirigirme a un área de la obra de Vygotski que ha sido muy ignorada o infravalorada: su teoría psicológica de la estética (en particular, de la literatura). Perteneciente sobre todo a las primeras etapas de su carrera (1915-1924), antes de trasladarse al Instituto de psicología experimental de Moscú y su concentración a gran escala en cuestiones psicológicas, la obra de Vygotski sobre estética es parcial y provisional, pero lo suficiente rica y sugestiva para ser de interés e importancia incluso para los teóricos de la literatura y profesores de inglés. En la primera parte de este ensayo, daré un breve resumen de las relaciones de Vygotski con el arte y la literatura, al mostrar la  importancia de los temas estéticos en su biografía. De tal modo, investigaré el contexto  histórico —social e intelectual— en el cual Vygotski escribió su declaración más explícita sobre la estética, Psicología del arte (completada como tesis de doctorado a inicios de 1925, pero  no publicada en algún idioma hasta 1965, y en inglés hasta 1971). En particular examinaré el estado de las dos disciplinas que Vygotski buscaba combinar y transformar en esa obra: psicología y estética. En la tercera parte, expondré los principales rasgos de la teoría psicológica de Vygotski sobre arte y literatura, como lo formula en La psicología del arte, antes de evaluar en mi cuarta y conclusiva parte la relevancia contemporánea de esta teoría. A lo largo, trazo extensamente el material histórico y biográfico —pero no necesariamente los análisis y argumentos— de Understanding Vygotsky de Van der Veer y Valsiner (1991), que todavía es el mejor libro sobre Vygotski en habla inglesa.
Como todos los grandes intelectuales, y en particular uno cuyo objetivo (como Marx antes que él) no era menos que la construcción de una nueva ciencia de la humanidad, Vygotski estaba interesado en todo, en todas las esferas del conocimiento humano. Durante sus años universitarios en Moscú (1913-1917), estudió medicina antes de cambiar a leyes, mientras al mismo tiempo llevaba otros estudios de historia y filosofía en una diferente universidad. Mantuvo también su interés temprano en literatura y arte (había sido un ávido lector de poesía desde joven), al escribir una breve monografía sobre 'La tragedia de Hamlet, príncipe de Dinamarca, de Shakespeare', en agosto-septiembre de 1915 (a los 19 años de edad). Un año después revisó esta pieza y la presentó como tesis de maestría, y sometió la monografía a revisiones más extensas antes de aparecer como capítulo (el 8) en La psicología del arte. En 1916—1917 Vygotski también escribió una serie de revisiones de libros, todas sobre escritores pertenecientes al movimiento simbolista ruso  contemporáneo (Biely, Mieriezhkovski e Ivanov), testificando su interés en la literatura de elevada complejidad y modernidad. También durante su estancia en Moscú Vygotski comenzó a desarrollar su interés en la psicología, pues leyó con amplitud la literatura psicológica internacional entonces asequible (por ejemplo, Las variedades de la experiencia religiosa de William James (1902) y Psicopatología de la vida cotidiana de Freud (1904)).
De 1917 a 1924, durante el tumultuoso periodo de la revolución y la guerra civil, Vygotski vivió en su pueblo nativo Gómiel, donde llegó a ser uno de los más prominentes y activos líderes del pueblo. Escribió muchas críticas literarias y reseñas de obras escenificadas en los teatros de Gómiel (la mayoría de las cuales se han perdido o no han sido publicadas); co-organizó los 'lunes literarios', donde las obras de los escritores clásicos y modernos eran presentadas y discutidas, incluidas Shakespeare, Goethe, Pushkin, Chéjov, Mayakovski y Yesienin. Co-fundó, junto con su primo David Vygodski (poeta, lingüista y filólogo, amigo de los formalistas Yakobsón y Shklovski) una casa editorial  (Edades y Días) y una revista literaria (Brezo). Encabezó la sección de teatro del  Departamento para la educación del pueblo de Gómiel, donde fue parte activa en la selección del repertorio, al elegir el escenario y dirigir las obras; y editó la sección de teatro del periódico local.
Lo más importante, Vygotski también dio clases y conferencias en varias  instituciones de Gómiel en 1917-1924, abarcando un amplio rango de temas, incluidos lengua y literatura rusa, estética, historia del arte y lógica. Es probable que a través de su enseñanza de la literatura en el Colegio de maestros de Gómiel, Vygotski llegara a teorizar sobre sus propios métodos pedagógicos, así como de la naturaleza de la respuesta estética, confrontado como estaba con el sorprendente fenómeno de sus estudiantes leyendo el  'mismo' texto literario fundamentalmente de modos diferentes. En 1922 dio una plática en una conferencia local sobre los métodos de enseñar la literatura, y entonces comenzó a organizar experimentos psicológicos sobre la recepción de la literatura en el pequeño laboratorio psicológico que había puesto en el Colegio de maestros. Durante este periodo (1922-1924), Vygotski también dio un curso de psicología, condujo varios otros  experimentos psicológicos, leyó con amplitud la literatura psicológica, educativa y paidológica entonces publicada, y escribió la mayor parte del libro de texto Psicología Pedagógica (1926). Además, trabajó de modo intensivo en La psicología del arte, un proyecto que había comenzado en 1915.
Si bien es cierto que ambas disciplinas —estética y psicología— ejercieron una simultánea fascinación sobre Vygotski a lo largo de su vida, su aparición en el Segundo Congreso Psiconeurológico de Leningrado en enero de 1924, cuando pronunció un discurso sobre 'Los métodos de la investigación reflejológica y psicológica', señaló un cambio  decisivo en el balance de sus intereses hacia la psicología. Aunque más tarde se reuniría y a veces trabajaría con las principales figuras culturales de su tiempo (incluidos Mandelshtam y Eisenshtéin), y aunque ocasionalmente regresaría después de 1924 a las cuestiones estéticas de forma escrita en 'La psicología moderna y el arte' (1928) y 'Sobre el problema de la psicología de la creatividad del actor' (publicado de modo póstumo en 1936), de ahí en adelante dedicó la mayoría de su considerable energía mental a construir su ciencia de la humanidad con los ladrillos de la psicología. Sin embargo, no debe pensarse que su interés en la estética era de algún modo una fase pasajera, un simple pasatiempo antes de regresar a su verdadero trabajo en psicología. Al contrario, podría decirse que Vygotski entró en la psicología precisamente para responder a la compleja cuestión psicológica que había descubierto en sus tratos con la estética. Aún más, podría decir que fue porque Vygotski había trabajado la estética, y había estudiado los productos más avanzados y complejos del cerebro humano, que él estaba consciente de la importancia de resistir al reduccionismo y al determinismo biológico en los que la psicología de su tiempo estaba inmersa; y fue esta consciencia la que le permitió hacer una contribución original y brillante a la ciencia de la mente.
El periodo en el cual Vygotski trabajó con mayor intensidad La psicología del arte  (1922-1924) fue uno de inmensa efervescencia social e intelectual en la vida soviética, pero también de inmensa oportunidad y emoción (esto fue antes del fallecimiento de Lenin y del totalitarismo intelectual de Stalin), pues la nueva sociedad creada a raíz de la revolución de 1917 se embarcó en su búsqueda urgente de una ciencia nueva de la humanidad (basada en los principios del materialismo histórico). Al mismo tiempo, y en gran parte independiente de estos desarrollos, hubo cambios fundamentales en un amplio rango de disciplinas intelectuales (incluyendo en especial a la psicología), cambios que estaban esencialmente en la línea del nuevo espíritu soviético del objetivismo y el materialismo. Vygotski dice en el prefacio a La psicología del arte que él ha sido llevado a realizar sus investigaciones por 'la presente crisis del objetivismo': esto es, por 'la búsqueda de una salida de los precarios  confines del subjetivismo' y una 'tendencia hacia el objetivismo, hacia un abordaje preciso, materialista, científico del conocimiento en ambos campos (es decir la psicología y la estética)'. De acuerdo con Vygotski, la estética 'siempre ha estado basada en supuestos psicológicos', pero 'la vieja psicología popular', con su empirismo, subjetivismo e idealismo, ya no es adecuada porque aún es capaz de nutrir todo tipo de subjetivismo en la estética', y porque 'una nueva psicología' —la 'psicología objetiva'— está emergiendo para reconstruir 'los fundamentos consagrados de todas las llamadas "ciencias del alma"', incluidos los de la estética (Vygotsky, 1925, pp. 3—4). La 'crisis', entonces, representa una  oportunidad y un cambio para los psicólogos del arte para refundar el estudio de la estética  sobre los supuestos de la nueva 'psicología objetiva'. Hacerlo, advierte Vygotski, es 'una cuestión de vida o muerte para todo este campo del conocimiento' (Ibid., p. 19).
Esta nueva 'psicología objetiva' para Vygotski está ejemplificada por el 'conductismo americano, la psicología Gestalt alemana, la reflejología y la psicología marxista' (Ibid., p. 19), todas las cuales han emergido desde el cambio de siglo (o, de hecho, desde la revolución de 1917): 'el conductismo americano' en 1919 con la  publicación de La psicología desde el punto de vista del conductista de J.B. Watson; la 'psicología Gestalt alemana' en los 1910 con la obra de Kohler y Koffka; la 'reflejología' en las primeras dos décadas del siglo con la obra de Pávlov sobre el reflejo condicionado. El  caso de la 'psicología marxista' es un poco más complejo pues existió más como un objetivo histórico que como una realidad verdadera, habiendo sido impuesta la 'lucha por la psicología marxista' por las autoridades soviéticas en 1922 (en 1926, Vygotski diría que 'la psicología marxista todavía no existe' (Vygotsky, 1926, p. 340)). Si acaso existía del todo, entonces era en forma de reactología, una psicología nueva que comenzaba a ser desarrollada por Kornílov, el director del Instituto Psicológico donde Vygotski comenzó a trabajar en 1924. En su esfuerzo por el papel de la consciencia en la vida humana, y por la idea de la reacción como proceso mental, la reactología de Kornílov era desarrollada en un intento por superar el reduccionismo y las tendencias crudamente materialistas del conductismo y el pavlovismo. La importancia de la reactología para Vygotski durante el periodo de su escritura de La psicología del arte puede verse, por ejemplo, en su insistencia del término 'reacción estética' (Vygotsky, 1925, p. 3 y otras; énfasis mío).
Sin embargo, ya existían dos teorías psicológicas sobre el arte que eran objetivas en su metodología, pero que, pese a ser valiosas en algunos aspectos, eran seriamente defectuosas en otros. Al reconocer la creciente influencia que estas dos teorías estaban ejerciendo sobre el pensamiento estético, Vygotski dedicó un capítulo a la investigación de cada una: 'El arte como técnica', en el que trataba del formalismo, y 'Arte y psicoanálisis', en el que vio la psicología del arte de Freud. Para Vygotski, el principal defecto de ambas teorías era su concepción errónea de la relación entre forma y contenido, un concepto erróneo que les impedía comprender la dinámica social e histórica de una obra de arte. Al concebir el arte como 'forma pura', y la forma artística como 'algo completamente objetivo, independiente de pensamientos, ideas, sentimientos y material psicológico de los que las formas consisten', el formalismo se impide a sí mismo revelar o explicar el 'contenido sociopsicológico del arte que cambia históricamente' (Ibid., pp. 56, 68). En otras palabras, al objetivar la forma, e ignorar el contenido, el formalismo se desprende de los elementos  psicológicos, sociales e históricos de una obra de arte. Mientras tanto, el 'eslabón más débil' de la teoría  psicoanalítica del arte, es su 'definición de la forma artística' (Ibid., p. 76). Al ver el contenido del arte como consistente de la satisfacción de deseos sexuales básicos, el psicoanálisis solo puede concebir la forma artística como una 'mera fachada detrás de la cual se oculta el verdadero placer', un 'apéndice irrelevante y sin sentido sin el cual uno se podría manejar con mucha facilidad' (Ibid., p. 78). En otras palabras, la forma no tiene otro papel que ocultar la operación inconsciente del contenido (sexual) de la obra de arte. En contraste directo con el formalismo, entonces, el psicoanálisis eleva el contenido a su principio fundamental, relegando la forma en el proceso al papel de 'apéndice'. Sin embargo, como el formalismo, el psicoanálisis es profundamente asocial y ahistórico en cuanto que  reduce toda la actividad humana (incluida la actividad artística) a 'instintos' inmutables, biológicos.
Tanto el formalismo como el psicoanálisis son, así, monistas en su concepción de la relación forma-contenido. Lo que se necesita, dice Vygotski, es un método que pueda ver la relación en su complejidad dualista. A tal método Vygotski lo llama el 'método objetivo-analítico' (Ibid., p. 23). Ahora veamos como Vygotski pone en práctica este método, al mirar su análisis objetivo de una obra de arte.
A pesar de su título, y de la intención declarada de su autor de estudiar la 'reacción estética' en general, La psicología del arte de modo arrollador está interesada en la literatura, en la palabra escrita, y no en otras formas estéticas, tales como la música o la pintura. En su investigación de la reacción estética, Vygotski toma como el objeto de su análisis una serie de fábulas de Krýlov, así como un cuento y una tragedia (Hamlet). Es en su análisis objetivo del cuento —'Suave aliento' de Bunin— que la teoría psicológica de Vygotski sobre el arte está en su más lúcida y explícita forma. Escrito en 1916, cuatro años antes de su emigración no-comunista de la Unión Soviética del autor, 'Suave aliento' es descrito por Vygotski como 'uno de los mejores cuentos jamás escritos' y 'un verdadero modelo su género' (Ibid., p. 150). Bunin había sido uno de los escritores favoritos de Vygotski desde su juventud (demostrando así el gusto por los autores  'disidentes': Mandelshtam, también, estaba en esta categoría), y la importancia de la historia para él puede ser vista en el hecho que el texto fue reproducido en su totalidad como un apéndice a La psicología del arte. Aún más, como veremos, 'Suave aliento' fue objeto de los experimentos psicológicos que Vygotski realizó en 1922-1924.
'Una obra de arte siempre contiene un conflicto íntimo entre su contenido y su forma', escribe Vygotski, articulando su principio estético básico, 'y el artista consigue su  efecto por medio de la forma, la que destruye al contenido' (Ibid., p. 215). Cada obra de  arte consiste, entonces, en una relación dialéctica entre 'contenido' (o 'material') y 'forma' (o 'técnica'); es el conflicto entre estos dos elementos lo que hace a una obra de arte estética, lo que le da su status como 'arte' (o 'literatura'). El 'efecto' estético es un producto de este  conflicto, un efecto que se logra cuando el contenido ('lo que ya está a disposición del poeta para su historia, es decir los eventos y caracteres cotidianos, o las relaciones entre los seres humanos') es destruido por la 'forma' (el arreglo de este material de acuerdo con las leyes de la construcción artística') (Ibid., p. 145). Hay muchas técnicas formales que Bunin usa en su cuento para destruir el contenido y crear su reacción estética —tal como el modo en que él 'narra los eventos, el lenguaje que usa, el tono, el humor, su elección de las palabras, su construcción de las oraciones'— pero una técnica 'parece ser la más obvia y clara de todas', la del 'tratamiento artístico, o composición del tema' (Ibid., p. 158). Es esta técnica en la que Vygotski se concentra en su análisis objetivo del cuento de Bunin.
Vygotski empieza por comparar 'los verdaderos eventos en los que la historia se basa', los que componen su contenido, con 'la forma artística en la cual este material ha sido moldeado'. Enlista 'todos los eventos de la historia en el orden cronológico en que realmente ocurrieron, o deben haber ocurrido, en la vida real' (esta es la 'disposición' de la historia) y la compara con 'el orden en el que los eventos realmente ocurrieron en la historia como está escrita' (lo que es la 'composición de la historia') (Ibid., pp. 150-151). Las dos listas son muy diferentes. Mientras los eventos en la lista de la disposición 'siguen el orden alfabético, el orden cronológico', los de la lista de la composición 'están re arreglados en una serie sin orden aparente alguno'. En otras palabras, los eventos descritos 'no evolucionan en línea recta como sucedería en la vida real, sino a pasos agigantados', la historia se desvía inesperadamente de 'un evento a otro, conectando los más remotos eventos del material arreglado cronológicamente' (Ibid., pp. 151-152). Así, Bunin comienza con una descripción de la tumba de Olia (Olia es el personaje principal), cambia a su niñez temprana, de pronto habla del último invierno, etcétera. Al haber revelado 'la estructura estática, o la "anatomía" de la historia' (es decir el hecho que el contenido cronológico es interrumpido por la forma),  Vygotski entonces busca establecer 'su composición dinámica, o "fisiología"' (esto es 'por qué el autor trató el material como lo hizo, por qué oscura razón inicia su historia al final, y por qué la termina como lo hace') (Ibid., p. 152). Es al estudiar la 'teleología de la técnica', dice Vygotski, que 'entenderemos la esencia misma de la historia y somos testigos de cómo una construcción sin vida es transformada en un organismo vivo' (Ibid., pp. 149-150).
La paradoja central de la historia de Bunin —y la paradoja que origina la reacción estética— es que 'el efecto que produce en nosotros es casi diametralmente opuesto a la  impresión causada por los eventos mismos' (Ibid., p. 154). Aunque 'todo el material, todas las circunstancias de vida, todos los eventos cotidianos, conceptos y emociones son descritos en un tono moderado, sin un solo punto brillante', su 'rasgo fundamental' es sin embargo 'el sentimiento de liberación, la ligereza, la transparencia cristalina de la vida; ninguno de ellos puede ser derivado de los eventos literales': la historia es, después de todo, llamada 'Suave aliento' (Ibid., pp. 153-154). La suma de los 'eventos literales', entonces, no se suma al efecto emocional que tiene la historia. Así, debe haber otro factor en la obra, uno que 'trasponga todo en un nivel completamente diferente, y transforme el todo en vino' (Ibid., p. 155). Este factor transformador o mágico es la técnica por la que los eventos de la historia están formalmente compuestos. Los eventos están conectados 'de tal modo que pierden su turbidez'; están asociados 'como en una melodía, y en sus crescendos, diminuendos y transiciones desatan los hilos que los conectan'. Al componer su historia como lo hizo, dice Vygotski, Bunin logra 'hacer irreales los eventos de la vida', 'deshacer la turbidez de la vida y transformarla en una transparencia cristalina' (Ibid., p. 154). En otras palabras, la forma de la historia trabaja en contra de, fragmenta, su contenido, el efecto de lo cual es que leemos acerca de los eventos turbios con un sentimiento de 'ligereza'.
Este sentimiento de 'ligereza' también es alcanzado por Bunin a través de otros medios formales: la organización de su 'lenguaje, ritmo y melodía'. Al  tomar la aserción de Pável Blonski sobre que 'sentimos el modo como respiramos' (hecha en su libro Pedagogy (1922)), Vygotski condujo una serie de experimentos en 1922-1924 en los que buscaba  'determinar la importancia del efecto producido sobre nuestra respiración por el lenguaje usado por el escritor'. Lo hizo al medir con un neumógrafo 'nuestra respiración al leer   extractos de prosa y poesía con diferentes ritmos', de los cuales concluyó que el ritmo  (lingüístico) de un texto en particular obliga al destinatario a leer con un ritmo particular de respiración, el cual a su vez le lleva a experimentar el texto de un modo particular (Ibid., p. 159; para más datos sobre los experimentos de respiración de Vygotski, ver Van der Veer &c Valsiner, 1991, pp. 30-32). Uno de los dos textos que Vygotski daba a sus sujetos (todos eran estudiantes del Colegio de maestros de Gómiel) era 'Suave aliento' (el otro era 'Una terrible revancha' de Gógol), y describió que el registro neumográfico hecho durante la lectura de la historia muestra 'una suave respiración', lo cual significa que 'leemos acerca del asesinato, la muerte, los problemas y horrores asociados con el nombre de Olia y respiramos como si cada nueva oración nos liberara de estos horrores' (Vygotsky, 1925, pp. 159-160). Esto, para Vygotski, es un descubrimiento 'asombroso', y no solo porque contradice la afirmación hecha durante siglos por los académicos del arte que la forma y el contenido deben estar en armonía. De acuerdo con Vygotski, es precisamente 'en esta contradicción dialéctica entre contenido y forma' donde podemos descubrir 'el verdadero significado psicológico de nuestra reacción estética' (Ibid., p. 160).
Para Vygotski, la dialéctica entre contenido (tesis) y forma (antítesis) que atraviesa toda la historia de Bunin —en la contradicción entre disposición y composición, y en la  'suave' narración de los horribles eventos —alcanza una resolución climática (una síntesis) al final, cuando la antigua maestra de Olia se encuentra en su tumba y recuerda una conversación acerca de la belleza femenina que había oído entre Olia y una novia. Olia había dicho: '¡Un suave aliento! Lo tengo, ¿no? Escucha cómo suspiro. Ahí está, ¿no?' A lo cual agrega el narrador la oración final de la historia: 'Y ahora este suave aliento se disipa de nuevo en el mundo, en este cielo cubierto de nubes, en este frío viento de primavera'. Para Vygotski, este es el 'pointe de la historia, la catástrofe que revela su verdadero  significado'. La oración completa el círculo de la historia y trae el final al inicio (la historia comienza con la descripción de un cielo nublado y un frío viento de primavera), por lo tanto 'resumiendo todo lo que ha pasado, todo lo significativo de la vida, el amor y la muerte de Olia' (Ibid., p. 157). Por otro lado, al usar la palabra 'esto', Bunin logra un poderoso efecto generalizador al establecer una conexión entre la 'vida, el amor y la muerte' de una colegiala adolescente de un pueblo ruso de provincia con el mundo entero de la gente que vive, ama y muere. Así, en este momento, la historia adquiere para Vygotski 'una nueva significación, un nuevo significado'; alcanza una complejidad filosófica que está por encima y más allá de las partes componentes de la historia. Al aparecer como lo hace al final de la historia (en lugar de cerca del inicio, donde pertenece cronológicamente), este momento 'de pronto nos muestra toda la historia en una luz completamente diferente' (Ibid., pp. 157-158).
La 'respuesta estética' que ha sido construida a través del cuento, y que es liberada en esta 'catastrófica' oración final, recibe el clásico término 'catarsis' por Vygotski. 'Catarsis' es 'el hecho central de la reacción estética', el hecho —y el único hecho— que distingue 'la  experiencia estética' de 'el curso de nuestra vida cotidiana'; es el producto de la inherente contradicción entre forma y contenido, y el proceso a través del cual una obra de arte 'deviene un medio más poderoso para las importantes y apropiadas descargas de la energía nerviosa' en  el destinatario (Ibid., pp.207, 214). A través de la 'catarsis', la obra de arte 'aclara nuestra psique' y 'revela y llama a la vida tremendas energías que previamente estaban inhibidas y restringidas'; 'abre la vía para la emergencia de fuerzas poderosas y ocultas dentro de nosotros' y 'actúa como un terremoto cuando arroja estratos desconocidos y ocultos' (Ibid., pp. 252—253). Entonces, el arte, como el principal medio a través del cual podemos transformar activamente 'nuestra conducta y nuestro organismo', adquiere un papel profundamente educativo en Vygotski (Ibid., p. 253). Es 'el centro supremo de los procesos individuales biológicos y sociales en la sociedad', el 'método' supremo por el cual el ser humano puede descubrir 'un equilibrio' entre él y el mundo en que vive (Ibid., p. 259). ¿Qué mayor incentivo y aliento pueden recibir los maestros de inglés?
Habiendo examinado en detalle la sustancia de la teoría estética de Vygotski, ahora es el momento de evaluarla brevemente, antes de valorar su relevancia para los profesores de inglés y los teóricos literarios de hoy. Mi principal problema con la teoría es que, al localizar la reacción estética dentro de la 'esencia' de la obra de arte misma, Vygotski subestima o ignora por completo el papel del receptor en el proceso de la recepción. En otras palabras, al receptor de la obra de arte se le atribuye un papel casi exclusivamente pasivo en el proceso estético: la obra de arte se basa en una contradicción, y es esta  contradicción la que produce un efecto en el receptor. Esta visión del receptor pasivo es en parte un producto de la metodología de Vygotski, de su intención de descubrir la 'esencia' del arte con 'solo mirar la forma y el material de la obra de arte' y de ignorar las diferencias psicológicas que existen históricamente (es decir entre lectores de diferentes siglos) y socialmente (esto es entre 'grupos, clases, edades e individuos') (Ibid., p. 5). También es debido, sin embargo, a la psicología que subyace a La psicología del arte. Al alinearse explícitamente con la 'psicología objetiva', Vygotski tiende a veces hacia el determinismo  biológico, a ver los procesos mentales principalmente en términos de funciones corporales. De ahí su afirmación que el lenguaje de un texto literario alcanza su efecto emocional en el lector a través de ritmos respiratorios, y su modelo de la mente humana como un sistema complejo cuyo papel primordial es gastar la 'energía nerviosa', siendo medida la intensidad del efecto  'producido por la obra de arte' de acuerdo a la cantidad de energía nerviosa que permite gastar al receptor (Ibid., p. 205). Aunque Vygotski subraya que 'uno también debe superar de modo creativo los propios sentimientos y hallar su propia catarsis' a través del arte, haciendo hincapié en la actividad creativa del receptor en el proceso estético, la imagen que emerge del receptor es a menudo la de alguien cuyos sentimientos son creados para él o ella, mediante la acción de la obra artística sobre su respiración o su sistema nervioso (Ibid., p. 248).
Sin embargo, Vygotski era consciente de las limitaciones de los modelos de la mente desarrollados entonces por la 'psicología objetiva', y en particular cuando se trataba de explorar esa 'área de la psicología más especulativa y místicamente poco clara', la psicología del arte (Ibid., p. 6). Al analizar la reacción estética en términos del esquema de la dialéctica de Hegel —el conflicto entre tesis (contenido) y antítesis (forma) que lleva a la síntesis (catarsis)— Vygotski subrayó que la obra de arte introduce en nosotros sentimientos cualitativamente nuevos, alejándose así de la (estricta-objetivista) visión de que nuestros sentimientos son simplemente el producto de la acumulación de sentimientos previos (o reflejos condicionales, como diría Pávlov). En otras palabras, la obra de arte tiene un efecto transformador sobre el receptor, un efecto que excede las partes componentes de la obra de arte. Este énfasis en el poder transformador del arte —y sobre su naturaleza social y educativa— es, por supuesto, de profundo interés para el maestro de inglés.
Sin embargo, el aspecto más importante de la teoría de Vygotski, consiste en su propio intento de formular una psicología (materialista) del arte. En 1977, Raymond Williams decía que si él 'tuviera una sola ambición en los estudios literarios ésta sería reunirlos con la ciencia experimental', señalando que ésta había sido 'una ambición idéntica de (I.A.) Richards en los 1920 (Williams, 1979, p. 341). Desde esta perspectiva, podemos ver el intento de Vygotski para formular una psicología del arte como parte de un más global intento de los teóricos literarios de la época —de la Unión Soviética a la Gran Bretaña— para usar los hallazgos de la psicología objetiva y así comprender los procesos mentales implicados en la producción y recepción del arte. Éste fue por cierto el proyecto de I.A. Richards a lo largo de los 1920, y las similitudes entre La psicología del arte de Vygotski y la crítica de Cambridge de la obra mayor de la década —Principles of Literary Criticism (1924) y Practical Criticism (1929)— son bastante asombrosas. Vygotski y Richards estaban impedidos en sus intentos por la ausencia de una psicología creativa, dinámica, y ambos dejaron más o menos la estética para explorar otros campos —Vygotski, la psicología; Richards, el inglés básico. En Gran Bretaña, la tradición de explorar las cuestiones estéticas con las herramientas de la psicología desaparecieron en gran medida en los 1930, pese a los intentos de Christopher Caudwell de revivirla (en Illusion and Reality (1937), por ejemplo), y no aparece de nuevo hasta la publicación de The Long Revolution en 1961, del propio Williams.
De nuevo en 1977, "decía Williams que 'la recuperación materialista' sería 'una introducción de la práctica literaria a la bastante diferente práctica de la observación  experimental', y que los teóricos literarios deberían 'dirigirse hacia la colaboración activa con los muchos científicos que están especialmente interesados en las relaciones entre el uso del lenguaje y la organización psicológica humana' (Ibid.). Fue el interés de Vygotski en los efectos de un particular tipo de uso del  lenguaje —la literatura— sobre la 'organización física' de los seres humanos lo que le llevó a escribir La psicología del arte. Este objetivo aún es tan válido como en los 1920. Y, a pesar de su naturaleza tentativa y  experimental, el libro de Vygotski todavía tiene un papel central que jugar en esa 'recuperación materialista' de la teoría literaria y de la enseñanza del inglés.

REFERENCIAS

VAN DER VEER, R. & VALSINER, J. (1991) Understanding Vygotsky: a quest for synthesis (Oxford, Blackwell).
VYGOTSKY, L.S. (1925) The Psychology of Art (Cambridge, MIT Press, 1971).
VYGOTSKY, L.S. (1926) The historical meaning of the crisis in psychology: a methodological investigation, in: R. RIEBER & J. WOLLOCK (Eds) The Collected Works of L.S. Vygotsky, Vol. 3 (London, Plenum, 1997).
VYGOTSKY, L.S. (1934) Thought and Language (Cambridge, MIT Press, 1962).
WILLIAMS, R. (1979) Politics and Letters: interviews with New Left Review (London, NLB/Verso).


domingo, 14 de mayo de 2017

Záviershnieva


Cambios primarios a la versión de “El significado histórico de la crisis en psicología” publicado en las Obras Escogidas de L.S. Vygotski*
Ye.Yu. Záviershnieva y M.E. Ósipov
Journal of Russian and East European Psychology, vol. 50, no. 4, 2012, pp. 64–84.

*Se refiere a la versión de 1982 en ruso (N del T)

Traducción: Efraín Aguilar

Una breve descripción de la apariencia del manuscrito

Hay dos documentos guardados en el archivo familiar de Vygotski que tienen relación directa con el texto “El significado histórico de la crisis en psicología” (de aquí en adelante  SHCP): el manuscrito (la versión completa) y uno mecanografiado (un fragmento de texto que corresponde al manuscrito).
El manuscrito es el borrador final del SHCP e incluye unas cuantas revisiones y resúmenes. No hay duda que el manuscrito es de Vygotski. El autor ha subrayado palabras claves y frases, pero no escribió una fecha en el documento. Los márgenes del primer tercio del  manuscrito muestran comentarios críticos escritos con lápiz ordinario. El autor de estas notas al margen no ha sido identificado, pero es posible establecer con certeza que no pertenecen ni al mismo Vygotski ni a A.R. Luria. Las revisiones con lápiz al texto del manuscrito fueron hechas sin duda por el autor de las notas al margen. También hay un pequeño número de tachaduras hechas con bolígrafo. No hay una lista de referencias, y las fuentes son señaladas con dos números entre paréntesis: el número secuencial de la fuente y el número de la página. En algunos casos los paréntesis contienen solo un número o han sido dejados en blanco.
El manuscrito consiste de cuatro partes.

1. La página del título. Una hoja de papel simple de 22.2 por 35.8 centímetros, el lado izquierdo de la cual ha sido arrancado manualmente y está severamente arrugada. El papel es presumiblemente del mismo tipo usado en las partes 3 y 4. Hay una inscripción en la parte superior de la página “Más allá de. . . y de la física. Artículo Uno” (la elipsis representa una rasgadura en el papel). Las palabra[s] “Más allá” [Po tu storonú] es apenas legible. En el centro de la página está el título “El significado de la crisis psicológica: Un estudio metodológico” y el epígrafe: “La piedra que rechazaron los constructores ahora vino a ser la piedra angular”.

2. Páginas 5–52. Hojas de papel simple de 21.5 por 30.5 centímetros. La paginación comienza en la página 5, las páginas numeradas del 1 al 4 no han sido halladas en el archivo y, en términos de contenido, la página 5 no parece ser el inicio del texto (lo que no excluye la posibilidad que las páginas 1–4 contenían una introducción). Han sido hechos dos agujeros de encuadernación al margen izquierdo de cada página. El texto principal de la obra está a un lado de la página, mientras que el lado opuesto muestra muchas inserciones y notas (pp. 9, 14, 20, 29, 31, 34, 35–43, 47), así como los comentarios del crítico anónimo. La escritura es legible, pero mucho menos ordenada en la tercera parte y apenas tiene inclinación. Un bolígrafo ha tachado una referencia a una publicación de Pravda en la página 32 y el inicio de una oración —“Bujarin dice que”— en la página 46 (ver abajo).

3. Páginas 53–88. El texto ha sido escrito en hojas folio por los dos lados. El papel está amarillento y la letra es muy pulcra, con una inclinación notable a la derecha. A partir de aquí (al comenzar el capítulo 8 del manuscrito) los párrafos están  separados con un punto y un guion (“.—”).

4. Páginas 97–106. El papel es del mismo tipo que el de la tercera parte, pero mucho más blanco y de ancho normal. El borde izquierdo está doblado a mano. El texto está escrito en ambos lados de la hoja. El manuscrito es  similar al de la segunda parte. En la página 97, los apellidos de León Trotski y Karl Radek, así como varias palabras adyacentes, han sido tachados con bolígrafo. La página original 107 ha sido reemplazada por una segunda hoja de papel con el texto escrito con bolígrafo y marcada “manu. 107”. Hay una serie de diferencias entre el final del manuscrito original y la versión publicada (ver abajo).

El mecanografiado consta de dos partes.

1. La página del título. Una hoja de papel de 22 por 15.7 centímetros con líneas y  una inscripción escrita con tinta negra: “L.S. Vygotski. Moskvá, [ilegible] B[olshaia] Serpujóvskaia [Ave.][,] 17[,] apt. 1. El significado histórico de la crisis en psicología. Capítulos del libro.—Pp. 105–41”. La escritura es de Vygotski.

2. El texto del manuscrito (pp. 105–41). Escrito en papel normal de 21.7 por 35 centímetros, cuyo borde izquierdo ha sido arrancado a mano. Falta la parte superior de la página 141. El texto carece de una serie de apellidos y términos especializados, y hay espacios en blanco correspondientes al texto que está subrayado en el manuscrito. En el lugar de las referencias hay paréntesis vacíos. El texto contiene algunas revisiones de un editor no identificado (varios párrafos han sido cruzados con lápiz). Casi no hay diferencias entre este texto y el manuscrito del  SHCP.

Cambios principales al texto del SHCP

Los siguientes acuerdos serán usados en este artículo para representar los rasgos del manuscrito de Vygotski: serán usadas itálicas para subrayar y negritas para el texto que ha sido cortado o cambiado significativamente por los editores de las obras escogidas (El texto original de Vygotski estará entre {llaves}). El texto ausente del manuscrito y añadido por los editores de las obras escogidas será marcado con tachadura. De todas las citas y referencias que hemos restaurado, solo aquellas que introdujeron distorsiones significativas en la edición publicada del texto de Vygotski son reproducidas aquí (casos en los que las citas no se atribuyen o son atribuidas erróneamente o detalles de publicación que faltan, o son incorrectos o cuando el significado ha sido sesgado, etc.). Las marcas de citas presentes en el original pero omitidas en el texto publicado están en negritas y subrayadas. Con raras excepciones, la ortografía de las citas usada en el original está preservada. Los signos de puntuación ausentes son incluidos entre paréntesis.

Página 292. Se omite mencionar la paidología.

Esta última psicología —esencialmente la psicología del adulto normal— debería ser vista como una de las disciplinas especiales a la par que la psicología animal, la psicopatología, la paidología.

Páginas 308–9. Eliminación de comillas de una cita anónima. No pudimos confirmar si  Vygotski estaba citando algo que él mismo había escrito.

Psicología Gestalt {teoría Gestalt} está dicho: Usted ha encontrado un principio muy valioso en su área; pero si no hay más que pensar en los aspectos de la unidad y la totalidad, es decir, la fórmula Gestalt, y esta fórmula expresa la esencia de cualquier proceso orgánico y hasta físico, “entonces en ese caso, desde luego, el cuadro del mundo deviene terriblemente completo y simple: la electricidad, la fuerza de gravedad y el pensamiento humano son reducidos a un denominador  común. No puede uno echar el pensamiento y las relaciones en la misma olla de  estructuras: primero dejemos que nos prueben que pertenece a la misma olla que las funciones estructurales. El nuevo factor gobierna un área vasta pero limitada. Pero no resiste la crítica como un principio universal. Incluso si el pensamiento de los teóricos audaces es impulsado hacia el ‘todo o nada’ en los intentos de explicar; el investigador cauteloso, sirviendo como un sabio contrapeso, se ve obligado a tomar en cuenta los tercos hechos (38, pp. 11–13).

Página 314. Remoción de la mayoría de los comentarios vinculados a la crítica de Friedrich Engels.

Incluso Engels, evidentemente, cree que esto no es importante para la ciencia: cualquiera que esté angustiado por este hecho está más allá de la ayuda, dice.
Pero si tomamos la idea de Engels más adelante, estamos forzados a concluir que este último comentario es incorrecto. ¿Podemos decir que nunca vamos a saber cómo las radiaciones químicas se muestran a las hormigas? En otras palabras, ¿que por la misma naturaleza de nuestro conocimiento no seremos capaces de saber esto, que es un problema insoluble? Este por cierto no es el caso. Empíricamente, es más o menos correcto decirlo desde la perspectiva  actual: nunca, porque ni siquiera podemos adivinar cuando esto será posible. Pero a pesar de todo, esto es un problema de práctica científica, y no de la naturaleza de las cosas y del conocimiento. Y en consecuencia, [sería] incorrecto decir: nunca. Después de todo, eso nos obligaría a priori poner un límite a nuestro conocimiento, es decir, hacer lo mismo contra lo que Engels protesta en este ejemplo. Después de todo, lo que él quiere decir aquí es que “la construcción  especial del ojo humano no constituye un límite absoluto al conocimiento humano”, pero también dice que la misma cosa dicha en relación con el ojo debería también decirse con respecto al pensamiento. Después de todo, “vemos lo que puede ser descubierto con el pensamiento” no es una definición de sus límites, ni una crítica de la razón, sino que el pensamiento “todo lo ha descubierto y sigue descubriéndolo cada día”. Después de todo, “en el conocimiento de estas radiaciones que son invisibles para nosotros, hemos ido más allá significativamente que las hormigas”, las que no ven, esto es, hay medios del conocimiento que son más poderosos que la visión inmediata, la percepción. Por lo tanto debió ser dicho: nunca los percibiremos como se aparecen a las hormigas pero sin duda lo sabremos tarde o temprano, al asumir que esto será necesario a la humanidad. Por otro lado, muchos autores creen que el problema de la percepción también es un problema de la tecnología científica y que no solo llegaremos a saber, sino que veremos los rayos del mismo modo que las hormigas los ven. Ver la opinión de Pearson en el Cap. V (40, p. 179).

Página 323. Error de edición.

La aritmética opera usando cantidades definidas, específicas; el álgebra estudia todas las formas generales concebibles de las relaciones entre cualidades {cantidades}; en consecuencia, cada operación aritmética puede ser vista como un caso particular de una fórmula algebraica.

Página 333. Eliminación de las comillas de una cita del libro: V. N. Ivanovski, Mietodologuícheskoie vviedienie v nauku i filosofiu [Introducción metodológica a la ciencia y la filosofía] (Minsk: 1923), vol. 2.

“Para una persona sin conocimientos en materia de método científico”, dice Ivanovski, “los métodos de todas las ciencias se parecen” (1923, 249 {58}). La psicología es la que más ha sufrido esta falta de comprensión. En un momento fue agrupada junto con la biología, en otro, con la sociología, pero rara vez alguien se ha acercado a evaluar leyes psicológicas, teorías, etc., usando un criterio específico de una metodología psicológica, es decir, con un interés en el pensamiento científico psicológico como tal, en sus teorías, su metodología, sus fuentes, formas y fundamentos (252). Por lo tanto, en nuestra crítica de otros sistemas, al evaluar su veracidad, nos han privado de algo esencial: después de todo, para juzgar de modo correcto la validez y certeza del conocimiento, uno debe tener una comprensión de su solidez metodológica (V.N. Ivanovskii, 1923 {248}).

Página 336. Omisión de una referencia a una publicación de Pravda que criticaba un libro de Freud. No ha sido hallada la información acerca de la fuente no. 60.

El juicio de este libro por un revisor de Pravda —quien saltó a la conclusión: donde está Schopenhauer, debe haber pesimismo— representa una profunda falta de comprensión del problema metodológico implicado en esta evaluación, y por una confianza absoluta en los rasgos exteriores de las ideas y un terror ingenuo y acrítico de la fisiología del pesimismo {60}.

Página 338. Abreviatura de una cita del libro: V. M. Béjterev, Obshchie osnovui rieflieksológuii chielovieka [Bases generales de la reflejología humana] (Moscú, Petrogrado: 1923). La formulación en el original es más precisa: “catarsis del afecto restringido” (catarsis y afecto restringido no son igualados, pero el afecto restringido y el “impulso mimético-somático” se equiparan en su lugar). La cita ha sido comprobada y el número de la página dado en el vol. 1 es correcto.

Aquí la relación entre los dos sistemas también es primariamente establecida a través de la catarsis—“a través del afecto restringido {del afecto restringido}[”] resp.1 un impulso mimético-somático inhibido. [“]¿No es esto la descarga de un reflejo que, cuando está impedido, pesa sobre la personalidad y la vuelve “atada”, enferma, mientras que con la descarga en forma de un reflejo resp. la catarsis ahí ocurre naturalmente {ocurre naturalmente} una resolución del estado enfermo? [[. . .]] [<. . .>] “¿No son las lágrimas de duelo la descarga de un reflejo impedido?” (V.M. Béjterev, 1923, p. 380 {18a, p. 388}).

Página 339. Eliminación de las comillas de una cita de E. Dale (la fuente de la cita no ha sido establecida).

Antes de describir y clasificar los fenómenos del subconsciente en nombre de los objetivos psicológicos, debemos saber si estamos o no operando con algo fisiológico o mental. . . es importante probar que lo inconsciente. . . es una realidad mental en primer lugar (p. 290).

Páginas 341–42. Remoción de comillas de las citas del artículo: N.M. Shchelovánov, “Miétody guenetícheskoi refleksológuii” [Métodos de Reflejología Genética, en Nóvoie v refleksológuii i fiziológuii niervnoi sistiemui, ed. V.M. Béjterev (Lieningrad, Moskvá: GIZ, 1925), pp. 144–45.

La psicología de la infancia no puede dar nada aparte de lo que ya está contenido en la psicología general. Pero la psicología general no existe como un sistema  unificado, y estas contradicciones teóricas hacen imposible la psicología infantil: las premisas teóricas en forma bien disfrazada y desapercibida por el investigador por cierto predeterminan el modo como son procesados los datos empíricos y la  interpretación {en la dirección de la interpretación} de los hechos obtenidos a través de la observación de acuerdo con la teoría a la que un autor particular se  subscribe.  

Página 342. La sustitución de un positivo por un negativo y de la palabra “paidología” por  “psicología infantil”.

Groos dio a la biología una teoría del juego creada con el uso del método psicológico, en vez del préstamo de la teoría a partir de la biología; él no decidió  {sino que él decidió} su problema a la luz de la biología, esto es, al abordar también los problemas de la psicología general {biopsicología}. Lo opuesto, entonces, es lo cierto: los resultados valiosos en la teoría de la psicología infantil {paidología} se obtuvieron específicamente no al pedir prestado, sino al seguir su propio camino.

Página 348. Una referencia a Ivántsov está suprimida, posiblemente del filósofo N. A. Ivántsov quien estudió, entre otras cosas, filosofía de la ciencia (y tradujo al ruso la Ética de Spinoza).2 El nombre de Ivántsov también aparece en una nota del cuaderno de Vygotski del hospital Zajarino de 1926: “analogía—Ivántsov—análisis espectral”.

Con base en esto, alguien ha defendido correctamente {Ivántsov ha defendido} la legitimidad de la analogía como el principal método de la psicología animal; a priori esto es enteramente aceptable —uno solo debe indicar las condiciones bajo las cuales el uso de la analogía será válido. Hasta este punto, la analogía en la psicología animal ha sido fuente de chistes e historias divertidas, pero esto es porque las analogías eran vistas en lugares que, por definición, no podían ser; sin embargo, la analogía también puede conducir al análisis espectral (74).

Página 348. Eliminación de una referencia a lo inconsciente.

Estamos obligados a continuar la secuencia que conocemos con otra presunta; lo consciente con lo inconsciente.

Páginas 353–54. Error de sustitución bruto (“consciencia” [soznanie]) por “lactante” [sosanie]). Los editores del vol. 1 citan como fuente una edición de 1925, probablemente: E. Torndaik [Edward Thorndike], Printsipui obuchenia, osnóvannuiye na psijológuii [Principios de aprendizaje basados en la psicología] (Moskvá, 1926). Esta cita no está en el libro, sin embargo, está presente en dos ediciones al inglés de la Educational Psychology de Thorndike (1913 y 1921).3 Tal vez una serie de fragmentos del libro de Thorndike fueron omitidos cuando la edición rusa estaba en preparación para ser publicada. También es probable que Vygotski estuviera citando de memoria, lo cual explica el número de página equivocado.

Thorndike agrega a este devastador argumento un comentario concerniente a las diferencias relativas de orden en la onto- y filogénesis de uno y el mismo principio biológico: por ejemplo consciencia {lactante} aparece muy pronto en la onto- y muy tarde en la filogenia; el impulso sexual, por otro lado aparece muy temprano en la filo- y muy tarde en la ontogenia (E. Thorndike, 1925 {64, p. 32}).

Página 354. Sustitución del epíteto.

[E]l autor, en vez de comprometerse a investigar y verificar la hipótesis (66, pp. 58–59), toma prestado el enfoque de Hall e interpreta la conducta del niño usando analogías muy claras {tenues}.

Página 355. Mención omitida de la paidología.

2) teoría de la sincronización defendida en psicología {paidología} por la escuela de  Dewey.

Página 362. Sustitución de un adjetivo por un nombre.

[N]i los reflejos condicionales ni los correlativos le parece que son {conceptos} suficientemente claros e inteligibles:

Página 362. Error de sustitución.

Hallaremos el mismo patrón en todos los reflejólogos {reformadores} —tanto investigadores como teóricos.

Página 365. Remoción de comillas de un artículo de Nikolái Bujarin: “Enchmeniada. K voprosu ob ideologuícheskom vuirozhdiénii” [Enchmeniada. El problema de la degeneración ideológica], en Ataka. Sbórnik teoretícheskij statiéi [Ataque. Colección de artículos teóricos], 2a ed. (Moskvá, 1924), p. 153. (o Vygotski cometió un error al indicar la página equivocada o se refiere a una edición diferente de las obras de Bujarin.) La cita coincide con un fragmento del artículo de Bujarin (además de algunas discrepancias menores). El inicio de este resumen está cruzado gruesamente con bolígrafo hacia afuera en el original.

{Bujarin dice que esto} Tal trabajo equivale a la fijación de nuevas etiquetas que no explican absolutamente nada —como no es difícil, desde luego, inventar un catálogo entero de nombres: ‘reflejo objetivo’, ‘reflejo dios’, ‘reflejo de corrección’,  ‘reflejo de libertad’, entre otros. Hay un reflejo para todo. El único problema es que es una pérdida total de tiempo (87, p. 144).

Page 366. Eliminación de comillas a una cita de un trabajo de N.N. Lange: “Psijícheskii mir” [El mundo mental], en Itogui nauki v tieórii i práktike [Los resultados de la ciencia en la teoría y la práctica], ed., M.M. Kovalievski et al., vol. 8, pt. 1 (Moskvá, 1914), p. 43. Vygotski cita la obra con precisión, incluida la pronunciación.

Pero la formulación misma de las preguntas, el modo como son usados los términos psicológicos, siempre reflejan una comprensión particular de ellos que corresponde a una teoría particular y, en consecuencia, todo el resultado fáctico de investigación sobrevive o muere junto con la validez o invalidez del sistema psicológico. Lo que puede parecer estudios, observaciones y mediciones más precisos puede probar, dado un cambio en el significado de las principales teorías psicológicas {conceptos} ser falso o, al menos, perder su significado.  

Página 369. Remoción de una referencia a un trabajo de I. I. Stiepánov (fuente no. 91 en la  numeración de Vygotski). No hemos podido establecer el nombre y los detalles de la  publicación de esta obra. El volumen 1 [de las obras escogidas—Trad.] contiene una referencia de la siguiente publicación de Stiepánov: Istorícheski materialism i sovriemiénnoie yestiestvoznanie [Materialismo histórico y ciencia natural contemporánea] (Moskvá, 1924), sin embargo, no contiene las citas no identificadas. Este fragmento también ofrece un ejemplo de cómo fueron editadas las referencias de Marx y Engels (Las citas de Vygotski fueron reemplazadas con citas de la segunda edición [1961] de las obras escogidas de Marx y Engels).

Y así, la ciencia es filosófica hasta su último elemento, está saturada de metodología hasta sus palabras, por así decirlo. Esto coincide con la visión marxista de la filosofía como “la ciencia de {dentro} las ciencias, como una síntesis que penetra en la ciencia (91, p. 35). En este sentido Engels escribió: “Cualquier postura que  hayan tomado {Por muy difícil} los naturalistas {podrían tratar de negarlo}, son gobernados por la filosofía. . . Solo cuando la ciencia natural y la ciencia de la historia abreven de la dialéctica, solo entonces todos los adornos de la filosofía . . . devendrán supérfluous, desaparecerán en la ciencia positiva{ellos están gobernados por los filósofos”, y la ciencia natural y la historia deben abrevar de la dialéctica y entonces la filosofía se disolverá en la ciencia positiva} (K. Marx, F. Engels, Obras, vol. 20, p. 525 {__, p. 191}).

Los científicos se imaginan que se están liberando de la filosofía cuando la ignoran, pero terminan siendo esclavos de la filosofía más sucia, la cual consiste de una mescolanza de visiones fragmentarias y no sistemáticas, pues los investigadores {ellos} no pueden dar un paso sin pensar” y pensar demanda definiciones lógicas (p. 37). El problema de cómo interpretar las cuestiones metodológicas separadamente de las ciencias mismaso introducir el estudio metodológico en las propias ciencias (curso, investigación), es una materia, como bien dice Stiepánov, de conveniencia pedagógica (91, p. 48).

Página 369–70. Eliminación de comillas del mismo trabajo de Stiepánov (no. 91, de acuerdo a la numeración de Vygotski).

Comencemos ahora a responder a estas preguntas. Dado un grado de familiaridad con el método (e historia) de las ciencias, la ciencia comienza a aparecer no como un todo sin vida, terminado, estático, compuesto de proposiciones ya hechas, sino como un sistema vivo, en desarrollo constante y avanzado de hechos probados, leyes, suposiciones, construcciones y conclusiones continuamente enriquecido, criticado, verificado, parcialmente refutado e interpretado y organizado en nuevas vías, y así sucesivamente. La ciencia comienza a ser comprendida dialécticamente en términos de su movimiento y desde la perspectiva de su dinámica, su crecimiento, desarrollo y evolución (__ p. 249).

Página 373. Error de edición.

La seriedad de la crisis resulta de lo intermedio del territorio de la psicología entre sociología y biología, entre las que Kant {Comte} quería dividirla.

Página 377. Error de edición.

Tales pensamientos significan un fracaso para ver que la sociología ha introducido una cuña entre la biología de los humanos y la de los animales que ha dividido la psicología en dos, llevando a Kant {Comte} ver que ella posee dos campos.

Página 382. Referencia omitida a Ludwig Binswanger.

Münsterberg ha mostrado que naturalismo e idealismo son irreconciliables, que es por lo que habla de un libro de idealismo militante, y Binswanger habla de psicología general en términos de valentía y riesgo, pero no habla de acuerdo y unificación.

Página 382. Capítulo omitido número (12).

“Una es la psicología causal, la otra — psicología teleológica e intencional”
(ibid., p. 9). 12. La existencia de dos psicologías es tan obvia que todo el mundo lo ha aceptado.

Página 386. Se omite la mención de Liubov Akselrod.

¿Cómo podemos reconciliar con esta afirmación la idea que la psicología solo es empírica y que por su naturaleza excluye el idealismo y es independiente de la filosofía ( )? Es la psicología eidética, una marca única de neoplatonismo que, de acuerdo con Akselrod ( ), ¡excluye el idealismo!

Página 386. Error de sustitución.

Esto, en esencia, es ese mismo hecho que la psicología gravita hacia dos polos, esa misma presencia intrínseca en ella de la “psicoteleología{“psicoteología”} y la “psicobiología” que Dessoir llamaba el canto a dos voces de la psicología  contemporánea, la que, en su opinión, nunca será silenciada.

Páginas 388–89. Remoción de una referencia a la paidología.

El tercer aspecto del papel reformador jugado por la psicotecnia puede ser comprendido a través de los dos primeros. Es el hecho que la psicotecnia es una  psicología unilateral, provoca una ruptura y da forma a una psicología real. En la práctica, la paidología no solo puede dirigirse a la mente del niño; se extiende más allá de los límites de la psicología e incorpora la fisiología y la anatomía. Incluso si en la práctica por ahora no es más que la unificación de tres diferentes ciencias bajo un solo nombre, como una tarea, un principio, una idea, la paidología debe crear una nueva comprensión realista que formará una fundación científica y que —ahora podemos decirlo— no tendrá nada en común con el estéril concepto de percepción introspectiva.

Página 390. Eliminación de referencias a un libro de Hugo Münsterberg, Osnovui psijotiéjniki. Piérvaia óbshchaia chast [Bases de psicotecnia: Primera parte general] (Moskvá, 1924), pp. 6, 10–13. Las referencias en el vol. 1 de las obras escogidas enlista de modo erróneo una edición diferente: Osnovui psijotiéjniki [Bases de psicotecnia] (Moskvá, 1922), pt. 1.

La psicotecnia está dirigida hacia la acción, la práctica, y aquí procedemos de modo fundamentalmente diferente a si tuviéramos una comprensión {descripción} y explicación puramente teórica” (6). Por lo tanto la psicotecnia no puede vacilar en su elección de la psicología que necesita (incluso si ha sido desarrollada por idealistas consistentes); trata exclusivamente con una psicología causal, con una psicología objetiva. La psicología no causal no juega ningún papel en la psicotecnia (10).

Esta proposición es la que tiene importancia decisiva para todas las ciencias  psicotécnicas (11). Es—a conciencia— unilateral. Es la única ciencia empírica en todo el sentido de la palabra (11). Es—inevitablemente— una ciencia comparativa (12). La conexión con los procesos físicos de esta ciencia es algo tan fundamental que es una psicología fisiológica (12). Es una ciencia experimental (13).

Página 390. La aclaración editorial insertada “del experimento” no es del todo correcta, ya que la referencia es al uso de la psicología (en general) en la práctica.

Desde esta perspectiva, Münsterberg establece que la psicología empírica apenas había surgido a mediados del siglo diecinueve. Incluso en las escuelas que rechazaban la metafísica e investigaban {estudiaban} los hechos, este estudio estaba guiado por otros intereses. La aplicación [del experimento—Ed.] era  imposible hasta que la psicología deviniera ciencia natural. Pero la introducción del experimento provocó una situación paradójica inconcebible dentro de la ciencia  natural: aparatos como la primera máquina {a vapor} o el telégrafo eran conocidos para los laboratorios, pero estaban adaptados a la práctica.

Página 390. Remoción de las referencias a la edición de 1924 del libro de Münsterberg  (Bases de psicotecnia. Primera parte general).

No solo la vida necesita la psicología y en todas partes la práctica de otras formas {precientíficas}, sino también en psicología debemos esperar beneficiarnos de este contacto con la vida (13–15).

Página 395. Eliminación de las referencias a una obra de Max Wertheimer. No pudimos determinar la fuente exacta.*

El principio de investigación es el mismo para lo mental, lo orgánico y lo inorgánico (17). Esto significa que la psicología ha sido introducida en el contexto de las ciencias naturales, que la investigación psicológica puede usar principios físicos. En lugar de ver una combinación insensata de una absoluta heterogeneidad mental y física (18), la teoría Gestalt afirma que están conectados: son parte de un solo todo.  Solo una cultura europea tardía puede dividir lo mental y lo físico tal como lo hacemos. Una persona está bailando. ¿En realidad creemos que por un lado está la suma total de los movimientos musculares y por el otro la alegría y el fervor? (25) Los dos están estructuralmente relacionados. La consciencia no trae nada nuevo en lo fundamental que demande diferentes medios de estudio. ¿Dónde está la frontera entre materialismo e idealismo? Hay teorías psicológicas y hasta muchos libros que —a pesar del hecho que ellos hablan solo acerca de los elementos de la consciencia— son sin alma, sin sentido, aburridos y más materialistas que un árbol en crecimiento (20).4

*La cita es del discurso programático de Max Wertheimer “Über Gestalttheorie” [Sobre la teoría Gestalt], que dio en Berlín el 17 de diciembre de 1924, en el congreso de la sociedad alemana de filosofía (Kant-Gesellschaft). Al siguiente año, en 1925, el texto de esta presentación fue publicado en la revista filosófica Symposion, Philosophische Zeitschrift für Forschung und Aussprache, vol. 1, pp. 39–60. Pero Vygotski debió citarlo de una edición especial aparte de 24 páginas que salió en  1925 (M. Wertheimer, “Über Gestalttheorie, von Max Wertheimer. Vortrag gehalten in der Kant-Gesellschaft, Berlin, am 17. Dezember 1924,” Sonderdrucke des Symposion, Hft. 1, Erlangen, Philosophische Akademie, 1925. El editor de este número del Journal of Russian and East European Psychology no pudo verificar y confirmar (o des confirmar) esta publicación como la fuente definitiva de las citas de Vygotski.—Ed.

Página 397. Eliminación de los nombres de G.V. Plejánov y V.I. Lenin (su remoción pudo haber tenido algo qué ver con que venían en el orden “equivocado”).

. . . después de todo, una cosa es examinar las enseñanzas marxistas de Plejánov, Lenin, etc., desde la perspectiva histórica-filosófica, y muy otra estudiar las mismas cuestiones planteadas por estos pensadores.

Página 397. Remoción de una declaración ideológicamente problemática.

Si juntamos los dos nos quedaremos con una doble desventaja: un autor en particular es atraído hacia un problema, y el problema es formulado solo en la escala y desde el ángulo determinado por el tratamiento de este autor de paso y en un contexto enteramente diferente: la distorsión en la formulación de la pregunta tiene que ver con un aspecto aleatorio de la misma que no tiene nada que ver con su núcleo, que no lo rompa del modo que la esencia de la pregunta exige. A partir de ahí, el problema siempre se aborda con una mirada de reojo a las autoridades [sobre el tema—Trad.], con un sentido de restricción interna, de un modo que es fundamentalmente no investigativo: limitarse uno mismo de antemano y limitarse de la doctrina de alguien más en vez de recurrir a ella para obtener ayuda.

Página 398. Error de edición (sustitución de “antología” por “ontología”).*

. . .en su lugar ellos buscan una formula antológica crucial que diga lo menos posible, sea cautelosa y se abstenga de decidir cualquier cosa {una fórmula ontológica que diga lo menos posible, sea cautelosa y se abstenga de decidir lo que es más importante}.

* Y alteración de la terminación gramatical —y por lo tanto del significado— de la palabra “más importante”/”crucial” [vazhniéyshaia].—Trad.

Página 398. Eliminación de un fragmento ideológicamente problemático.

En el sentido equivocado, porque el pensamiento está encadenado por un principio  autorizado {autoritario}; ellos no estudian métodos, sino dogmas; no se liberan del método de la superposición lógica de las dos fórmulas; ellos no aceptan un abordaje crítico y libremente investigativo al respecto. Debe entenderse que no todas las comas en Lenin son ley ( ); debe entenderse que toda investigación tiene un objetivo sin el cual no tiene sentido, que para descubrir algo nuevo, para enriquecer, agregar complejidad, añadir —en vez de contradecir— son pequeñas virtudes. Cualquier nuevo descubrimiento en el área de la  investigación de la naturaleza y la sociedad, dice Riazánov,5 pone en peligro muchas proposiciones no fundacionales del marxismo que inevitablemente serán obsoletas. Pero el marxismo solo da la bienvenida a este peligro, que lo fuerza a reevaluar sus puntos de vista. La verdadera esencia del marxismo  demanda tal “revisión”. Lenin con razón notó que la revisión de la forma del materialismo de Engels, la revisión de sus proposiciones naturales-filosóficas, de ningún modo es revisionista y se le considera necesaria por el marxismo (__ p. 32). La no investigación es posible sin la libertad que es en lo absoluto esencial tanto para el investigador de base como para el gran pensador. Esto es doblemente cierto para la psicología: dentro de ello, todo lo que era contemporáneo para Engels ahora ha devenido más obsoleto que en el caso de las ciencias naturales.

Página 400. Cambio de un negativo a un positivo.

Después de todo, también la mente dentro de sí tiene sus propias cualidades  diferentes: el dolor es igual de disímil a la dulzura como el brillo es a la dureza —otra propiedad especial. {?}

Página 403. Remoción de una referencia a: A. Stoliarov, “Filosofia ‘káchestva’ i káchestvo filosófii niekotóryj mejanitsístov” [Filosofía “de la calidad” y calidad de la filosofía en algunos mecanicistas], Pod známieniem marksizma [Bajo la bandera del marxismo], 1926, no. 6, p. 103. Las citas a Diéborin son reproducidas en este artículo en la página 103 nota 2 al pie de página con base en: A. Deborin, “Marks i Gegel“ [Marx y Hegel], Pod známieniem marksizma, 1926, no. 3, p. 17.

Nuestros marxistas {Stoliarov}, al explicar el principio hegeliano en la metodología marxista, afirma correctamente {establece} que todo puede ser visto como un  microcosmos, como una medida universal, en la cual todo el vasto mundo se refleja. Con estas bases dice {se dice} que estudiar cualquier cosa, agotar completamente a un solo sujeto o fenómeno, es conocer el mundo entero en todas sus conexiones. En este sentido puede decirse que toda persona es en cierto grado una medida de la sociedad o, más bien, de la clase a la que pertenece, pues dentro de ella se refleja la totalidad de las relaciones sociales” (__ p. 103). Diéborin dice lo mismo: “La singularidad no es la negación de la generalidad, sino más bien su  realización. Una cosa específica singular o un individuo específico se mantiene por sí mismo, en la medida en que en él se realiza la generalidad como lo real, como generalidad”. [“]Este objeto singular también es al mismo tiempo especial y expresa una esencia general”. “La clase trabajadora de un medio particular dado, al ser algo dado[,] esto es, un fenómeno singular, de un modo  específico, esto es, un modo especial; expresa el carácter general, las leyes y definiciones de la clase trabajadora en general” (103).

Page 403–4. Error de edición.

De hecho, cuando estoy experimentando, estudio A, B, C . . . , esto es, una serie de fenómenos específicos, y distribuyo {aplico} conclusiones a varios grupos: a toda la gente, a los preescolares, a la actividad {Daltonistas}, etc. El análisis entonces sugiere hasta qué punto las conclusiones pueden ser aplicadas {En qué medida las conclusiones pueden ser aplicadas presupone análisis}, es decir, la identificación dentro de A, B, y C de las  características comunes a un grupo dado.

Página 405. Error de sustitución.

Basé mis suposiciones en la idea de que las formas desarrolladas del arte ofrecen la clave a las formas subdesarrolladas {no desarrolladas}, como la anatomía humana da la clave a la anatomía de los simios.

Página 408. Eliminación de una referencia al artículo de Edmund Husserl: E. Gusserl, “Filosofia kak strogaia naúka” [La filosofía como una ciencia rigurosa], en Logos. Mezhdunaródny ezhegódnik po filosófii kultury. Rússkoie izdanie [Logos. Anuario internacional de filosofía de la cultura. Edición rusa] (Moscow: 1911), libro 1. La cita de Vygotski es cercana a la fraseología encontrada en esta traducción rusa del artículo de Husserl,6 sin embargo, la página indicada no es correcta, así que permanece la incertidumbre sobre la fuente de la cita.

El método fenomenológico de ningún modo presupone el ser de la esencia que investiga; su objeto puede ser pura fantasía, por completo desprovista de ser (454); 2) el método analítico estudia hechos y lleva al conocimiento que tiene la validez del hecho. El método fenomenológico busca verdades apodícticas que son absolutamente fiables y universalmente obligatorias (454); 3) el método analítico es a posteriori y es un caso especial del conocimiento empírico, esto es, conocimiento según Hume. El método fenomenológico es a priori; no es un tipo de experiencia o conocimiento factual (8–9); 4) el método analítico {experiencia}, al basarse en hechos que ya han sido estudiados y generalizados, finalmente lleva, a través del estudio de nuevos hechos individuales, a nuevas generalizaciones factuales relativas que tienen límites, grados de aplicabilidad, limitaciones y hasta excepciones. El método fenomenológico no lleva al conocimiento de lo general, sino de la idea —la esencia (p. 464). Lo general es conocido a través de la inducción, la esencia a través de la intuición. La esencia existe fuera del tiempo y de la realidad y no es una cosa  temporal o real (464).

Página 409. Error de sustitución grave (“discernir las apariencias en el ser” en lugar de  “distinguir entre las apariencias y el ser”). El manuscrito carece de una comilla de apertura.

En la naturaleza discernimos un fenómeno en el ser {distinguimos entre fenómeno y ser}. “En la esfera psíquica no hay distinción entre un fenómeno y el ser” (E. Husserl, 1911, p. 25). Si la naturaleza es el ser que se manifiesta en un fenómeno, de ningún modo se puede decir en relación al ser psíquico. Aquí, fenómeno y ser son uno y lo mismo(452–[45]3).

Páginas 410–11. Error de sustitución: en el original, la referencia es a las esencias infalibles  de la “dimensión espiritual”. El editor usa la frase “en el espíritu de” como análogo para el adjetivo “como”.

Como resultado ellos arriban a un neoplatonismo: en el espíritu de {en el espíritu hay} esencias infalibles para las cuales ¡ser es lo mismo que aparecer!

Página 411. Distorsión del significado a través de la sustitución de comillas en “marxistas”.

Después de todo, muchos marxistas no serán capaces de señalar la diferencia entre su teoría del conocimiento psicológico y la del idealismo, porque no hay ninguna.

Página 412. Negación insertada.

Además: en la introspección, resulta, es imposible percibir de inmediato el pensamiento, la comparación —estos son actos inconscientes. Nuestra comprensión introspectiva de ellos no es una comprensión funcional, es decir, derivada de la experiencia objetiva ( ).

Página 412. Error de sustitución.

¿Quién estudiará esta cosa que elimina {que es eliminada} ambas veces, esta kazhimost?*

*Apariencia subjetiva de la realidad—Trad.

Página 414. Remoción de comillas de las siguiente publicación: E. Titchener, Uchiébnik psijológuii. Universitiétskii kurs [Texto de psicología. Curso universitario] (Moskvá, 1914), pts. 1, 2, pp. 33–34. (Citado de: Edward Bradford Titchener, A Text-Book of Psychology [New York: 1910], p. 40.)

El autor solamente halla una forma de salir con un subterfugio verbal: el fenómeno mental puede ser explicado solo con relación al cuerpo. El sistema nervioso, ”establece Titchener“, no causa, pero explica la mente. Explica la mente como el mapa de un país explica las vislumbres fragmentarias de colinas y ríos y pueblos que captamos en nuestro viaje a través de ellos. . . . La referencia al cuerpo no añade una iota a los datos de la psicología. . . . Nos proporciona un principio explicativo para la psicología. Si rechazamos esto, entonces solo hay dos vías para superar la vida mental fragmentaria: o la vía puramente descriptiva, rechazando la explicación, o permitiendo la existencia de {lo inconsciente}. Ambos cursos han sido probados Pero si tomamos el primero, nunca llegamos a la ciencia de la psicología; y si tomamos el segundo, dejamos voluntariamente la esfera del hecho por la esfera de la ficción. Estas son alternativas científicas (pp. 33–34). Esto queda perfectamente claro. ¿Pero es posible una ciencia con el principio explicativo que el autor ha escogido? ¿Es posible tener una ciencia acerca de las visiones fragmentarias de montañas, ríos y ciudades que se le compare a la mente en {el} ejemplo de Titchener?

Página 417. Eliminación de comillas de una cita de: V.N. Ivanovskii, Metodologuícheskoie vviedienie v nauku i filosófiu [Introducción metodológica a la ciencia y la filosofía] (Minsk: 1923), vol. 1. En suma, el capítulo (15) ha sido omitido.

[]Estoy convencido que la difundida aplicación del término “natural” a todo lo que  existe en la realidad es enteramente racional. “Las ciencias naturales” son las ciencias de la naturaleza en el sentido más amplio: de la naturaleza de lo  inorgánico, lo orgánico, lo consciente y lo social (_pp. 182-[18]3).
15. La posibilidad de la psicología como ciencia es un problema metodológico
Primero que todo {por excelencia}.

Página 419. Una mención al profesor de la Universidad de San Petersburgo A.V. Niémilov (1879–1942) ha sido reemplazada por una mención a I.P. Pávlov.

. . . los veredictos sobre Béjterev y Pávlov {Niémilov} desde las alturas hegelianas;

Página 420. Omisión de una referencia a: L. Trotski [Trotskiy], “Partíynaia polítika v iskusstvie” [Política de partido en el arte], en Litieratura i revoliutsia (Moskvá: 1923), p. 162.7 Los nombres de Liev Trotski y Karl Radek, así como la frase “y yo junto con él” —que pertenece a Trotski más que a Vygotski— han sido tachados con fuerza mediante un bolígrafo.

La idea de la necesidad de una teoría mediativa {mediadora}, sin la cual es  imposible examinar hechos particulares individuales a la luz del marxismo, ha sido reconocida desde hace tiempo, y todo lo que permanece para mí es señalar lo bien que las conclusiones sacadas por nuestro análisis de la psicología coincide con esta  idea. [“]¿Qué tendrán que decir los metafísicos de una ciencia puramente  proletaria[,”] pregunta Trotski, [“]sobre la teoría de la relatividad? ¿Puede reconciliarse con el materialismo o no? ¿Se ha decidido este problema? ¿Dónde, cuándo, y por quién? . . . ¿Qué hay de la teoría de Freud sobre el psicoanálisis? ¿Puede reconciliarse con el materialismo, como Comrade Radek, por ejemplo, cree (como yo), o es hostil hacia él?” Pero “reunir metodológicamente” todas estas nuevas enseñanzas e introducirlas en el contexto de la cosmovisión del mat.-dial. “no es una tarea para un periódico o  un artículo científico, sino más bien pertenece al reino del hito científico filosófico, como El Origen de las especies y Das Kapital” —esto no sucederá hoy o mañana (__ p. 162).

Página 421. Negación agregada.

Después de todo, la dialéctica no es lógica, es incluso más amplia.

Página 421. Error de edición.

Pero como {el modo en que} ellos ahora determinan si una enseñanza dada está de acuerdo con el marxismo, como si fuera un asunto para una oficina de pruebas, equivale al método de la “superposición lógica”, es decir, si las formas, los rasgos lógicos {formalmente lógicos} coinciden o no (monismo, etc.).

Página 421. Sustitución motivada ideológicamente.

Ni Marx, ni Engels, ni Plejánov poseyeron la verdad. Esta es la razón detrás de la  fragmentaria y abreviada {contradictoria y precaria} naturaleza de muchas formulaciones, su carácter de borrador, su significado estrictamente contextual.

Página 424. Error de sustitución.

El signo igual ha sido escrito en papel de un modo altamente matemático. Si recordamos que Lotze comparó la psicología con las matemáticas {metafísica} aplicada ( );

Página 425. Sustitución motivada ideológicamente.

. . . algunos temen de este nombre rastros de sus orígenes materialistas {mitológicos}, otros temen que ha perdido su antiguo significado literal y preciso.

Página 426. Error de edición.

La psicología empírica misma (incidentalmente, pronto hará 50 años desde que el nombre de esta ciencia {este nombre casi} dejó de ser usado completamente, ya que cada escuela añade su propio adjetivo) está muerta, como un capullo dejado por una mariposa que ha muerto {voló}, como un huevo abandonado por un pichón.

Página 426. Error de edición.

Ni siquiera somos conscientes de los factores entre los cuales las relaciones podrían establecerse en forma de actos {leyes} mentales elementales.

Página 428. Error de edición.

. . . el mismo intento de acercarse al alma científicamente, el esfuerzo del pensamiento libre para dominar la mente, sin embargo, puede haber sido oscurecido y paralizado por la mitología, es decir, la misma idea de la estructura científica {conocimiento} del alma sostiene toda la trayectoria futura de la psicología.

Página 431. Remoción de una referencia a la psicología dinámica.

. . . fisiológica, biológica, asociativa {de asociación}, dialéctica, dinámica . . . y así sucesivamente.

Página 434. Error de edición. Vygotski se refería a la filosofía del ego de Johann Gottlieb Fichte. Asumimos que el número al final de este fragmento se refiere a: William Stern, Person und Sache, System des Kritischen Personalismus (Leipzig: 1923).

El título “la filosofía del yo” del yo {“Filosofía del Ego”} se considera que es un  honor. No es psicología del todo, sino filosofía [,] y desea ser tal (8).

Página 436. La página 107 del manuscrito original fue reemplazada por una hoja de papel con un texto escrito con bolígrafo y la anotación, “manu. 107”. El texto de la página 107 comienza con las palabras “centro de la vida”. La elipsis después de las palabras “creará a un hombre nuevo. . .” puede representar el texto omitido cuando la copia fue hecha. Entonces los editores agregaron un parágrafo que no estaba en el manuscrito. En la versión final de Vygotski del SHCP, él cita una serie de puntos hechos por Trotski (en las obras “Prolietárskaia literatura i prolietárskoe iskusstvo” [Literatura proletaria y arte proletario], “Voprosy kulturnoi raboty” [Problemas del trabajo cultural], “O kulturie búdushchevo” [La cultura del futuro], entre otros). Tal vez por esto la página 107 fue quitada del manuscrito y reemplazada por la copia editada.

Al contrario, en la nueva sociedad nuestra ciencia devendrá el centro de la vida. “Un salto desde el reino de la necesidad al reino de la libertad”8 traerá de modo inevitable al frente la cuestión de dominar nuestra propia esencia, de subordinarla a nuestros propósitos. En este sentido Pávlov estaba en lo cierto cuando llamó a nuestra ciencia la última ciencia acerca del hombre mismo. Será de hecho la última ciencia del periodo histórico de la humanidad o de la prehistoria. La nueva sociedad  creará un hombre nuevo. . .
Cuando hablan de la refundición del hombre como rasgo indudable de la nueva humanidad y acerca de la creación artificial de un tipo biológico nuevo, ésta será la primera y única especio biológica en crearse a sí misma.
{Aquí tenemos la única instancia donde las palabras del psicólogo  paradójico —quien definió la psicología como la ciencia del súper hombre— están justificadas}: en la sociedad del futuro, la psicología será de hecho la ciencia del nuevo hombre {súper hombre}. Sin esto, la perspectiva del marxismo y la historia de la ciencia serán incompletas. Pero la ciencia del hombre nuevo  {súper hombre} sin embargo será la psicología; ahora tenemos en nuestras manos el hilo  que nos llevará hacia ella. Poco importa que esta psicología se parezca tan poco a la actual como en palabras de {de acuerdo con} Spinoza —la constelación Canis se parece a un perro, el animal que ladra (Ethics, Proposition XVII).

Notas

1. Resp. —[abreviatura del latín “respectivo” que significa “respectivamente” o “correspondiente a”. En este contexto debería entenderse como “i.e.” (latín “id est” que significa “esto es”), “o”, o “lo mismo que”. Por lo tanto, esta oración se puede reformular como sigue: “Aquí la relación entre los dos sistemas también está primariamente establecida a través de la catarsis —del afecto constreñido, esto es [lo mismo que] un impulso mimético-somático inhibido”. De modo similar, al usar resp. en la siguiente frase el autor compara “la descarga en la forma de un reflejo” y la catarsis.—Ed.]
2. De hecho hay instancias donde N.A. Ivántsov menciona el método analógico, tal como en los siguientes dos ejemplos: “Las vías que llevan del reconocimiento de la existencia objetiva de otra persona al reconocimiento de la realidad objetiva del mundo entero son variadas en extremo. Hay, por ejemplo, la vía de la analogía, como la siguiente: otra gente existe, pero otros seres imaginados por mí son más o menos similares a esta gente. La conclusión natural y probable es que ellos también existen” (ver p. 19, en N.A. Ivántsov, “Probliema buitia vniéshnievo mira [Okonchanie]” [El problema del ser fuera del mundo (final)], Voprosy filosófii i psijológuii, 1893, vol. 18, no. 3, pp. 11–26). “Debe establecerse desde el principio que no hay posibilidad en lo absoluto de probar indiscutidamente la existencia o no existencia de la consciencia en cualquier otra cosa que no sea nuestro cerebro, aunque por analogía tenemos también el derecho de asumir que existe en otros seres” (ver p. 40, en N.A. Ivántsov, “Guieksli kak priedstavítiel sovriemiénnovo naúchnovo mirovozzrienia [Huxley como representante actual de la visión del mundo científica], V–VI [Okonchanie]”, Voprosy filosófii i psijológuii, 1892, vol. 14, pp. 37–74).
3. “[L]a fecha en que aparece una tendencia es aquella de las muchas fechas variables que han aparecido en nuestros ancestros y que ha sido más útil para mantener viva a la población. Así, la lactancia, aunque tardía en la raza, es temprana en el individuo. Los instintos sexuales, aunque tempranos en la raza, son muy tardíos en lo individual. Caminar a cuatro patas, aunque sea la postura de la raza durante quizás millones de años, es evanescente o no existente como instinto humano; el arrastrarse, aunque no es un duplicado de cualquier forma importante de locomoción poseída y luego perdida en nuestra línea  ancestral, es una de las tendencias transitorias de la infancia más enfáticas” (Edward L. Thorndike, Educational Psychology (1913). vol. 1, pp. 252–53; Educational Psychology: Briefer Course (1921), pp. 105–6. Énfasis agregado.
4. En su artículo “Psicología estructural” (1930), Vygotski introduce la misma cita de Wertheimer pero no da una fuente: “‘Imaginen’, dice Wertheimer, ‘que una persona baila. En el baile hay fervor, alegría. ¿Qué sucede ahí? En realidad tenemos, por un lado, la suma de movimientos físicos separados de músculos y extremidades y por el otro —de modo separado— procesos mentales, conscientes’. A medida que se desarrollan los procesos fisiológicos que sirven como base de nuestra conducta, ellos revelan estructuras que o son idénticas o están relacionadas con aquellas que se hallan en los procesos mentales. En este sentido los aspectos externo e interno de la conducta son los mismos”.  
5. Vygotski está citando el prólogo de D.B. Riazánov a la Dialéctica de la naturaleza de Engels (Arjiv Marksa i Éngelsa, ed. D.B. Riazánov [Moskvá: 1925], libro 2).
6. Cf., p. 25 de este artículo: “En la esfera psíquica, en otras palabras, no hay distinción entre apariencia y ser, y si la naturaleza es un ser que aparece en las apariencias, las apariencias mismas (que los psicólogos por cierto consideran como psíquicas) no constituyen un ser que aparece por sí mismo mediante las apariencias que se hallan detrás de él —como toda reflexión sobre la percepción de cualquier apariencia que sea evidente”. (Citado de: “Philosophy as Rigorous Science”, en Phenomenology and the Crisis of Philosophy, trad. Quentin Lauer [New York; 1965], p. 179.)
7. Todo el fragmento del trabajo de Trotski se lee como sigue: “¿Qué tendrán los metafísicos qué decir de lo que una ciencia puramente proletaria debe decir sobre de la teoría de la relatividad? ¿Puede ello reconciliarse o no con el materialismo? ¿Se ha decidido esta cuestión? ¿Dónde, cuándo, y por quién? Cualquier simplón entiende que las obras de nuestro fisiólogo Pávlov se adhieren por completo al materialismo. Pero ¿qué hay de la teoría del psicoanálisis de Freud? ¿Puede reconciliarse con el materialismo, como Comrade Radek, por ejemplo, cree (como yo), o es hostil hacia él? Lo mismo podría ser preguntado sobre las teorías relacionadas con la estructura del átomo, etc., etc. Sería maravilloso si pudiéramos hallar a un científico capaz de reunir metodológicamente todas las nuevas generalizaciones e introducirlas en el contexto de la cosmovisión del materialismo dialéctico. Al hacerlo él podría probar las nuevas teorías y enriquecer el método dialéctico.  Pero mucho me temo que este trabajo —que no es una tarea para un periódico y un artículo científico, sino más bien pertenece al reino del hito científico-filosófico, tal como El origen de las especies y Das Kapital— no se llevará a cabo hoy ni mañana, o más bien, incluso si se produce hoy, este libro del hito se arriesga a mentir con las páginas sin cortar hasta el día en que el proletariado sea capaz de dejar las armas”.
8. Del Anti-Dühring de Engels (1878; citado de las Sochinenia [Obras] de K. Marks y F. Engels, vol. 20 [Moskvá: 1961], sección 3, cap. 2, p. 295). “La organización de la gente en una sociedad que hasta hoy ha sido algo impuesto por naturaleza e historia, de aquí en adelante viene a ser [bajo el socialismo] su propio acto de libertad. Las fuerzas objetivas externas que han gobernado la historia solo hasta hoy están quedando bajo el control de la misma gente. Y solo de ahora en adelante la gente comenzará, con toda consciencia, a crear su propia historia, solo a partir de ahora las causas sociales que ponen en marcha de modo predominante y cada vez más creciente, producen las consecuencias que desean. Este es el salto de la humanidad del reino de la necesidad al reino de la libertad”.